Madrid critica la falta de acción y seriedad de Mónica García en el examen MIR.
Los problemas se le presentan continuamente a la titular de Sanidad. A la reciente huelga de médicos, preludio de futuras movilizaciones que ya se contemplan, como una huelga indefinida en hospitales y centros de salud contra el Estatuto Marco, se añade la desorganización en torno al próximo examen MIR, esencial para la llegada y capacitación de los nuevos médicos en el Sistema Nacional de Salud. Por ello, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid denuncia la falta de rigor e inacción del Gobierno central en la gestión del examen MIR 2026, que podría llevar a graves consecuencias para los profesionales sanitarios que se juegan su futuro el próximo 24 de enero.
En primer lugar, el Ministerio de Sanidad postergó alrededor de tres meses, de junio a septiembre del año pasado, el comienzo de la preparación de esta prueba que permite la formación de los titulados en especialidades, algo que no había sucedido en años anteriores y que pone en riesgo los plazos del proceso.
De hecho, la lista definitiva de admitidos debería haberse publicado hace dos meses y, en su lugar, hasta este jueves 15 de enero no se ha dado a conocer el listado de todos los aspirantes, incluidos aquellos a quienes se les debería haber notificado su inadmisión tras resolver los correspondientes recursos de alzada. Estos quedarán en un estado de incertidumbre, ya que la corrección de sus exámenes dependerá de la resolución de dichos procedimientos. Esta falta de previsión puede, al menos, comprometer seriamente los plazos para la publicación de los resultados del examen y la incorporación de los residentes de primer año a los centros donde iniciarán su formación.
Además, el Ministerio de Sanidad ha mostrado una falta de planificación en la especialidad de Urgencias y Emergencias, dado que la Comunidad de Madrid advirtió hace meses sobre el error de anunciar la creación de estas plazas sin contar, hasta la fecha, con el Programa Formativo ni con las Unidades Docentes acreditadas, cuya preparación es compleja debido a que afecta a hospitales y otras unidades móviles, externas a ellos.
A todo esto se suma la negativa de la ministra García a la propuesta del Gobierno madrileño en junio de 2025 de formar a 70 profesionales en esta misma especialidad, aceptando únicamente 11 en una región que cuenta con más de siete millones de habitantes, todos ellos potenciales usuarios de las urgencias médicas. Además, a día de hoy, no se ha publicado el programa formativo de la nueva especialidad de Laboratorio Clínico, que está relacionado con otro sector que se presenta a esta especialidad.
Asimismo, la Consejería de Sanidad ha advertido sobre la reforma que planea el Gobierno central del Real Decreto que regula la relación especial de los médicos residentes y otros especialistas en formación. Según el Ejecutivo madrileño, este proceso debe llevarse a cabo después de la aprobación definitiva del nuevo Estatuto Marco, cuyo proyecto ha provocado un amplio rechazo entre los profesionales sanitarios, que incluso han convocado jornadas de huelga.
Para la consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, se trata de una “escandalosa serie de despropósitos, dislates y chapuzas que evidencian que el Ministerio de Sanidad actúa sin rigor normativo y con una clara falta de compromiso hacia los profesionales sanitarios, poniendo en grave peligro el Sistema Nacional de Salud”.



