Mastantuono enfrenta su primer gran obstáculo en el Real Madrid.
El argentino debe reorientar su primer año tras perder protagonismo y con la competencia de Nico Paz a la vista.
El primer año de Franco Mastantuono en el Real Madrid se ha complicado cuando parecía que iba a despegar. El argentino, una de las grandes apuestas del club, ha pasado en pocos meses de consolidarse como titular a un rol casi residual. El 2025 no ha cumplido con las expectativas, pero en Valdebebas confían en que el cambio de año signifique un punto de inflexión en su desarrollo.
La confianza del club sigue intacta. Cuando el Madrid decidió anticiparse al PSG y cerrar el traspaso más caro de la historia de River Plate, 63,2 millones de euros, lo hizo con la vista en el largo plazo. La experiencia reciente con Vinicius, Güler o Endrick respalda esta idea: ningún joven ha tenido un aterrizaje fácil en el Bernabéu. Mastantuono no es la excepción.
De la ilusión inicial al frenazo
El problema ahora no es físico. Es futbolístico y mental. Mastantuono no ha logrado mantener el impacto inicial y ha ido perdiendo terreno, especialmente en la banda derecha, donde Rodrygo ha recuperado protagonismo. Los datos son claros. Mientras el brasileño fue titular ante Manchester City, Alavés y Sevilla, el argentino apenas jugó dos minutos en Mendizorroza tras recibir el alta.
Tampoco lo respaldan los números. Su único gol sigue siendo esa vaselina en el Ciutat de València el 23 de septiembre, una acción brillante que no ha tenido continuidad. En River, además de las cifras, había liderazgo y una sensación de peligro constante. En Madrid, esa chispa se ha ido desvaneciendo con el paso de las semanas.
A esto se suman algunos gestos que no pasaron desapercibidos internamente. Desde la discusión con Alaba por una falta en Getafe hasta su visible descontento al ser sustituido frente al Espanyol. Detalles que, aunque no son determinantes, tampoco ayudan en un contexto de máxima competencia.
Xabi Alonso y la exigencia del Real Madrid
Xabi Alonso ha ido disminuyendo el protagonismo de Mastantuono a medida que bajaba su rendimiento. El propio técnico llegó a resaltar “esa energía y ese gen competitivo” del argentino, virtudes que ahora parece extrañar. En Champions perdió la titularidad rápidamente y su rol se limitó a minutos residuales, en algunos partidos ni siquiera salió del banquillo.
El episodio de Talavera fue especialmente revelador. Un error de concentración impropio de su calidad y una actuación plana, sin desborde ni agresividad, reforzaron la sensación de bajón.
Nico Paz, una presión añadida
El contexto se complica aún más con la figura de Nico Paz. El Real Madrid considera su regreso y su rendimiento en el Como, con más minutos, goles y asistencias, no pasa desapercibido. Incluso Scaloni ha señalado que ambos “juegan en posiciones similares”, una competencia que ya se traslada a la selección.
Para Mastantuono, 2026 comienza con un doble reto: volver a convencer a Xabi Alonso y no rezagarse en la lucha con su compatriota. El talento está presente. Ahora es momento de demostrarlo.


