Más de 7,500 juguetes fraudulentos confiscados en Madrid durante la temporada navideña.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha realizado una visita este miércoles a la Comisaría de Coordinación Judicial, que alberga una gran parte de los artículos confiscados.
Durante su recorrido, Sanz ha reafirmado la política de “tolerancia cero” del Ayuntamiento de Madrid contra la falsificación y la comercialización de productos ilegales, enfatizando el compromiso del Consistorio liderado por José Luis Martínez-Almeida con la protección de los consumidores, la defensa de la propiedad industrial y la lucha contra el fraude económico.
Refuerzo policial ante el incremento del consumo en Navidad
Con la llegada de las festividades, la Policía Municipal ha intensificado sus operativos para frenar la venta de juguetes y otros productos falsificados. Desde mediados de noviembre, los agentes han ejecutado múltiples intervenciones en diversos distritos, coordinadas principalmente desde la Comisaría de Coordinación Judicial, en colaboración con las comisarías integrales de distrito.
Este aumento de esfuerzos ha permitido desarticular puntos de venta y redes de distribución, así como retirar del mercado productos cuyo valor total asciende a cientos de miles de euros.
La ‘Operación YaoYao’ y otras acciones recientes
De los juguetes confiscados en estas semanas, aproximadamente 4.000 pertenecen a la denominada ‘Operación YaoYao’, llevada a cabo a finales de noviembre de manera simultánea en los distritos de Carabanchel y Centro. En dos locales inspeccionados se incautaron 2.400 y 1.650 juguetes, respectivamente, con un valor estimado de 30.000 euros.
Estas cifras se complementan con más de 3.500 juguetes falsificados que fueron aprehendidos en diversas operaciones de comisarías de distrito, destacando una intervención en Moncloa-Aravaca el pasado 4 de diciembre, donde se retiraron cerca de 2.500 unidades.
Intervenciones clave antes de la temporada navideña
El trabajo policial para prevenir la venta de falsificaciones comienza meses antes de Navidad. En julio, la Policía Municipal, junto al Servicio de Vigilancia Aduanera, llevó a cabo la ‘Operación Bluey’, que permitió incautar 42.000 juguetes y otros productos en varios comercios y almacenes de Usera y San Blas-Canillejas, con un valor de mercado estimado en 8 millones de euros.
En marzo, otra intervención destacada sucedió en el distrito de Barajas, durante una feria manga, donde se confiscaron 3.000 juguetes falsificados valorados en más de 70.000 euros, en la llamada ‘Operación Japan Week’.
Riesgos para la seguridad infantil
Desde el Ayuntamiento reiteran que estas acciones no solo buscan combatir el fraude económico, sino que tienen como prioridad proteger la seguridad de los menores. Muchos de los juguetes falsificados no cumplen con los controles de calidad y representan graves riesgos, como asfixia por piezas pequeñas, incendios o electrocuciones en productos eléctricos, materiales inflamables en disfraces y pelucas, o lesiones por cascos de protección no homologados.
Asimismo, se han detectado artículos especialmente peligrosos como punteros láser, que pueden provocar daños oculares, o juguetes con sistemas de cierre defectuosos.
Más incautaciones de productos falsificados en Madrid
Además de juguetes, la Policía Municipal sigue actuando contra la venta ilegal de otros productos falsificados. En los últimos meses se han intervenido miles de camisetas deportivas y artículos textiles en distintos distritos, tanto en operaciones menores como en grandes intervenciones.
Entre ellas, destaca la incautación de 10.700 artículos en un almacén de Lavapiés en junio, la ‘Operación White’, con más de 3.200 camisetas falsas, y la ‘Operación Barba Blanca’, que permitió retirar otros 3.300 productos en Centro y Chamartín.
Almacenamiento y destrucción de los productos incautados
Los objetos confiscados se almacenan en instalaciones policiales y en el Almacén de Villa, en Vicálvaro. La Asociación para la Defensa de la Marca (ANDEMA) certifica la falsificación de los productos y, una vez confirmado, estos son trasladados al Parque Tecnológico de Valdemingómez, donde se procede a su destrucción.
Madrid fue la primera ciudad española en integrarse en la Red Europea de Autenticiudades, reafirmando su compromiso con el comercio legal y la defensa de la propiedad industrial e intelectual.



