Nueva York inicia el nuevo año bajo el liderazgo de Zohran Mamdani | Internacional
Marcó la medianoche en Nueva York y la famosa bola de cristales irlandeses y luces LED descendió del alto edificio del número 1 de Times Square, como cada año, para señalar el final de un ciclo y el inicio de otro. La ciudad no solo dio la bienvenida a 2026, ni siquiera al segundo cuarto del siglo XXI. Sus casi 8,5 millones de habitantes también celebraron la llegada de una nueva era. La era de Zohran Kwame Mamdani.
En otra costumbre del Año Nuevo, el primer alcalde musulmán y socialista de la ciudad más poblada de Estados Unidos y la capital informal del mundo asumió su cargo en los primeros instantes de 2026. Fue en una ceremonia privada, llevada a cabo bajo tierra, unas cincuenta calles al sur de Manhattan, en un universo alejado del bullicio de Times Square.
Fiel a su habilidad para orquestar los hitos que lo han llevado en poco más de un año de ser un joven político casi desconocido, miembro del Partido Socialista Democrático de América, a convertirse en una de las grandes esperanzas globales de la izquierda, el nuevo alcalde eligió para su juramento la estación fantasma del metro del Ayuntamiento, un tesoro de otra época, con sus bóvedas diseñadas por el arquitecto español Rafael Guastavino y sus candelabros de latón, terminada en 1904 y en desuso desde el final de la II Guerra Mundial.
Allí, Mamdani hizo historia al ser el primer regidor de la ciudad del 11-S en asumir el cargo sobre un Corán. Simultáneamente, utilizó tres, dos de ellos heredados por su familia −sus padres, la cineasta india Mira Nair y el académico ugandés de Columbia Mahmoud Mamdani, estaban entre los pocos asistentes al evento−, y un tercero, que usará el jueves en la segunda toma de posesión, abierta al público. Este último forma parte de la colección del escritor afropuertorriqueño Arturo Schomburg, que custodia la Biblioteca Pública de Nueva York.
La elección estuvo cargada de simbolismo para los cerca de un millón de musulmanes que residen en la ciudad. Esta comunidad en expansión, que fue señalada tras el ataque a las Torres Gemelas, ahora ve a uno de los suyos empuñar el bastón de mando, lo que representa un desafío para la extrema derecha estadounidense y el nacionalismo cristiano que predomina espiritualmente en el mundo MAGA (Make America Great Again).
“Es un honor de toda una vida asumir el cargo de alcalde de Nueva York. Hemos elegido este lugar para subrayar la importancia del transporte público en la vitalidad, salud y herencia de nuestra ciudad”, expresó el nuevo alcalde tras asumir el cargo en presencia de su esposa, Rama Duwaji, y de la fiscal general del Estado de Nueva York, Letitia James, quien fue la encargada de tomar su juramento. Posteriormente, el secretario municipal cumplió con otra tradición: solicitó una tasa de nueve dólares en efectivo para poder firmar en el libro de piel de la ciudad.
La selección de James fue significativa. Ella fue la rival política de Mamdani en las urnas, así como la fiscal en 2023 del exgobernador Andrew Cuomo y del candidato republicano Donald Trump, a quien llevó a juicio en Nueva York por inflar sus fortunas empresariales. Tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, su Departamento de Justicia no cesó hasta imputar a James, una de las políticas demócratas más entusiastas del cambio de Mamdani.
Otras dos figuras destacadas de la izquierda estadounidense, fundamentales para entender el ascenso del nuevo alcalde, participarán este jueves en su segunda toma de posesión, la celebración masiva de su llegada a la Alcaldía. La congresista por el Bronx, Alexandria Ocasio-Cortez, pronunciará un discurso en las escaleras del Ayuntamiento alrededor de las 13:00 (hora de Nueva York, seis más en la España peninsular). El senador Bernie Sanders (Vermont) será el maestro de ceremonias.
Fue la campaña de Sanders en las elecciones presidenciales de 2016, las primeras que ganó Trump, la que inspiró a este a abandonar su carrera como rapero mediocre y adentrarse en la política desde la facción de izquierda del Partido Demócrata, cuya victoria se ha logrado mediante una mezcla de populismo, carisma notable, un mensaje centrado en el control del costo de vida y un dominio sobresaliente de las redes sociales.
Campaña sin fin
En gran medida, la campaña de Mamdani no concluyó con su contundente victoria en las urnas el pasado 4 de noviembre, cuando dos millones de neoyorquinos votaron, alcanzando un récord de participación no visto desde finales de los años sesenta. A través de anuncios y sorpresas, el joven político de 34 años ha continuado esforzándose por convencer a sus vecinos de que está listo para compensar su inexperiencia escuchando los problemas de los neoyorquinos, como hizo hace un par de semanas en un museo de Queens, donde atendió a centenares de ciudadanos que compartieron sus problemas en turnos de tres minutos durante 12 horas.

Ahora debe demostrar que sus promesas −encabezadas por tres: autobuses gratuitos, guarderías para todos y congelar las subidas de alquiler en los apartamentos de renta controlada− no son incompatibles con la realidad de gestionar un monstruo con un presupuesto de 150.000 millones de dólares y más de 330.000 funcionarios. Además, deberá ser capaz de controlar la delincuencia en Nueva York.
Consciente del antiguo consejo de Abraham Lincoln –“La opinión pública lo es todo. Con ella, nada puede fallar; sin ella, nada puede ir bien”– su primera decisión como alcalde ha sido organizar una fiesta callejera para sus ciudadanos. Decenas de miles de ellos están invitados este jueves, junto a los cuatro mil que normalmente participan en la toma de posesión, a dejar atrás la resaca de la Nochevieja y acudir a las inmediaciones del Ayuntamiento, en el Bajo Manhattan, a una block party inspirada en aquellas donde nació la cultura hip-hop en el Bronx.
Por primera vez, la ciudad da la bienvenida a su nuevo alcalde saliendo a las calles en un día donde se anticipan temperaturas bajo cero. Esto no solo implica saludar al 112º regidor de la ciudad en sus casi 400 años de historia, y no el 111º, como se pensaba hasta hace unas semanas, cuando un archivista municipal corrigió el conteo de ocupantes de la alcaldía.
Este momento también marca el inicio de una nueva era, la era de Zohran Kwame Mamdani. Ahora le corresponde a él estar a la altura de sus promesas. No será fácil.



