El Atlético se mantiene en la Copa.


El Atlético de Madrid ha llegado a los octavos de final de la Copa del Rey, pero lo ha hecho tras una noche más complicada de lo esperado. El equipo de Simeone logró vencer por 2-3 en un partido que pudo haber tenido un desenlace diferente. Con un Griezmann nuevamente decisivo y un Musso salvador, el Atleti superó una eliminatoria que demuestra que el formato de la Copa sigue siendo uno de los mayores atractivos del fútbol español.

El Atlético de Madrid inició su andadura en esta edición de la Copa del Rey tras dos rondas sin jugar, gracias a su estatus como participante en la Supercopa de España. Aunque parecía una eliminatoria accesible, la realidad fue otra: un rival sin complejos.

Simeone decidió poner en el once a muchos suplentes y jugadores poco habituales, algunos con un futuro incierto. Carlos Martín, que solo había jugado un minuto en toda la temporada, y Javi Galán, señalado como posible salida en el mercado invernal y a punto de irse a Inglaterra hace unos meses, tenían ante sí una clara oportunidad para reivindicarse.

El encuentro comenzó con la peor de las noticias. En el minuto 6, Clement Lenglet, tras una lucha de balón en el área rival, tuvo que abandonar el campo lesionado, dejando su puesto a un Hancko, quien es considerado indispensable por Simeone. Un cambio obligado que condicionó desde muy temprano las sustituciones para el resto del partido.

Momento de la lesión de Lenglet en el Minuto 6

Apenas siete minutos después, en el minuto 13, llegó la primera gran ocasión del partido tras un grave error de Nahuel Molina, quien nuevamente sufría con los balones a la espalda. Juan Musso, portero titular por tercera vez esta temporada, tuvo que intervenir para evitar el primer gol del Atlético Baleares.

  • Buenos minutos rojiblancos

Pese a los problemas iniciales, el Atlético supo manejar el partido durante buena parte del primer tiempo. En el minuto 16, apenas tres después de la advertencia local, llegó el primer gol rojiblanco tras una gran jugada combinativa. Almada filtró un balón al borde del área para Gallagher, quien, con un excelente control, dejó atrás a dos defensores y asistió a Griezmann, que solo tuvo que empujarla.

Segundo gol consecutivo del francés, que había sido decisivo ante el Valencia en el último partido de liga. Un Antoine que está en un gran momento de forma.

El Atleti celebrando un gol

Cuatro minutos después, en el 20’, llegó el segundo tanto del Atlético de Madrid. Un centro fuerte desde la banda derecha de Nahuel Molina encontró a Raspadori, quien remató de cabeza con precisión para enviar el balón al fondo de la red. Dos llegadas claras, dos goles. Todo indicaba que el conjunto rojiblanco encaminaba la eliminatoria sin demasiados sobresaltos.

Lejos de darse por vencido con el 0-2, el conjunto local continuó compitiendo, presionando errores y creyendo en su plan. En el minuto 28 encontró premio tras una cesión comprometida de Nahuel Molina que resultó en un saque de esquina innecesario.

El balón fue al primer palo, el Baleares ganó la acción y, tras varios rebotes, terminó entrando. Un gol que no solo reducían distancias, sino que cambiaba la dinámica del partido.

Momento del gol del Atlético Baleares

A partir de ahí, el Atlético fue claramente de más a menos en la primera parte, perdiendo control, ritmo y seguridad defensiva.

  • Segunda parte preocupante

La reanudación dejó claro que el partido no estaba decidido. En el minuto 46, Carlos Martín tuvo una ocasión clara tras un saque de esquina. Sin embargo, apenas dos minutos más tarde, una pérdida del propio Carlos se tradujo en otra llegada peligrosa del Atlético Baleares que obligó a Musso a intervenir de nuevo.

Con el paso del tiempo, la intensidad defensiva fue disminuyendo, especialmente por la banda derecha, donde Nahuel Molina seguía mal posicionado, generando inseguridad en la defensa del equipo.

La ocasión más clara llegó en el minuto 60, cuando Le Normand tuvo que sacar un balón bajo palos para evitar el empate local. Para entonces, Musso ya había realizado tres paradas clave, salvando al equipo de un resultado muy diferente.

  • Griezmann vuelve a aparecer

Cuando el equipo más lo necesitaba, volvió el de siempre. En el minuto 72, Griezmann firmó su tercer gol en dos partidos tras una buena acción ofensiva de Javi Galán, quien desde la izquierda sacó un centro que el francés convirtió en el 1-3.

Un gol que parecía dar un respiro al Atlético de Madrid, pero que no cerraba el partido.

Antoine Griezmann celebrando un gol

El tramo final del encuentro fue un cúmulo de problemas para el Atlético. En el minuto 78 llegaría el primero, tras una falta lanzada por el Baleares. Musso midió mal y terminó golpeando a un jugador rival dentro del área. Penalti claro.

A pesar del error, Juan Musso se redimió al detenerlo, confirmando su gran habilidad en los penaltis, como ya ocurrió en el último amistoso frente al Inter de Milán, donde fue el héroe al atajar tres de los lanzamientos.

Pero aún quedaba drama. En el minuto 88, el Atlético Baleares tendría su segunda oportunidad con un penalti señalado sobre Nico González. El lanzamiento terminó en gol y el marcador se ajustó a 2-3, un resultado mucho más acorde a lo vivido en el campo.

Juan Musso, protagonista del partido
  • Un partido que deja dudas

Los de Simeone avanzaron a la siguiente ronda, pero lo hicieron dejando una sensación poco positiva. Una segunda parte claramente dominada por un rival de Segunda RFEF que creyó hasta el final y que puso a un candidato al título contra las cuerdas.

Un formato de Copa del Rey que muestra, una vez más, por qué es tan apreciado. Un torneo en el que cualquiera puede caer. El Atlético estuvo muy cerca de hacerlo.

Una noche que deja señalados a varios jugadores rojiblancos. Este partido ofreció la oportunidad a aquellos con poco protagonismo. Carlos Martín y Thiago Almada pasaron casi desapercibidos en un encuentro que, para ellos, era una ocasión dorada para convencer al entrenador.

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