La corrupción no lo agota


Concluye el annus horribilis de Pedro Sánchez, sin garantías de que 2026 vaya a ser mejor. Al presidente, acostumbrado a lidiar con crisis, las situaciones más perjudiciales para el PSOE le sorprendieron desprevenido. Primero, los escándalos de José Luis Ábalos, y después, los de Santos Cerdán. Las repercusiones seguirán.

El ánimo en La Moncloa ha estado en muchos días por los suelos. Demasiados imprevistos. Han sido golpes «muy duros» para todos, reconocen desde el equipo del presidente. Pero, «hace tiempo que hemos hecho las paces con eso.» Para seguir adelante, mantener la «mente fría» es fundamental. Son conscientes de que media España ya da por terminado el mandato de Sánchez (incluso algunos en su propio partido) y que las encuestas, invariablemente, muestran una mayoría absoluta entre PP y Vox.

En el núcleo duro del Gobierno, en cambio, están convencidos de que sus posibilidades continúan intactas. Solo algo mermadas, admiten, por la fragmentación del espacio electoral a la izquierda del PSOE, cuya división en tres listas (con Podemos en solitario) podría ser letal. Ni el presidente se encuentra tan desgastado como la mayoría de sus antecesores al final de su mandato, ni las investigaciones judiciales suponen una amenaza tan corrosiva que hundan a los socialistas, defienden.


TE PUEDE INTERESAR

Leire, Salazar, Cerdán… La cadena de escándalos extiende la sensación de «fin de ciclo» en el PSOE

Marisol Hernández

La interpretación en La Moncloa es que «la corrupción perjudica al PSOE y al PP» porque son los dos partidos que han sentido sus efectos en democracia. Los escándalos de Ábalos y Cerdán debilitan a los socialistas, eso es innegable, pero no con la fuerza suficiente como para generar un aumento estratosférico de Alberto Núñez Feijóo. Según sostiene el Gobierno, quien más se beneficia es Vox, ya que provoca un desencanto con la política en general, del cual se benefician los partidos antisistema. También ocurrió lo opuesto, cuando los casos afectaban al PP, recuerdan. En esa circunstancia, el rendimiento electoral del PSOE era bastante limitado.

Admiten que la erosión será más intensa cuando las noticias sobre estos temas estén en su peak, pero se recuperarán cuando la conversación pública cambie hacia asuntos más favorables para el Ejecutivo. Esto es, al menos, lo que han aprendido en los últimos meses.

Foto: vivienda-la-llave-de-la-moncloa
Opinión

TE PUEDE INTERESAR


Vivienda: la llave de la Moncloa

Nacho Cardero

Desde que en julio pasado la implicación de Santos Cerdán en una nueva trama dejara al partido en una situación precaria, el apoyo al PSOE ha fluctuado dependiendo de la situación. Pero ni la noticia de tener a dos ex secretarios de Organización en prisión preventiva ha sido decisiva ni el PP ha visto un aumento significativo en su porcentaje de voto. «La corrupción no desgasta a Sánchez». Quien más ha crecido en estos meses ha sido Vox, que se establece en un 17%.

«Ningún gobierno mantiene el mismo nivel de apoyo en Europa siete años después. El nuestro, sí», resaltan en La Moncloa. Un dato más que refuerza su teoría de que tienen posibilidades de competir. Otra cuestión es si esta vez habrá los números necesarios para una investidura en el bloque de izquierda.

Concluye el annus horribilis de Pedro Sánchez, sin garantías de que 2026 vaya a ser mejor. Al presidente, acostumbrado a lidiar con crisis, las situaciones más perjudiciales para el PSOE le sorprendieron desprevenido. Primero, los escándalos de José Luis Ábalos, y después, los de Santos Cerdán. Las repercusiones seguirán.

Start typing and press Enter to search