Arriba en Madrid el curso donde los estudiantes de ESO permanecerán en la escuela.


A la edad de 13 años, los estudiantes comienzan la Enseñanza Secundaria Obligatoria y se trasladan al instituto. Este es un entorno educativo distinto, con horarios, normas y compañeros de edad superior. Este escenario genera inquietud entre los padres, que no están completamente seguros de que sus hijos, que apenas empiezan a explorar la adolescencia, se encuentren de repente con jóvenes de hasta 18 años o más. Para abordar esta preocupación, la Consejería de Educación ha diseñado un plan que se implementará en dos semanas en alrededor de cincuenta colegios de Primaria en Madrid, donde también se ofrecerán clases de 1º y 2º de ESO.

Estos colegios son conocidos como CEIPSO, porque abarcan la Enseñanza Infantil, Primaria y la Secundaria Obligatoria, aunque solo en sus dos primeros cursos.

La presidenta Isabel Díaz Ayuso presentó esta medida en septiembre de 2024: «Los jóvenes preadolescentes buscan modelos a seguir, y a los 12 años comienzan a convivir en institutos con chicos mayores, de hasta 18 años», lo que podría representar riesgos para su desarrollo, aseguró la presidenta en ese momento. Por ello, se consideró apropiado que «puedan permanecer dos años más en su colegio habitual, para adquirir la madurez necesaria» y «sin presiones que aún no pueden manejar adecuadamente».

El primer paso fue preguntar a los colegios que querían participar. Esta decisión fue tomada por las comunidades educativas de cada centro.

Inicialmente, se contemplaba que 52 centros participaran, pero tres se retiraron de la lista por falta de demanda, quedando finalmente 49 colegios repartidos por toda la región. Esto implica que se han tenido que habilitar alrededor de cien aulas adicionales para acoger a estos estudiantes de la ESO, así como otras instalaciones como laboratorios. Se ha destinado una inversión de 4 millones de euros para dotarles de equipamiento digital, mobiliario y material didáctico necesario.

Una de las condiciones para implementar esta opción en un colegio es que el consejo escolar lo solicite: debe haber consenso entre la mayoría de la directiva, padres y alumnos. Además, el colegio debe contar con suficiente capacidad física para recibir a estos alumnos. Otra condición es que requieran obras sencillas para adaptarse, o para habilitar una sala como laboratorio, por ejemplo.

Jornada partida

La presidenta impulsa la jornada partida en los colegios y la implementa en todos los nuevos centros de Madrid. Además, a partir del próximo curso, ningún colegio podrá solicitar el cambio a jornada continua.

Ni móviles ni tabletas

Desde hace tres años, los móviles están prohibidos en las aulas, y a partir del próximo curso se limitarán también los dispositivos tecnológicos, promoviendo el uso de la escritura y los exámenes orales.

Patios abiertos

Los patios y bibliotecas de los colegios públicos de Madrid permanecerán abiertos por las tardes, permitiendo el acceso tanto a los alumnos del propio centro como a los de otros. Esto será llevado a cabo por los ayuntamientos que lo deseen, recibiendo a cambio ayudas económicas regionales.

Bajada de ratios

Se aplicará nuevamente una reducción de ratios: ya se ha implementado en la etapa del segundo ciclo de Educación Infantil (de 25 a 20 alumnos) y en 1º y 2º de ESO (de 30 a 25 estudiantes). Y esto continuará.

Los centros CEIPSO ya cuentan con un jefe de estudios de Secundaria, nombrado a principios de julio, quien está organizando el inicio del curso y coordinando los grupos. Los tres colegios que se han retirado de la lista por falta de alumnos –ya que los padres han preferido matricular a sus hijos directamente en el instituto asignado tras terminar 6º de Primaria– son el Ciudad de Columbia y el Ciudad de Nejapa de Tres Cantos, y el Príncipe de Asturias de Navacerrada. Sin embargo, estos tres mantienen la autorización para impartir 1º y 2º de ESO para ofrecer nuevamente esta opción a las familias al finalizar el próximo curso.

En cuanto al personal docente, la Consejería de Educación ha calculado el número de alumnos que se espera que promocionen a 1º de ESO y la intención de aplicar una ratio de 25 alumnos por grupo. Esto significa que se necesitarán más de 215 profesores de Secundaria para implementar la iniciativa. Aún no se ha precisado si estos docentes se trasladarán a los colegios desde los institutos, o si serán asignados directamente a los centros de Primaria, que también incluirán los primeros cursos de la ESO. Esta incertidumbre se resolverá en las próximas semanas: el inicio del curso está próximo. Este año, el curso comienza el 8 de septiembre para los alumnos de Primaria y el 9 para los de Secundaria Obligatoria.

División

En la comunidad educativa, algunos sindicatos han manifestado su oposición a esta medida, especialmente debido a las incertidumbres que plantea. Sin embargo, desde el lado de los padres, existe un amplio apoyo hacia el nuevo sistema. En todo caso, «esta es una iniciativa voluntaria», recordaba el consejero de Educación, Emilio Viciana, durante su visita al colegio de Primaria Ernest Hemingway, de Alcalá de Henares, que se convertirá en CEIPSO a partir de septiembre: «Uno de los pilares de nuestro sistema es respetar siempre la libertad de elección de las familias». La medida se expandirá si existe demanda.

Además, los estudiantes que cursen los primeros años de Secundaria en cualquiera de estos colegios tendrán garantizada su plaza en tercero de la ESO en el instituto asociado a su centro, y podrán optar por otros que tengan espacio disponible si así lo desean.

La orden del Gobierno regional que autoriza a estos 50 colegios a impartir los niveles de 1º y 2º de la ESO fue publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 26 de junio.

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