La Fundación Madrina intensifica su apoyo a los niños con una distribución benéfica de juguetes en la Cañada Real.
La Fundación Madrina llevó a cabo una acción solidaria especial en los sectores 4 y 5 de la Cañada Real Galiana, donde distribuyó juguetes a familias en situaciones de alta vulnerabilidad. Esta iniciativa, bajo el lema ‘Que la ilusión no se apague’, se realizó un día después de que un apagón afectara al suministro eléctrico de la zona.
La entrega ocurrió en la Calle Real Galiana y permitió la distribución de coches, balones y otros juguetes a numerosos niños y niñas, gracias al apoyo de voluntarios de la Fundación y de la asociación vecinal de ambos sectores. El propósito principal fue ofrecer un gesto de apoyo y cercanía a las familias afectadas, especialmente en un contexto marcado por las dificultades provenientes de la precariedad energética.
Durante el evento, el presidente de la Fundación Madrina, Conrado Giménez, destacó la situación que enfrentan los menores de la Cañada Real y la importancia de proteger sus derechos. En sus declaraciones, señaló que “no se puede permitir que las condiciones de frío y falta de luz priven a los niños de su infancia” y enfatizó que, con esta acción, se buscó transmitir un mensaje de dignidad y solidaridad colectiva.
Esta entrega extraordinaria forma parte del programa de emergencia social que la Fundación Madrina mantiene activo durante los meses de invierno, dirigido a brindar apoyo a madres y menores en riesgo de exclusión. Desde la entidad destacan que la situación en la Cañada Real continúa siendo especialmente crítica y reiteran su llamado tanto a las administraciones públicas como a la sociedad civil para que no se pierda de vista la realidad de las familias que sufren pobreza y carecen de acceso a suministros fundamentales en la ciudad de Madrid.



