De los grandes logros globales a la experiencia aterradora que cambió su vida y su profundo amor.
Antonio Banderas regresó anoche al plató de El Hormiguero para presentar Godspell, el musical que dirige y produce, que llegará al Gran Teatro Pavón de Madrid el próximo 21 de enero tras su exitoso recorrido por Málaga. Esta fue su duodécima visita al programa de Pablo Motos, un número que subraya su estatus como uno de los invitados más apreciados y frecuentes del show.
El actor malagueño se encuentra en una fase muy enfocada en el teatro, un ámbito en el que ha invertido gran parte de su energía creativa desde la inauguración del Teatro del Soho en su ciudad natal. Godspell es su quinto musical como director y ofrece una reinterpretación moderna de los Evangelios, con un montaje que resalta valores como la tolerancia, la solidaridad, la compasión y la esperanza. Un espectáculo que, según comentó, busca «celebrar la vida incluso en los momentos más oscuros».
Durante la entrevista, Banderas no solo abordó su nuevo proyecto artístico, sino que también se mostró particularmente cercano al recordar algunos de los episodios más difíciles de su juventud. El actor narró cómo, en los últimos años del franquismo, fue arrestado junto a otros colegas de teatro durante una protesta artística contra el régimen. «Nos tiraron al suelo, nos esposaron y nos llevaron a comisaría», recordó. La anécdota dio un giro inesperado cuando reveló que el jefe de policía que los recibió era su propio padre, quien terminó permitiendo que todos se marcharan a casa.
El intérprete también se abrió sobre las dificultades económicas que vivió en sus primeros años en Madrid. «Pasé hambre. Vivía en pensiones, no tenía dinero y muchas veces solo comía patatas», confesó. Asimismo, relató cómo buscaba monedas por la calle y cómo un camarero del Teatro María Guerrero le ayudó en una época al regalarle cada noche un bocadillo de jamón y una cerveza. «Hubo un tiempo en el que eso era lo único que comía», admitió. Ese periodo de incertidumbre estuvo a punto de hacerle abandonar su sueño, pero un encuentro fortuito con Alicia Moreno, hija de Nuria Espert, cambió su trayectoria. «Entré al teatro, me presenté y pregunté qué tenía que hacer para trabajar en el Centro Dramático Nacional», recordó. Poco después llegaron las audiciones, el primer gran papel… y el encuentro con Pedro Almodóvar que marcaría el inicio de su carrera en el cine.



Antonio Banderas en ‘El Hormiguero’. (Foto: Gtres)
Además de su pasado, Banderas también comentó cómo el infarto que sufrió en 2017 transformó por completo su perspectiva de la vida. «Fue una sobredosis de realidad», ha expresado en varias ocasiones. Tras aquel susto, decidió reducir su ritmo, volver a España y enfocar su atención en lo verdaderamente esencial: su familia, sus amigos y su amor por el teatro. Su pareja, Nicole Kimpel, desempeñó un papel fundamental en aquel momento, ya que fue quien le salvó la vida al reaccionar rápidamente y llamar a emergencias.
En el ámbito personal, el actor mantiene una relación sólida con la empresaria desde hace más de diez años. Juntos dividen su tiempo entre Málaga y otros destinos internacionales, aunque Banderas nunca oculta que su corazón pertenece a su tierra natal. «Soñé con ser actor desde Málaga y ahora he podido devolverle todo lo que me dio», ha repetido en varias ocasiones.



