Los agricultores continúan manifestándose en contra del pacto entre la UE y Mercosur | Economía
El sector agrícola europeo muestra su desconfianza respecto al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. A solo seis días de la firma del pacto en Paraguay, campesinos y ganaderos expresan su oposición, alegando que esto perjudicará su trabajo. Las manifestaciones se han extendido por todo el continente europeo y continúan este domingo en diversas localidades.
Una de las protestas más significativas en España ocurrió al mediodía en Tarragona, donde alrededor de treinta tractores y otros vehículos bloquearon el centro de la ciudad en oposición al acuerdo. Con unos 150 manifestantes a pie, la marcha se inició en la plaza Imperial Tarraco y transcurrió por la Rambla Nova hasta el Balcón del Mediterráneo, donde se expusieron sus demandas.
Ramon Rojo, uno de los portavoces, comentó que el acuerdo UE-Mercosur resulta dañino, ya que, según él, los productos provenientes de Sudamérica no cumplirán con los controles adecuados y algunos utilizan pesticidas prohibidos en Europa. “Europa permite su exportación, pero no nos permite usarlos”, expresó Rojo, enfatizando que la agricultura catalana “se realiza con altos estándares de calidad”. Además, añadió que “el acuerdo de Mercosur es injusto y había pasado desapercibido hasta que los agricultores alzamos nuestra voz”.
Después de la protesta, los tractores se trasladaron al Puerto de Tarragona, donde, durante cuarto día consecutivo, mantienen bloqueado el acceso principal en la A-27. Tienen la intención de permanecer allí hasta el lunes, para luego mover la movilización a otros lugares.
Otro foco de tensión se encuentra en Xinzo de Limia, Ourense, donde un grupo de tractores corta la A-52. Este corte comenzó a las 06:15 horas de este sábado y no hay información sobre cuándo se levantará. La Guardia Civil ha indicado que no saben cuándo se reanudará el tránsito por la carretera, que se encuentra bloqueada en ambos sentidos a la altura del kilómetro 188.
Miguel Gómez, un ganadero participante en la protesta, afirmó este domingo que no tienen pensado desalojar el lugar “hasta que la Policía intervenga”. Él fue uno de los que pasó la noche en la carretera ourensana: “Hizo mucho frío, pero tenemos fuego”. Otro portavoz, Óscar Joga, calificó el acuerdo como “una auténtica ruina para el agro español” y pidió: “Necesitamos que se elimine parte de la burocracia y que se escuchen nuestras peticiones cuando las enviamos”.
Este domingo también se han registrado cortes de carretera en Bélgica por el mismo motivo. Según informes de medios belgas, los bloqueos continúan en las provincias valonas de Henao y Namur, ambas colindantes con Francia. La policía de Bruselas reportó el sábado que un conductor de tractor arrojó un cargamento de patatas en la Grand-Place de Bruselas, en un acto de protesta contra el acuerdo comercial. Organizaciones agrícolas europeas expresaron su descontento con la aprobación, por parte de los Estados miembros, del acuerdo de asociación con los países del Mercosur y anunciaron que realizarán nuevas movilizaciones.
Protesta de los empresarios transportistas
La asociación de transportistas Fenadismer denunció este domingo que más de 40.000 camiones han sido “secuestrados” durante la semana a causa de “las movilizaciones agrarias y la inacción de los Gobiernos central, catalán y vasco”, según un comunicado de la organización. Indican que estas protestas agrarias, que se anticipa continuarán la próxima semana, mantienen “secuestrados” a más de 40.000 transportistas españoles, particularmente en las rutas que van hacia Europa, y ocasionan “graves perjuicios económicos”.
Fenadismer añadió que los daños económicos de estas movilizaciones no solamente afectan a las empresas de transporte, sino también a otras actividades económicas productivas en España debido a la disminución de la carga transportada. Además, mencionó que los bloqueos de agricultores y ganaderos “han impedido el transporte de 5 millones de toneladas de mercancías -hortofrutícolas- durante la última semana, lo que, de continuar, como han advertido los organizadores de las protestas, podría paralizar numerosas fábricas e industrias en España.




