Martín Palermo compartió lo que Iker Casillas comentó acerca de los dos goles que le anotó en la Copa Intercontinental entre Boca Juniors y Real Madrid.
Sin duda, una de las primeras imágenes que a los aficionados de Boca Juniors les vendrá a la mente al escuchar el nombre de Martín Palermo es el doblete que anotó al Real Madrid en la Intercontinental del 2000 en Japón. Esto lo mencionó el máximo goleador de la historia del club en una entrevista con ESPN. Además, habló sobre su presente como director técnico, donde busca cumplir su sueño de dirigir al Xeneize táctica y técnicamente.
“Me crucé con (Iker) Casillas en el Mundial de Clubes, hacía tiempo que no lo veía. En realidad, lo había visto en Villarreal jugando contra el Real Madrid. Me dijo ‘¡cómo me rompen las bolas con los dos goles que me hiciste! Cada vez que llega la fecha de esos goles, me mandan mensajes’. Para colmo, nos sacamos una foto y él hizo el gesto del dos y la subió a las redes. Los mensajes que le mandaban…”, narró la anécdota con el portero español que lo vivió en aquella final contra el Real Madrid.
Uno de sus principales mentores fue Carlos Bianchi, entrenador de aquel Boca que alcanzó el cielo en Japón en dos ocasiones. Sobre el Virrey, Palermo comentó: “Fue uno de los primeros a quienes más imité en la forma de tratar, la cercanía con el jugador, cuando empecé como DT. Pero esa cercanía era más de jugador que de técnico. Eso me condicionaba”.
Y continuó: “Los chicos que dirigí en Godoy Cruz o Arsenal me seguían viendo como jugador. Yo me involucraba en los entrenamientos, me ponía a definir con ellos… no estaba mal, pero yo me había retirado en 2011 y a finales de 2012 asumí en Godoy Cruz, era muy reciente. Si había un reducido y faltaba uno, me metía. Luego me di cuenta de que, aunque era lindo que los jugadores sintieran que estaba cerca y vieran el respeto que me tenían, me di cuenta de que era muy cercano. Me gusta estar presente, desde el más chico al más grande, estar encima, saber lo que más pueda. No solo como DT dentro de la cancha.”
Por otro lado, el Titán se animó a comparar la facilidad que tenía aquel Boca para conseguir Copas Libertadores con los equipos argentinos actuales: “Teníamos una sed de gloria increíble. Desde el inicio del primer campeonato del 98 y la Libertadores del 2000, hasta llegar a la final con el Real Madrid. Éramos unos apasionados por ganar, ganar y ganar. No había otra cosa en ese equipo que pensar en ganar.”
Y añadió: “Hoy Boca tiene la obligación de ganarla, pero no es la misma generación que éramos nosotros, que ganamos gracias al plantel y los jugadores que había. Hoy eso no está presente. Con el escudo ya no se gana más. Si no tienes un plantel con hambre, tampoco. ¿River? No es el mismo que ganó las Libertadores con Gallardo. Hoy no va a ganar la Libertadores tan fácil, le está costando.”
Asimismo, compartió su experiencia enfrentando a los mellizos Barros Schelotto como DT: “Estuvo parejo. Hubo situaciones complicadas en Lanús cuando nos ganaron en el último minuto 3-2, con (Andrés) Merlos como árbitro; primero echaron al Pato (Abbondanzieri), luego a mí, y cuando regresamos escuchamos el 3-2 en la última jugada. Recuerdo que el profe nuestro corrió a Merlos. Se armó un buen lío. Los Schelotto estaban a un costado, sabes cómo se reían. Luego nos enfrentamos en Vélez-Olimpia y nos hicieron cuatro, nos mataron. Ahí también me echaron.”
Y, sobre la racha de goles de Edinson Cavani, opinó: “El 9 necesita respaldo. A mí me pasaba, recuerdo cuando no anotaba; Mouche me dio un pase hacia atrás en cancha de Huracán, quedé frente al arco vacío y le pegué con miedo; la pelota iba rodando hasta que entró suave.”



