Trump conversa telefónicamente con Putin antes de su encuentro con Zelenski en Florida | Internacional
Este domingo, todo estaba preparado en Mar-a-Lago, la residencia privada de Donald Trump en Florida, su «Casa Blanca de invierno», para recibir al presidente ucranio, Volodímir Zelenski. Sin embargo, el mandatario republicano dio un giro inesperado al anunciar en un mensaje en Truth que había mantenido una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladímir Putin, a quien describió como una llamada «positiva y muy productiva».
Zelenski llega a Florida con el plan de paz de 20 puntos que Washington propuso hace semanas y que ha sido revisado en los recientes contactos entre negociadores ucranios y estadounidenses. En la agenda destacan dos temas cruciales: el destino de Donbás, una región semiocupada en el este de Ucrania cuya cesión total Trump exige a Rusia, y el control de la central nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo dominio ruso. «Hay mucho que decidir antes de fin de año», comentó Zelenski el domingo, calificando estos días como algunos de «mayor actividad diplomática» en el último año. «La toma de decisiones depende de nuestros socios, de quienes apoyan a Ucrania y de aquellos que presionan a Rusia», agregó, dirigiendo un mensaje implícito hacia Trump.
A pesar de los anhelos de Zelenski, no está claro que de Mar-a-Lago surja una gran victoria hacia la paz. La última vez que Trump conversó con Putin antes de encontrarse con Zelenski, este salió decepcionado de una visita a la Casa Blanca en octubre, donde esperaba obtener un compromiso de misiles de largo alcance Tomahawk para Ucrania. Los recientes avances, aunque lentos, de las fuerzas rusas sugieren que Putin no está dispuesto a aceptar una salida diplomática a una guerra que se aproxima a su cuarto aniversario. El Kremlin no ha rechazado abiertamente el plan y mantiene sus demandas de más negociaciones mientras continúan los ataques.
No falta mucho para que se cumpla un año de la toma de posesión de Trump. Durante la campaña que lo llevó de regreso a la Casa Blanca, prometió en repetidas ocasiones que podría poner fin a la guerra de Ucrania en su primer día en el Despacho Oval. Insiste en que este conflicto nunca habría iniciado si él hubiera estado al mando en Washington. El viernes, el presidente estadounidense advirtió en una breve entrevista con Politico que Zelenski «no tiene nada hasta que lo apruebe» él mismo. «Veremos lo que tiene», añadió el republicano.
Zelenski llegó a Palm Beach el sábado, tras una escala en Canadá, donde se reunió con otro aliado menos volátil, el primer ministro Mark Carney, quien anunció una ayuda adicional de 2.500 millones de dólares (aproximadamente 2.100 millones de euros) para Ucrania. Posteriormente, desde Halifax, Zelenski participó en una videoconferencia para preparar su encuentro del domingo con líderes europeos como la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, el del Consejo, António Costa, el alemán Friedrich Merz, el francés Emmanuel Macron, el británico Keir Starmer y la italiana Giorgia Meloni.
El domingo, Zelenski recordó en su cuenta de X que Putin «ha rechazado incluso las propuestas de un alto el fuego navideño y está intensificando la brutalidad de sus ataques con misiles y drones». «Esta es una clara señal de cómo perciben realmente la diplomacia», añadió. «Hasta ahora, no se la toman lo suficientemente en serio». La reunión con Trump se produce un día después de que el Kremlin ejecutara un intenso bombardeo nocturno de diez horas, con Kiev como principal objetivo; los drones y misiles causaron destrucción en varias partes del país. Para enfatizar su belicismo, Putin visitó una instalación militar este sábado.
Garantías de seguridad
Zelenski aspira a obtener de Florida garantías sobre la seguridad que Ucrania recibiría al firmar un acuerdo con Rusia. Kiev condiciona cualquier decisión sobre el final de la guerra a que Estados Unidos y sus socios europeos le ofrezcan un nivel de protección defensiva similar al que tendría si fuera miembro de la OTAN. «La pregunta es qué garantías de seguridad está dispuesto a darnos Trump», afirmó Zelenski este sábado, según la agencia estatal ucraniana Ukrinform.
Trump, por su parte, desea que las tropas ucranias se retiren del 25% de la provincia de Donetsk que aún controlan, y que esa área se transforme en una zona desmilitarizada. Kiev exige que el ejército ruso se retire de un territorio equivalente, algo que Moscú no ha aceptado.
Además, se espera que Zelenski y Trump discutan la gestión de la central nuclear de Zaporiyia. La mayor planta atómica de Europa ha estado bajo ocupación rusa desde el primer año de la invasión. La Casa Blanca propone que empresas estadounidenses administren la planta en coordinación con Moscú y Kiev. Ambos países buscan excluir a la otra parte de la ecuación.
Zelenski también considera que un posible acuerdo con Rusia debe ser ratificado por los ucranios a través de un referéndum. Para ello, solicita un alto el fuego de al menos dos meses. Varios asesores de Putin han señalado en días recientes que tampoco tienen intención de cumplir con esta exigencia.
La negociación de este domingo también involucra el ego de Trump, quien desea ser recordado como un gran pacificador, viendo a Ucrania y Rusia como obstáculos en ese camino.
Horas antes de su reunión con Zelenski, el presidente de Estados Unidos publicó un mensaje en Truth, su red social, para exagerar sus logros y atribuirse el cese “momentáneo de los enfrentamientos entre Tailandia y Camboya”. «Fue una solución rápida y decisiva, ¡como deberían ser todas estas situaciones! Estados Unidos, como siempre, se enorgullece de haber contribuido. Con todas las guerras y conflictos que he resuelto y detenido en los últimos 11 meses, OCHO en total, quizás Estados Unidos se haya convertido en la verdadera Organización de Naciones Unidas, que ha brindado muy poca ayuda en cualquiera de estos conflictos, incluida la catástrofe actual entre Rusia y Ucrania. ¡La ONU debe empezar a actuar y a involucrarse en la paz mundial!», escribió Trump.



