El Ayuntamiento de Madrid aprueba el bulevar que conectará Cibeles y la Puerta de Alcalá | Noticias de Madrid


Tras varios meses de incertidumbre, el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado este jueves que el esperado bulevar entre la fuente de Cibeles y la Puerta de Alcalá, prometido para 2024, se llevará a cabo. Las reformas requerirán una inversión de 6,1 millones de euros y empezarán la primera semana de febrero, extendiéndose hasta el primer trimestre de 2027, según ha informado la delegada del Área de Gobierno de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, en la rueda de prensa posterior a la reunión del equipo de gobierno. Esta reforma permitirá a los ciudadanos pasear bajo el monumento y contempla la creación de un paseo peatonal entre la fuente y la plaza de Independencia.

En septiembre pasado, la vicealcaldesa, Inma Sanz, insinuó que la ciudad no podía permitir más interrupciones viales debido a obras —actualmente se llevan a cabo los trabajos de soterramiento de la A-5, la cubierta de la M-30 cerca del puente de Ventas y la creación de un túnel en el Paseo de la Castellana, frente a las Cuatro Torres— y que el proyecto de bulevar debía esperar a que el Ayuntamiento evaluara el impacto que tendría interrumpir el tráfico en una de las calles más concurridas de la capital y en plena zona céntrica.

“Hemos logrado un acuerdo con movilidad para acortar el tiempo de las obras y limitar las interrupciones al tráfico en la puerta de Alcalá durante el verano, específicamente en junio y agosto. Nuestra intención es llevar a cabo las obras, causando la menor molestia posible a los madrileños”, explicó hoy García. Según la delegada, la ciudad está ahora “en una situación diferente que permite, desde el punto de vista de la movilidad, realizar estas obras”.

La zona de la calle Alcalá que será remodelada abarca 425 metros y las obras afectarán tanto la rampa de subida como la de bajada hacia Cibeles, según detalló García. Actualmente, la calle tiene cuatro carriles por cada lado, uno de ellos destinado a autobuses. Con la reforma, se eliminará uno de estos carriles para ensanchar una de las aceras de siete a diez metros.

Además, se plantarán 57 árboles en el espacio peatonal ampliado y se establecerá un carril bici, separado de la circulación por el arbolado. El resultado será: dos carriles para coches y uno para autobuses por lado, un carril bici en el lado sur y un paseo central ―“no me atrevo a denominarlo bulevar”, comentó García― peatonal de 3,8 metros de ancho que conducirá hasta el monumento.

La intervención también incluirá la renovación completa del pavimento, que estará formado por losa y adoquín de granito, además de la renovación del asfalto de la calzada. Se reemplazará el alumbrado público de la zona por

El bulevar se sumará a la reciente restauración de la Puerta de Alcalá, que se encontraba en un estado de deterioro considerable, fue cubierta con una gran lona en 2022 y estuvo fuera de la vista de los turistas durante 11 meses. El proceso de renovación costó 3,1 millones de euros y ha sido “uno de los más intensivos” desde su construcción en el siglo XVIII, según la jefa de Servicio de Restauración.

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