Un análisis sobre el Atlético de Madrid: ¿Qué sucede tras perder seis puntos posibles?


El equipo de Simeone ha comenzado con desventaja frente a sus oponentes, Barcelona, Real Madrid, Villarreal, Athletic Club y Getafe han logrado pleno de puntos. A excepción de los azulones, los otros cuatro son, a priori, tus competidores directos, ya sea por el título o por una plaza de Champions.

Este es el peor inicio que se ha visto en toda la era Simeone. Aunque parece un simple tópico, se puede extraer un análisis. El equipo es prácticamente nuevo, en el once titular actual hay cinco caras nuevas, la mitad si no contamos a Oblak. Son jóvenes y necesitan tiempo; el equipo se encuentra inmerso en un proceso de integración y coordinación para que funcione correctamente, y con los jugadores disponibles para el ‘Cholo’, es casi natural que todo termine por ajustarse.

Sin embargo, el presente es lo que importa y las cosas no marchan bien, por lo que será necesario encontrar respuestas. ¿Cuáles son los aspectos cruciales de este oscuro inicio en la liga?

A pocos días del cierre del mercado, el Atleti cuenta con una plantilla de la que vamos a obviar el hecho de que faltan piezas, porque realmente faltan. Analizando puramente el fútbol, Simeone debe reconocer las necesidades más urgentes.

Foto: Getty Images

Comenzando por el inicio, el Atlético de Madrid ha planteado esta temporada —hasta ahora— con una formación 4-4-2; Oblak, Ruggeri, Hancko, Le Normand, Llorente, Cardoso, Barrios, Almada, Giuliano, Baena, Julian.

La defensa es la primera pata coja de la mesa; ha existido una desorganización bastante evidente en estas dos primeras jornadas. Llorente y Le Normand no están en su mejor forma, y Ruggeri se encuentra en un periodo claro de adaptación, también en cuanto a posición, porque donde más cómodo se siente el italiano es como carrilero. La única luz en este momento es Hancko, que parece llevar jugando en el Atleti cinco años.

Los repliegues defensivos son débiles, carecen de conocimiento en temporalizar y decidir correctamente. En la salida de balón solo actúa un central —Le Normand es nulo—, y los laterales, de manera directa y natural, no desempeñan bien su rol. Mientras tanto, Pubill sin debutar. Las posibles soluciones ya están en marcha; Simeone ha probado en las últimas horas con Hancko de lateral —por su capacidad ofensiva—, dejando a Ruggeri fuera de la ecuación y poniendo a Lenglet. Veremos qué ocurre en Vitoria.

  • Fase ofensiva y sistema de juego

El equipo tiene más calidad que la temporada pasada; Almada y Baena como principales nuevas incorporaciones, son jugadores que cada vez que reciben el balón miran a portería rival. Sin embargo, en la estructura hay todavía muchas dudas; la contundencia en las áreas es lo que define partidos, y en fase ofensiva, el Atlético de Madrid de Simeone enfrenta un considerable problema que necesita atención.

La banda derecha no tiene estabilidad; Giuliano presenta una limitación técnica evidente. Primer inconveniente. Cuando Johnny Cardoso no está a su mejor nivel, el equipo lo siente. Segundo inconveniente. Baena está en una posición poco clara que no le permite conectar el medio con el ataque. Tercer inconveniente. Falta una idea principal con el balón; la propuesta —contra el Espanyol dominaron y contra el Elche no— parece ser pura improvisación y adaptación al rival. Principal inconveniente.

Es necesaria más práctica y comprensión del juego.

Algo quizás más secundario, pero una faceta extremadamente importante, pregúntale al Arsenal. El Atlético de Madrid, aquel equipo que hace diez años, cuando tenía un córner, parecía que iba a convertirlo en penalti, hoy en día se enfrenta a la situación contraria: un verdadero quebradero de cabeza.

Foto: Getty Images

En primer lugar, no hay un ejecutor claro; uno tira Julian, otro Baena, otro Almada, y si está Griezmann, también. Que se ejecuten malos balones no deja de ser un error técnico puntual, pero el problema radica en que el Atleti los ejecuta sin intención ni confianza. Tuvieron diez córners contra el Elche y no generaron ningún peligro. Para colmo, en uno de esos córners se gestó el empate del Elche tras una rápida transición. Además, a nivel defensivo también hay problemas; el empate de Miguel Rubio en Cornellá se debió a una marca errónea de Raspadori, que mide 20 centímetros menos.

¿Es cuestión de tiempo que lleguen buenos resultados para el Atleti? Seguramente lo sea. Sin embargo, la sensación de alarma está presente, y la afición ya estará observando de cerca lo que se hará contra el Alavés, porque irse al parón sin victorias generaría una tensión no muy placentera, y por supuesto innecesaria.

Start typing and press Enter to search