Atrapados en su destino: «Se avecina otro drama»
La etapa maratón ya es una figura familiar en el Dakar, aunque los campamentos de refugio comenzaron a aparecer hace poco tiempo en la competencia. Esta iniciativa, que revive antiguas costumbres de África, obliga a los pilotos a pasar la noche en tiendas de campaña en medio del desierto y a alimentarse con raciones militares, fue introducida en la carrera hace únicamente un año. Para su segunda edición, la organización ha perfeccionado el concepto al reunir a todos los participantes en una sola zona durante una de las etapas más complicadas. Lo más relevante para los competidores en esta especial será la falta de asistencia mecánica al llegar al vivac-refugio, además de las condiciones en las que pasarán la noche.
Algunos pilotos pueden tener más suerte que otros, como es el caso de Cristina Gutiérrez, quien en Pablo Moreno no solo halla un copiloto, sino un mecánico que ha rescatado a Dacia de más de una situación complicada. La piloto española reconoce que “habrá que trabajar en equipo porque la maratón siempre tiene sorpresas”. Pero lo más difícil serán los 823 kilómetros de lucha contra el crono sin asistencia mecánica, “serán duros, especialmente saliendo entre los primeros”, ya que no contarán con las huellas de las motos al dividirse las rutas. Carlos Sainz tiene una visión similar: “Mañana (por hoy) habrá un efecto yo-yo porque nosotros empezamos delante, y otros detrás, y puede suceder justo lo contrario (en relación a una tercera etapa que benefició a los más retrasados y perjudicó a los pilotos punteros)”.
A pesar de las altas expectativas en torno a esta especial, Sainz reafirma que “en el Dakar nunca se sabe lo que puede suceder”, y aunque “cualquier posición entre la quinta y décima es buena (él comienza séptimo)”, le hubiera gustado “perder algún segundo más y salir octavo”. Sin embargo, el cronómetro ya ha decidido y Carlos ha aceptado que “otra vez será un drama” lo que se vivirá en el terreno. La pérdida de los pilotos líderes en la tercera etapa ha alcanzado cerca de 20 minutos y en su caso, su ventaja frente a un Nasser Al Attiyah, que es uno de los más temidos, es de ocho minutos. Así que hay que esforzarse, a pesar de que estas grandes diferencias han sido consecuencia de pinchazos imprevistos que le han dado un pequeño respiro a la categoría reina.
Noticias relacionadas

Al llegar al campamento maratón, los Ultimate contarán con una rueda de repuesto que antes no tenían y que puede ser un recurso útil. A pesar de las pequeñas mejoras, todo “será muy complicado; tanto la estrategia como el orden de salida”. Nani Roma se prepara para el evento, afirmando que “es probable que mañana (por hoy) las cosas cambien”, pero también que, al día siguiente, habrá la oportunidad de recuperar lo perdido: “Para mí, el objetivo es asegurar que todo salga bien, no romper el coche y evitar más pinchazos”. “Busco una etapa limpia”, enfatiza el dos veces campeón del Touareg, quien prioriza la supervivencia sobre el cronómetro. Cada uno jugará sus mejores cartas.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí



