el núcleo del campo para los jugadores habilidosos
El Real Madrid jugó treinta minutos ante el Levante con tres mediocampistas destacados por su habilidad con el balón.
En un centro del campo del Real Madrid donde faltaba creatividad, Álvaro Arbeloa optó por reunir a los más técnicos. Esto ocurrió el sábado durante un breve periodo y con el partido ya decidido a favor del Levante. No obstante, generó buenas sensaciones y planteó una pregunta crucial: ¿y si combinar a los centrocampistas con mejor toque favorece la generación de juego? Quizás, casi sin intención, Arbeloa haya encontrado la clave para su estrategia.
Fue el minuto 61 cuando Dani Ceballos entró al campo en lugar de Dean Huijsen. A partir de ese instante, Aurélien Tchouaméni retrocedió su posición, pasando de pivote a defensa central, junto a Raúl Asencio. El mediocentro sevillano ocupó el lugar del ’5’, asumiendo un rol más posicional. Adelante de él, Arda Güler y Jude Bellingham quedaron como volantes ofensivos. Así, Ceballos se ocupó de distribuir el juego desde la retaguardia, mientras que los interiores organizaban los ataques en campo rival y se acercaban al área, donde son peligrosos.
Calidad con balón, pero… ¿y sin él?
Arbeloa reunió a tres jugadores creativos en el medio, lo que, en principio, suena a una combinación ideal para disfrutar y manejar el balón. Sin embargo, aunque ofrece múltiples ventajas en ataque, también puede debilitarse en defensa. Si bien Bellingham es un jugador completo que combina técnica y físico, Güler y Ceballos se encuentran más expuestos en cuanto a fortaleza. Situar a Ceballos como pivote único beneficia la salida de balón, pero genera cierta incertidumbre en el aspecto defensivo.
Difícil prescindir de un ‘escudo’
El principal afectado por esta modificación del centro del campo podría ser Aurélien Tchouaméni, quien hasta ahora dominaba la posición de mediocentro en el Real Madrid. Con el francés, la situación se invierte. Proporciona buenos rendimientos defensivos y estabiliza al equipo, pero carece de tanto talento en la visión y creación de juego. Su mayor ventaja es que, en los últimos años, el club blanco siempre ha contado con un ‘escudo’ en el medio. Casemiro fue el mejor en esa función y, con Kroos y Modric delante, formaron un trío histórico en el fútbol.
¿Algo circunstancial o la tecla?
El entrenador podría haber descubierto la clave en lo que pareció un cambio puntual, dado que Huijsen no estaba rindiendo a buen nivel. Se trató de un centro del campo compuesto por jugadores destacados en el pase, la visión y la capacidad asociativa del equipo. Bellingham puede emplear su condición física para recuperar el balón, mientras que Ceballos asume la posición como pivote y Güler, aunque necesite fortalecer su físico, muestra compromiso, lo cual es útil para apoyar en defensa.
Puede resultar arriesgado no contar con un recuperador puro, pero tal vez sea la clave para potenciar el sistema ofensivo de Arbeloa. Sin duda, esta estrategia podría aplicarse en diferentes circunstancias, especialmente en partidos donde el rival se repliega y se requiere gran creatividad para romper las líneas adversarias. En cambio, quizás no sea la mejor opción contra oponentes fuertes, pero lo que está claro es que el Real Madrid está en un momento en que no pierde nada al experimentar y podría ganar mucho si este centro del campo rinde bien.



