A pesar de la ausencia de Mbappé, el Real Madrid arrolló al Betis de Pellegrini (Resumen del 5-1)


El Real Madrid ha vuelto a poner de manifiesto su capacidad para nutrirse de talento local. Sin la presencia de Kylian Mbappé y frente a un Betis que se presentaba invicto como visitante en la temporada, se destacó la figura de Gonzalo, un producto de La Fábrica y protagonista inesperado de un inicio de año que puede ser crucial para el proyecto de Xabi Alonso. El delantero anotó un triplete que impulsó la contundente victoria blanca en el primer partido de 2026, manteniendo una ventaja de cuatro puntos sobre el Barcelona justo antes de una Supercopa de España en Arabia Saudita que se perfila como un posible punto de inflexión para el futuro inmediato del entrenador.

Xabi decidió seguir la estrategia que tanto éxito le había traído en el Mundial de Clubes. Sin Mbappé, la referencia ofensiva fue Gonzalo. El equipo recuperó rápidamente su fluidez. Vinicius desbordó desde el principio, Bellingham destacó en todas las áreas del campo y Rodrygo se consolidó cada vez más en la banda derecha, una posición a la que había resistido por meses, pero que ahora parece haber asumido sin problemas. El Madrid comenzó el año de la misma manera que terminó el anterior: con sensaciones familiares y un estilo de juego vertical.

El Betis sufrió especialmente por su lado derecho en defensa. Ortiz, un extremo convertido en lateral, fue superado repetidamente por Vinicius, quien no contó con la ayuda defensiva de Antony, cuyo aporte al repliegue fue prácticamente nulo. A esto se sumó la presión alta del equipo blanco, que estranguló la salida del Betis y mantuvo el juego en el campo rival durante gran parte del primer período.

Sin embargo, el dominio territorial no se traduzco en ocasiones claras de gol. Valles apenas fue puesto a prueba, exceptuando un disparo de Carreras en fuera de juego y otro intento de Rodrygo que no tuvo consecuencias. Tal como sucedió ante el Sevilla, el Madrid encontró la recompensa a través de un balón parado. En el minuto 20, una falta provocada por Vinicius se convirtió en el 1-0: un centro preciso de Rodrygo y un cabezazo de Gonzalo desde el segundo palo. Una lectura defensiva deficiente de Ricardo Rodríguez y una salida inexistente de Valles facilitaron el gol.

Con la ventaja en el marcador, el partido entró en una fase familiar para el Madrid de Xabi Alonso. El equipo comenzó a ceder terreno y control, permitiendo que el Betis asumiera la posesión. El conjunto verdiblanco inclinó el juego hacia la portería de Courtois, aunque sin profundidad ni eficacia. El belga tuvo una primera mitad relativamente tranquila, bien protegido por Valverde, quien se replegó con astucia para evitar dos remates claros de Ruibal. El Bernabéu, exigente y sensible a cualquier descenso de intensidad, despidió al equipo con silbidos antes del descanso.

La segunda parte confirmó una constante histórica del Real Madrid: su capacidad para resolver partidos gracias a su contundencia ofensiva. En el minuto 50, Gonzalo anotó el 2-0 con un gol de gran calidad. Control orientado con el pecho en la frontal tras un centro de Valverde y volea inmediata al palo izquierdo de Valles. Talento, sí, pero también valentía y determinación en un delantero que brilló en el escenario más exigente.

Seis minutos después llegó el tercer gol. Un córner servido por Rodrygo y un cabezazo de Asencio que registró su primer gol con el primer equipo. El brasileño, por su parte, sumó su tercera asistencia en los dos últimos partidos de Liga, consolidando su influencia ofensiva, aunque poco después desperdició un mano a mano que pudo sellar definitivamente el encuentro.

El Betis no se rindió. En el minuto 65, Lo Celso estrelló una falta en el palo, y un minuto después Cucho Hernández acortó distancias. Courtois evitó el 3-2 con dos intervenciones clave ante Riquelme y Antony, y la madera volvió a salvar al Madrid en otro intento del primero. El murmullo regresó a las gradas, pero Gonzalo apareció nuevamente para disipar cualquier duda: cuarto gol con una definición de espuela que desató la ovación del Bernabéu.

El contraste fue notable. Mientras Vinicius fue despedido con pitos al ser sustituido, Gonzalo dejó el campo entre aplausos y con el estadio en pie. Fran García cerró la cuenta en el minuto 93, poniendo la guinda a una noche que dejó mensajes claros: el Madrid empieza 2026 con contundencia, ofreciendo soluciones desde la cantera y con una figura emergente que reclama su lugar.

Triplete del delantero formado en casa, goleada blanca y una afición que, una vez más, no duda en señalar. Así inicia el Real Madrid su nuevo año, con un comienzo que fue una pesadilla para el Betis de Manuel Pellegrini.

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/José Pablo Verdugo

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