Una acción benéfica que transforma la Nochebuena en Madrid.
El 24 de diciembre, más de 500 jóvenes se encargarán de repartir alimentos a personas sin hogar, un proyecto solidario que fue iniciado por el hostelero Jorge García Trilla en 2014 y que ya involucra a más de 2000 personas.
Era el año 2014 cuando, paseando por la Plaza Mayor en un frío día de diciembre, observó a gente que ofrecía café a un grupo de personas que habían encontrado su hogar en la calle. Curioso, les preguntó qué estaban haciendo y por qué. A partir de ese momento, el hostelero madrileño Jorge García Trilla se comprometió a que “Nadie sin cenar” en Nochebuena. Así que hizo una propuesta a esos voluntarios: “Yo preparo las cenas, vosotros buscáis más gente y las repartimos”. Así comenzó un proyecto solidario que ha crecido año tras año. “Eran las dos de la madrugada y seguíamos repartiendo comida”, relata el empresario. Desde entonces, cada 24 de diciembre, prepara más de 500 comidas en sus restaurantes para que voluntarios de Cáritas Universitaria las distribuyan esa noche por toda Madrid.
Pero, ¿quién es Jorge García Trilla? “Un hostelero que creció en una chabola y que ha logrado hacer esto, dedicándose durante años a diferentes tipos de voluntariado para ayudar a los demás”. ¿Y cómo se financia? “Al principio, yo ponía el 100%, ahora solicito colaboración de algunas puertas, pero el resto sigue siendo cosa mía”. Este crecimiento también ha traído diversificación y “Nadie sin Cenar” estuvo en Valencia, asistiendo a los afectados por la DANA, con 5 furgonetas llenas de materiales de limpieza y productos de primera necesidad, ofreciendo más de 14.000 comidas calientes durante una semana. También actuaron en apoyo a Ucrania al estallar la guerra. “Un equipo de voluntarios/as se trasladó a la frontera con Polonia para ofrecer nuestra ayuda –ropa, productos de primera necesidad, etc.- y traer a España a familias que huían del conflicto. En total, 32 personas lograron llegar a diferentes puntos de España”.
Y, finalmente, África. “En Chad, el segundo país más peligroso del mundo, hemos establecido un comedor para más de 1000 niños y niñas cerca de la capital Yamena”, puntualiza el hostelero.
Uno de los momentos más relevantes en la trayectoria de “Nadie sin cenar” fue la visita al Vaticano donde fueron recibidos por el Papa Francisco, quien reconoció su labor. “Fue en febrero de 2024; le entregamos una de las cajas que repartimos cada Nochebuena y le explicamos detalladamente nuestra misión. Su Santidad se mostró contento y satisfecho con nuestra labor y nos animó a seguir ayudando”, relata García Trilla. Sin embargo, no hay una motivación estrictamente religiosa en su labor como voluntario. “Yo creo que para ser generoso no se necesita tener un color político, ni ser católico o protestante, eso surge del interior, es una cuestión de humanidad y de generosidad. Quizá un poco de egoísmo personal también –agrega-, porque al final, uno termina recibiendo mucho más de lo que da. A veces pienso en la suerte que tengo de poder llegar a esta situación”. También subraya que no es solo cuestión de dinero. “Hay mucha gente que colabora de otras maneras. A veces, uno puede aportar mucho más con su tiempo, porque no solo ofrecemos una cena y una cesta con más de 20 productos no perecederos para varios días, intentamos brindar compañía, quedarnos con ellos, conversar, escuchar sus historias, en resumen, darles apoyo humano, ya que he llegado a la conclusión de que, casi más que alimentos, necesitan compañía, afecto y dignidad”, reflexiona García Trilla.

Nochebuena 2025
Este año más de 2000 personas están involucradas en la preparación y el reparto. “Hemos formado dos grupos: Cáritas Universitaria se ha encargado de encontrar jóvenes voluntarios para repartir la comida, mientras que yo me ocupo de la parte logística –explica-. Durante tres días, organizamos todo en un local de Alcorcón y el 24 lo trasladamos a la Almudena, donde montamos carpas. A las 15:30 horas, se abre la catedral para los voluntarios y para quien quiera asistir, y comentamos el significado del proyecto. Además, solemos contar con el testimonio de algún sin techo que comparte su experiencia; sorprende que muchos de ellos son personas que disfrutaban de una vida normal y que, por diversas circunstancias, han terminado en un cartón o debajo de un puente”, señala.
Este año, el evento contará con la presencia de Alejandro Dragón Soto, el “Dragón de Alcorcón”, quien estrenará la canción “Nadie sin cenar”, que ya está disponible en YouTube y Spotify. “Le propuse crear un tema para esta ocasión porque creo que es algo inédito, no recuerdo haber visto a nadie que haya compuesto una canción sobre las personas que duermen en la calle”. Una vez concluido el acto, a las 5 de la tarde, los voluntarios recogerán los paquetes -caldo, pasta, ragout de ternera, arroz, empanada, galletas, café, fruta, dulces navideños… y una manta- para repartirlos por toda Madrid. “Este año contamos con 20 rutas, ya que ha aumentado considerablemente la cantidad de indigentes”, concluye García Trilla.



