La Comunidad de Madrid promueve Arte Vivo en la plaza con la producción actual de artesanos y artistas locales.
Este evento, que comenzó en julio y concluirá en septiembre con su quinta edición, ha llegado a un total de 11 localidades de la región mediante performances, acciones participativas y obras efímeras con el propósito de repensar, de forma colaborativa, el espacio público.
Durante dos fines de semana de julio y una semana en septiembre (del 3 al 7), artistas locales y cinco creadores llevan a cabo un encuentro de aproximadamente 90 minutos, donde se busca interactuar directamente con los procesos creativos, facilitando el acceso espontáneo al arte.
Las localidades involucradas son Chinchón, Buitrago, Manzanares el Real, Bustarviejo, Rascafría–El Paular, El Escorial, Navalcarnero, Valdemorillo, Villaviciosa de Odón, Alcalá de Henares y Villalbilla.
En septiembre, será el turno de Navalcarnero (miércoles 3, plaza del Teatro), Valdemorillo (jueves 4, plaza de la Constitución), Villaviciosa de Odón (viernes 5, plaza de la Constitución), Alcalá de Henares (sábado 6, plaza de los Santos Niños) y Villalbilla (domingo 7, parque del Arroyo del Tesoro).
El compositor, artista sonoro y visual José Venditti registrará los sonidos cotidianos de cada localidad que visite, transformándolos en una obra que se presentará en el siguiente municipio. De esta manera, se crea, localidad por localidad, una geografía acústica que conecta comunidades a través del eco, el tiempo y la escucha compartida.
María Sánchez, en su propuesta Nostalgia, presenta una acción colaborativa donde un haz de sol viaja a través de una cadena de espejos sostenidos por personas. El pintor y muralista mexicano Emmanuel Carvajal invita al público a convertirse en parte del arte mediante retratos abstractos realizados en vivo.
En Lo que se dice volar, Andrea Saiz lanza un manifiesto artístico sobre la autoafirmación y la potencia de lo imposible. Finalmente, el exjugador profesional de fútbol Checho Tamayo convierte este deporte en una performance coreográfica, Oxímoron, que fusiona arte y emoción en una celebración del cuerpo en movimiento, que amalgama lo popular con lo poético y lo físico con lo ritual.
Para más información, consulte



