Comidas y refrigerios sencillos para el regreso a clases.
Septiembre ya casi está aquí, lo que significa el regreso a las clases. Las rutinas cambian, los horarios se ajustan y es momento de volver a preparar almuerzos y meriendas para los más pequeños. Aunque muchas familias tienden a repetir las mismas ideas cada año, a veces es bueno innovar y tener opciones frescas. Además, la Comunidad de Madrid ofrece pautas y recomendaciones para el día a día: ¿Qué llevar? Aquí tienes una lista de opciones saludables, fáciles (algunas más que otras) y originales para ayudarte a escapar de la rutina sin complicarte demasiado.
Desde bocadillos creativos hasta snacks dulces sin azúcar añadido, estas ideas para almuerzos y meriendas infantiles están diseñadas para que tus pequeños coman delicioso, nutritivo y con energía durante su jornada escolar. Además, algunas de ellas son ideales para que el niño o la niña comience a participar en la cocina.
1. Brochetas de fruta y queso fresco
Corta dados de queso suave (tipo fresco o tierno) y combínalos con uvas, fresas o melón en una brocheta de madera. ¡Sencillo, colorido y lleno de vitaminas! Si no tienes brochetas, no es necesario. El queso y la fruta se combinan muy bien y son fáciles de llevar al cole.
Eso sí, si el niño tiene menos de 5 años o aún le cuesta morder, asegúrate de cortar la fruta en trozos pequeños (incluso las uvas) para prevenir atragantamientos.
2. Sándwich de queso
Una opción clásica y deliciosa. Si tienes una sandwichera disponible, mejor. Un buen sándwich con el pan que prefieras y queso fundido es siempre un acierto. Una alternativa, un poco más atrevida, es uno de tomate con atún.
3. Yogur con muesli
Una mezcla sencilla, nutritiva y rápida de preparar. El yogur ofrece proteínas y calcio, mientras que el muesli —que contiene copos de avena, frutos secos o semillas— suma fibra y energía de liberación prolongada, ideal para las largas jornadas escolares. Si además le añades fruta cortada (como plátano, fresas o manzana), tendrás un desayuno o merienda completa, colorida y deliciosa. Puedes prepararlo la noche anterior en un pequeño tupper o tarro hermético, manteniéndolo fresco con una bolsa de hielo reutilizable.
4. Muffins de avena y manzana
Perfectos para congelar y sacar durante la semana. Prepáralos con harina de avena, puré de manzana, canela y un poco de aceite de oliva. Esta opción es un poco más elaborada, pero siempre es bueno tener ideas para ocasiones especiales.
5. Palomitas caseras (sin azúcar ni sal)
Una propuesta divertida y crujiente. Hazlas en casa sin aceite o con muy poco y guárdalas en un tupper para que mantengan su textura. Combínalas con alguna fruta que le guste al peque o con un poco de jamón o queso.
6. Huevos cocidos con galletitas saladas
Una merienda rica en proteínas. Combínalos con galletitas de espelta, colines o pan integral. También puedes elaborar mini sándwiches con el huevo picado.
7. Tostada de jamón
Un clásico que siempre funciona. El jamón serrano es alto en proteínas y hierro, y al combinarlo con un buen pan (integral o de cereales) se convierte en un almuerzo delicioso y energético.
Para los más pequeños, elige rebanadas finas y un tamaño adaptado a sus manos. Si deseas hacerlo más completo, añade unas rodajas de tomate o un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
8. Pan de plátano casero
Una opción saludable frente a los bizcochos industriales. Puedes utilizar harina integral y añadir nueces o dátiles troceados para darle textura. Aunque requiere más tiempo, es una buena idea para ocasiones especiales. Sin embargo, si no dispones de tiempo, rodajas de plátano con otra fruta, como uvas, manzana o pera, son una opción perfecta.
9. Galletas caseras de avena y cacao
Solo necesitas avena, plátano maduro y un poco de cacao puro. Mezcla, forma bolitas y hornea. No llevan azúcar y se pueden preparar en 15 minutos.
10. Smoothies o batidos naturales
Si tus pequeños tienen neverita, puedes enviarles un smoothie en una botella reutilizable. Mezcla plátano, leche vegetal, frutos rojos o lo que tengas en casa.



