Sánchez se posiciona junto a Putin para apoyar al chavismo y criticar a EE. UU. por destituir a Maduro.
Pedro Sánchez y el autócrata ruso Vladímir Putin –ex agente de la temida KGB soviética– se han alineado de manera bastante evidente al formular sus respectivas reacciones oficiales a la intervención militar de EEUU contra la narcodictadura de Venezuela, que culminó con la captura y traslado a Estados Unidos del tirano Nicolás Maduro junto a su esposa. Ambos enfrentan un juicio en Nueva York por narcoterrorismo, como máximos responsables del cártel de los Soles, y podrían recibir una sentencia de cadena perpetua.
Los paralelismos en las reacciones oficiales del Kremlin y del inquilino de La Moncloa son evidentes. En múltiples aspectos, las respuestas son prácticamente idénticas en su literalidad. En ambos casos, el objetivo es claro: reforzar al chavismo y criticar a Estados Unidos por su ataque a la narcodictadura y el derrocamiento de Maduro.
Putin, a través de su colaborador cercano Serguéi Lavrov –ministro de Asuntos Exteriores ruso–, ha emitido un comunicado en el que solicita «evitar una mayor escalada». Pedro Sánchez, por su parte, ha hecho un «llamamiento a la desescalada».
El presidente español, que opera bajo la influencia de Zapatero –con vínculos estrechos con el régimen chavista–, urge un acuerdo «dialogado». El comunicado de Lavrov también aboga por «centrarse en la búsqueda de una solución mediante el diálogo».
Más coincidencias. Sánchez critica a EEUU afirmando que su operación en Venezuela «viola el derecho internacional» por afectar a la soberanía del país caribeño; el ministro de Exteriores de Putin «condena» esta misma intervención porque vulnera el «derecho de Venezuela a determinar su propio destino» y agravia «la soberanía del país».
Sánchez susurrándole a la número 2 de Maduro.
Es decir, en el fondo, tanto el Kremlin como el inquilino de La Moncloa aplican una misma lógica: una condena a EEUU por considerar que ha vulnerado la soberanía de Venezuela, sin hacer mención alguna no solo a la tiranía del régimen de Maduro, sino también a las redes de narcotráfico controladas por la cúpula chavista a través del conocido cártel de los Soles. Es importante recordar que la legislación estadounidense persigue como delito el narcoterrorismo internacional que pone en riesgo la seguridad de EEUU. Desde el 24 de noviembre, el Departamento de Estado de EEUU ha calificado al cártel de los Soles –liderado por Maduro– como organización narcoterrorista y ha señalado su persecución como responsable de la violencia terrorista en nuestro hemisferio, así como del tráfico de drogas hacia Estados Unidos y Europa.
Sánchez y Putin apelan a la ONU
Otra similitud en las reacciones oficiales de Pedro Sánchez y del Kremlin frente a la intervención de EEUU en Venezuela: el presidente español afirma que Trump no ha respetado «los principios de la Carta de Naciones Unidas», mientras que el comunicado del ministro de Exteriores de Putin solicita «la convocatoria urgente de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU».
Estos paralelismos entre las declaraciones de Moncloa y el Kremlin no terminan aquí. Por ejemplo, Sánchez señala que la intervención de EEUU «empuja a la región hacia un horizonte de incertidumbre y belicismo». De un modo similar, el Kremlin sostiene que «Latinoamérica debe continuar siendo una zona de paz», criticando implícitamente a EEUU por ponerla en peligro y a lo que Sánchez denomina «belicismo».
Sin crítica expresa al chavismo
Más allá de las coincidencias en el lenguaje utilizado por Sánchez y Lavrov, hay también otra coincidencia significativa: lo que ambos omiten en sus declaraciones oficiales. No solo no mencionan las redes de narcotráfico del régimen chavista, sino que tampoco critican la opresiva dictadura de Maduro, sus repetidos fraudes electorales, o las torturas y encarcelamientos sistemáticos a los opositores que claman por democracia en Venezuela.
En el comunicado oficial del Kremlin, no hay rastro de esta realidad dictatorial del chavismo. En el de Pedro Sánchez, tampoco. Tras la operación de EEUU, el presidente español y líder del PSOE emitió dos comunicados a través de la red social X (anteriormente Twitter) con casi siete horas de diferencia. En el primero no se menciona a Maduro. En el segundo, sí, pero en ningún caso de forma crítica, y sin referencia a su dictadura. Ese segundo mensaje, de hecho, le sirvió a Sánchez para equiparar a Maduro con Trump: «España no reconoció al régimen de Maduro. Pero tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional».


