Ocho personas, incluyendo a dos bebés, fallecen por desnutrición en Gaza, totalizando 281 víctimas directas de la crisis alimentaria | Internacional.


Las muertes por desnutrición, debido al bloqueo de ayuda impuesto por Israel, continúan en aumento en Gaza. Este sábado, el Ministerio de Sanidad de la Franja, bajo el control de Hamás, reportó que en las últimas 24 horas, ocho personas han fallecido por inanición. Esta situación se presenta tras la declaración oficial de hambruna en el área por parte de la ONU el viernes. Entre las víctimas, se encuentran dos bebés, incluida una niña de cinco meses con parálisis cerebral que no pudo ser amamantada por su madre, quien también sufre de desnutrición.

Desde octubre de 2023, cuando Israel comenzó su ofensiva, se han documentado 281 muertes por hambre en Gaza, de las cuales 114 corresponden a niños. Sin embargo, la mayoría de estas muertes (216) se han registrado desde principios de julio del presente año, lo que indica un incremento alarmante en la crisis de mortalidad.

El viernes, Naciones Unidas oficializó la hambruna en Ciudad de Gaza y otros territorios gazatíes. Esta decisión se tomó tras la publicación de un informe por parte de la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), el sistema internacional respaldado por la ONU que evalúa las situaciones alimentarias globales y que confirmó la hambruna sobre el terreno.

Este sábado, varias agencias de la ONU han señalado a Israel con mayor énfasis. “Es el momento de que el Gobierno de Israel reconozca la hambruna que ha causado en Gaza”, indicó en un comunicado el secretario general de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos, Philippe Lazzarini. Su organización ha añadido que “revertir la catástrofe” es factible: “Nuestros almacenes en Jordania y Egipto están repletos. Contamos con suficientes alimentos, medicinas y productos de higiene para 6000 camiones. Israel debe permitirnos distribuir ayuda en Gaza”, afirmó.

El coordinador humanitario de la ONU, Tom Fletcher, ha ido más allá. “Esta hambruna ha sido deliberadamente provocada por ciertos líderes israelíes como medio de guerra”, aseguró. “La hambruna en Gaza es una hambruna mundial. Nos cuestiona: ‘¿qué hiciste tú?’. Es una carga que debe pesar sobre todos nosotros”. Fletcher finalizó su declaración con una súplica a Israel: “Basta. Por el bien de la humanidad. Permítannos entrar”.

El Ministerio de Sanidad de Gaza ha agradecido la declaración de hambruna de la ONU, “aunque haya llegado tarde”. “La inanición provocada es un aspecto adicional del genocidio, que también implica la destrucción sistemática del sistema de salud”, denunciaron las autoridades sanitarias palestinas. “Cientos de muertes podrían haberse evitado, y miles más están en peligro. La comunidad internacional se enfrenta a una prueba crucial”, enfatizaron.

Por su parte, Hamás ha emitido un comunicado que sostiene que en los últimos 25 días han ingresado en Gaza “solo 2.187 camiones de ayuda humanitaria, de un total de 15.000 previstos, lo que representa menos del 15% de las necesidades reales”. Según la milicia, esos camiones “han sido objeto de saqueos y robos”.

Dos hombres empujan una silla de ruedas con sacos de harina descargados de un convoy de ayuda humanitaria en Beit Lahiya, en el norte de Gaza.

Las autoridades israelíes, que el viernes desacreditaron el trabajo del CIF y calificaron la declaración de hambruna como una “mentira descarada”, siguen llevando a cabo operaciones devastadoras en Ciudad de Gaza, donde su acción militar se traduce en expulsiones forzadas.

“Nos horroriza observar cómo las fuerzas israelíes intensifican su masacre en Ciudad de Gaza”, alertó el viernes Amande Bazerolle, coordinadora de emergencias de Médicos Sin Fronteras en Gaza. En su declaración, Bazerolle describió “desplazamientos en toda la ciudad”, particularmente en las áreas más golpeadas por los ataques aéreos, como Zeitoun, donde Israel confirmó recientemente la presencia de sus tropas. “Es difícil imaginar algo más cínico: personas muriendo de hambre mientras las fuerzas israelíes invaden y devastan cualquier resto de vida”, añadió Bazerolle.

Muchos en Israel temen que la destrucción alcance los lugares donde Hamás mantiene cautivos a personas, lo que podría significar la muerte de los rehenes. El presidente de EE. UU., Donald Trump, mencionó el viernes que dos de los 20 cautivos que se cree continúan con vida han fallecido, aunque las autoridades israelíes han negado tener información al respecto.

El Foro que agrupa a la mayoría de las familias de los rehenes ha convocado protestas para este sábado en la conocida como Plaza de los Cautivos de Tel Aviv. Buscan ejercer presión sobre su Gobierno, dado que han pasado seis días desde que Hamás aceptó una propuesta de tregua de los países mediadores (Qatar y Egipto) que el ejecutivo de Netanyahu aún no ha analizado oficialmente. “Es el momento de traer de vuelta a los 50 rehenes y poner fin a la guerra. Esta sería la verdadera victoria de Israel”, señalan las familias en un comunicado.

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