El Madrid comienza el 2026 logrando una remontada para vencer al Dubái Basketball.
El Real Madrid comenzó el año 2026 con otra sorprendente remontada en el Movistar Arena, esta vez en la Euroliga, contra el Dubái Basketball, que había llegado a tener 14 puntos de ventaja al medio tiempo, pero que terminó cediendo tras una espectacular segunda mitad de los blancos, quienes anotaron 63 puntos para llevarse el triunfo con un marcador de 107-93.
107
93
DOBLAR
Alineaciones
| (27+17+29+34): Campazzo (17), Abalde (14), Hezonja (20), Okeke (2) y Tavares (6) -cinco inicial-, Maledon (10), Feliz (5), Llull (-), Deck (12), Lyles (17), Garuba (4) y Len (-). |
| (24+34+19+19): Wighten IV (14), Abons (26), Fetrusev (11), Kabelevic (11), Framovic (13), Prepekc (5), Ander (6) y Kamenjas (). |
Sergio Scariolo decidió incluir a Okeke en el quinteto inicial para frenar el impacto ofensivo del serbio Filip Petrusev en los primeros momentos del partido. El buen arranque del equipo local, con un parcial de 5-0, fue sólo un espejismo. La defensa del Dubái mejoró su desempeño en el bloqueo directo y encontró en Kabengele, autor de siete puntos en el primer cuarto, una forma de minimizar la intimidación que generaba Tavares.
Los altos porcentajes de tiro permitieron que el equipo merengue permaneciera en el juego, con destacadas aportaciones de Hezonja, quien anotó siete puntos, y de Deck, que desde el banquillo sumó seis (27-24, min.10).
Dominio visitante
Con Avramovic liderando un quinteto lleno de tiradores desde larga distancia y Dwayne Bacon, un jugador libre que finalizó la primera mitad con 13 puntos, el Dubái Basketball recuperó su juego ante un Madrid que padecía una alarmante cantidad de pérdidas. Scariolo se vio obligado a detener esta tendencia a cinco minutos del descanso (36-45, min.15).

Abaldo, en un lanzamiento durante el encuentro ante el Dubai Basketball /MADRID
El técnico italiano optó por una defensa zonal 3-2 con Okeke en la parte alta, acompañado por Feliz y Campazzo, pero el equipo blanco se retiró al descanso con una desventaja de 14 puntos (44-55), cediendo 34 puntos en el segundo cuarto y frustrado por varias decisiones arbitrales que generaron la ira de los aficionados locales.
El Real Madrid salió renovado en la segunda mitad y comenzó con un parcial de 11-0, liderado por Campazzo y un brillante Trey Lyles, lo que les permitió volver al juego. Este intento de remontada encendió aún más el ánimo del público en el Movistar Arena, que celebraba efusivamente cada recuperación y canasta de su equipo.
Hezonja al rescate
Tavares, desde la línea de tiros libres, restableció la igualdad a más de cinco minutos del final (64-64, min.26). Dos pérdidas consecutivas de los blancos, capitalizadas perfectamente por Avramovic, enfriaron los ánimos de un Madrid en éxtasis, que dejó todo en suspenso para el último cuarto, con un marcador de 73-74 (min.30).
Con todo en juego, el equipo merengue logró recuperar su mejor versión de Hezonja, quien anotó seis puntos seguidos, aunque se veía comprometido por faltas, entrando en situación de bonus con ocho minutos pendientes para el final. La energía de un activo Usman Garuba amortiguó la fuerte presencia de Kabengele en la zona y el Real Madrid, tras un triple de Campazzo, forzó a un sorprendido Jurica Golemac, técnico del Dubái, a pedir un tiempo muerto con 86-80 (min.34).
Lejos de mejorar, el Dubái volvió a caer en la red del Real Madrid, que logró establecer una ventaja de 11 puntos (93-82) tras otro acierto de Campazzo desde el perímetro (min.35). El argentino, en una destacada actuación, brilló en los momentos finales para iniciar el nuevo año con una victoria en casa, en el partido número 1.200 del capitán Sergio Llull con la camiseta blanca.



