De la conservación del gato montés y el alcaraván a los ecosistemas de humedales.
La Comunidad de Madrid ha otorgado ayudas por un total de 500.000 euros a aproximadamente 20 proyectos ambientales presentados por 16 entidades sin fines de lucro, en reconocimiento a su contribución a la conservación y mejora del patrimonio natural, así como por la calidad e innovación de sus iniciativas.
Se han inscrito asociaciones y fundaciones en los registros oficiales, de las cuales seis recibirán por primera vez apoyo a través de esta línea de subvenciones, según ha informado el Gobierno regional.
Entre las acciones programadas, que se llevarán a cabo a lo largo de 2026, destacan aquellas enfocadas en especies protegidas, incluyendo propuestas para trabajar con el gato montés, la carraca europea, el alcaraván, diversas rapaces nocturnas y anfibios en peligro. También se realizarán estudios sobre especies cinegéticas, como el jabalí, para analizar el impacto que tiene su gran población en los ecosistemas de la Red Natura 2000.
Asimismo, se explorará el problema que representan las carreteras y otros obstáculos para el desplazamiento de los animales, se evaluará el estado de conservación de la flora autóctona amenazada y se estudiarán las características de las poblaciones de murciélagos.
Otras iniciativas se enfocan en sensibilizar a los escolares de la región acerca de los humedales protegidos, explicando la importancia de estos espacios para la biodiversidad. A esto se suman acciones orientadas a informar sobre el valor de la agricultura ecológica para la conservación de los hábitats agrarios.
Estas ayudas, de carácter anual y con un límite de 30.000 euros cada una, permiten fortalecer la colaboración de las asociaciones en la salvaguarda de la biodiversidad y la divulgación ambiental. En 2024, el Gobierno regional aprobó 19 proyectos presentados por 15 entidades, distribuyendo también un total de 500.000 euros.
Entre estos, se destacaron iniciativas como las de la Fundación Santa María la Real para estudiar la conectividad ecológica en la Sierra Norte, que analizó la barrera que representa la autovía A-1 para la fauna, y la de la Fundación Global Nature para mejorar el humedal catalogado Soto Gutiérrez, que ha optimizado el drenaje y el control hídrico, promoviendo además la aparición de nueva vegetación.



