Los bomberos forestales de Madrid reinician la huelga ante la falta de progreso en las negociaciones con el Gobierno de Ayuso.


No se han logrado progresos en la negociación. Los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid reanudarán este lunes la huelga indefinida que iniciaron el 15 de agosto debido a los incendios que han afectado a la península durante este mes. La reunión a tres partes está programada para el próximo jueves, donde se reunirán los representantes de los trabajadores (UGT, Firet y CGT), la Consejería de Medio Ambiente y la empresa pública Tragsa, encargada de externalizar el servicio. Este encuentro se llevará a cabo en la sede de la empresa en Leganés, donde los sindicatos esperan recibir nuevas propuestas. Su principal demanda es un aumento considerable del salario, que ha estado congelado desde 2010, así como una disminución de la temporalidad y la negociación de un nuevo convenio colectivo autonómico.

Fuentes del comité de empresa comentan a elDiario.es que esperan que el gobierno de Ayuso tome la iniciativa en la negociación y que no considerarán la propuesta discutida el pasado viernes entre el consejero Carlos Novillo y el presidente de Tragsa, Jesús Casas, que plantea la posibilidad de que los bomberos forestales de Madrid se acojan al convenio estatal que regula las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF). “Lo tenemos muy claro”, indican los representantes de los trabajadores en relación a su rechazo a esta propuesta. Aunque Tragsa es la empresa contratante tanto de las BRIF como de los bomberos forestales, consideran que esta medida es inapropiada, ya que las brigadas autonómicas operan dentro de un sistema de prevención y extinción de incendios completamente distinto al de las BRIF.

Por ejemplo, las BRIF funcionan con tres turnos, mientras que los bomberos forestales de la comunidad solo realizan dos. Según el comité de empresa, los cerca de 500 operativos autonómicos no podrían organizarse de manera eficiente en tres turnos por no ser un número suficiente. Además, sostienen que las condiciones de vida en la Comunidad de Madrid, más costosas que en zonas rurales, requieren un convenio adaptado a la situación específica del cuerpo autonómico.

A pesar de que Novillo expresó el pasado viernes que considera “perfectamente legal” expandir la cobertura del convenio estatal de las BRIF, los sindicatos se preparan para la huelga y la reunión del próximo jueves con la firme demanda de una negociación colectiva que se ajuste a sus condiciones laborales como efectivos autonómicos, con un aumento considerable del salario más allá de los 1.300 euros actuales y una reducción de la precariedad en la plantilla, donde el 40% está contratado solo durante los cuatro meses de verano. Los servicios mínimos se mantendrán en un 80% hasta que finalice la huelga.

La Consejería confirmó el pasado viernes que renovará el contrato a Tragsa para las funciones de prevención, valoración, vigilancia, detección y apoyo al cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, que vence en diciembre. El nuevo contrato será efectivo a partir de 2026 y la Comunidad de Madrid ha asegurado que incluirá las contrataciones del personal durante todo el año. No obstante, el comité de empresa advierte al gobierno de Ayuso que este incremento en la contratación invernal no debe ser acompañado de una reducción de los trabajadores operativos durante el verano. Según lo manifestado a Europa Press por el presidente de Tragsa, Jesús Casas, la empresa pública, como “brazo instrumental” del encargo que se le otorgue, implementará las mejoras que se incluyan en el mismo.

Apoyo a los agentes forestales

La reanudación de la huelga de los bomberos coincide con nuevas críticas de los agentes forestales de la Comunidad de Madrid. Este cuerpo de funcionarios, que operan en todas las fases del control de incendios, desde la prevención hasta la extinción, denuncia la negativa del Gobierno regional a enviar refuerzos a los incendios en Galicia, Castilla y León o Extremadura. En una carta enviada a la Dirección General de Emergencias, el sindicato CSIF critica el “silencio de la administración” ante la solicitud de varios empleados para acudir en sus días libres o vacaciones.

El sindicato, en representación de los agentes forestales, acusa directamente al Gobierno madrileño de “bloquear” la movilización de efectivos hacia otras comunidades autónomas. “Solo responden con silencios o negativas, en contraste con la movilización de cuerpos similares que sí han asistido desde otras regiones para reforzar los operativos”, denuncia el sindicato, que también recuerda un episodio similar durante el colapso por la dana en Valencia.

A pesar de ser un cuerpo distinto de los bomberos forestales, estos últimos han respaldado la protesta. Fuentes de su comité de empresa expresan su “sorpresa” ante la postura de la Comunidad de Madrid, también con sus propios efectivos. “El domingo enviaron solo una unidad helitransportada [un helicóptero] de todo el operativo disponible en la región”, dicen, enfatizando que únicamente unos pocos miembros han sido enviados a estos incendios. “No llegamos a entenderlo”, concluyen las mismas fuentes.

Bomberos y agentes forestales coinciden en un aspecto: es necesario dotar a ambos cuerpos de “efectivos suficientes” y “una organización operativa adecuada”, tal como exige CSIF en su comunicado posterior a la negativa del gobierno. “Solicitamos que dejen de desatender la situación. […] La falta de movilización del Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid refleja la postura del Gobierno regional, primero frente a los agentes dispuestos y voluntarios y luego ante el resto del país”, concluye el sindicato.

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