Almeida únicamente construye bibliotecas en centros culturales y ignora las peticiones de los vecinos que las solicitaban: «No están cumpliendo su propósito.»
“Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”, decía Jorge Luis Borges. Sin embargo, esta frase del icónico escritor argentino cobra un nuevo significado en Madrid. En esta ciudad, a raíz de las recientes decisiones del Ayuntamiento dirigido por José Luis Martínez-Almeida, las bibliotecas se están transformando en centros culturales. Un cambio que no muchos consideran “el Paraíso”, especialmente aquellos que han estado pidiendo estas instalaciones durante años, en particular en barrios que sufren una notable falta de servicios públicos de tipo cultural o educativo. Los recientes desarrollos urbanos suelen carecer de buenas conexiones de transporte y albergan una gran proporción de jóvenes y estudiantes.
Por esto, muchos residentes de Villaverde, Montecarmelo, Carabanchel, Ensanche de Vallecas o El Cañaveral observan con desconfianza cómo una infraestructura por la que han luchado durante años está en proceso de transformación. Detrás de esto, persiste el temor de que su calidad y cantidad se vean afectadas, con menos recursos o zonas de estudio. Fernando Mardones, de la Asociación Vecinal Barrio de Montecarmelo, comparte sus inquietudes sobre el modelo en conversación con Somos Madrid: “Nos preocupa que esto resulte en menos espacio. El recinto tiene el tamaño que tiene, no es muy grande y comparte parcela con una escuela infantil”. El centro donde se ubicará la futura Biblioteca Municipal Carmen Martín Gaite contará con 2.266 metros cuadrados construidos, pero la superficie útil de la biblioteca será considerablemente menor.



