Las panaderías de Madrid venderán más de 2,9 millones de roscones.
Las pastelerías de Madrid esperan vender más de 2,9 millones de roscones durante esta campaña navideña, consolidando este dulce como el verdadero protagonista de las festividades. Según datos de la Asociación Empresarial de Pasteleros y Panaderos de la Comunidad de Madrid (ASEMPAS), el relleno de nata se mantiene como el preferido, seleccionado en el 57 % de los casos.
El roscón se consolida como “el rey de los postres” durante la Navidad, aunque su presencia se extiende mucho más allá de estas fechas, adaptándose a nuevas tendencias de consumo, formatos familiares y hábitos que son cada vez menos estacionales.
Cambian los formatos y las recetas tradicionales
Entre las principales novedades de este año, destaca la tendencia hacia formatos más pequeños, especialmente de 500 gramos, diseñados para hogares con menos comensales o celebraciones más íntimas. Además, hay una reducción del azúcar en las recetas tradicionales y la inclusión de variantes que se adaptan a distintas intolerancias.
Cada vez es más común encontrar roscones sin gluten o sin lactosa, una opción que responde a la demanda de los consumidores que desean disfrutar del dulce sin sacrificar sus necesidades alimentarias.
El roscón ya no es solo cosa de Reyes
La desestacionalización del producto es otra de las grandes tendencias en el sector. Los roscones se encuentran en los obradores madrileños desde noviembre, y su consumo se ha diversificado a momentos cotidianos como el desayuno o la merienda, mucho más allá del clásico Día de Reyes.
Paralelamente, las versiones bañadas y cubiertas están ganando popularidad, en especial las elaboradas con chocolate, que se suman a los sabores tradicionales, ampliando las opciones para los consumidores.
Artesanía, rellenos y venta online
Los rellenos son uno de los aspectos más valorados por los clientes. Un estudio de Amazon Fresh indica que la nata y la trufa siguen siendo las opciones preferidas, reforzando el atractivo del roscón relleno en comparación con el tradicional.
Al mismo tiempo, hay un incremento en la demanda de productos artesanales, donde el valor añadido, la calidad y el trato personalizado de la pastelería tradicional son esenciales. Todo esto no detiene el crecimiento del comercio electrónico, que sigue expandiéndose en la Comunidad de Madrid, con un aumento constante en las ventas digitales del sector de la pastelería.



