1.500 tractores paralizarán la ciudad en protesta por el acuerdo UE-Mercosur.


Se prevé que el próximo miércoles 11 de febrero, más de 1.500 tractores y más de 8.000 personas llenen las calles de Madrid en una gran manifestación organizada por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos en protesta contra el acuerdo UE-Mercosur, bajo la consigna #TractoresAlaCalle.

La movilización se desarrollará desde la plaza de Colón hasta la puerta del Ministerio de Agricultura, donde se llevará a cabo un acto reivindicativo con la participación de todas las organizaciones territoriales, según ha indicado Anastasio Yébenes, responsable de sectores agrícolas de la organización.

La manifestación en Madrid, donde ya se celebró un evento similar en febrero de 2024 bajo el lema «Nos sobran los motivos», será la última etapa de una serie de protestas que se están realizando en todo el país entre el 26 y el 30 de enero.

¿Por qué se movilizan? El pacto UE-Mercosur y más allá

tractores pacto ue-mercosur
Crédito editorial: David Raw / Shutterstock.com

El pacto UE-Mercosur es un asunto central en la protesta: este controvertido acuerdo, que ha estado en negociación durante más de dos décadas, genera preocupación en el sector agrario, ya que busca facilitar la entrada de productos agrarios de los países que conforman el Mercado Común del Sur (Mercosur): Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

Desde España, el sector agrícola denuncia que no compite en igualdad de condiciones, ya que las exigencias fitosanitarias, las condiciones laborales y el costo de la mano de obra son distintos, lo que permite a los productores de Mercosur competir en Europa con precios más bajos.



Sin embargo, esta no es la única razón detrás de esta gran movilización: desde la Unión de Uniones también mencionan «otros acuerdos comerciales en desarrollo que afectan al sector agrario, además de diversos movimientos políticos que suelen perjudicar a agricultores y ganaderos».

En particular, las preocupaciones se centran en el presupuesto comunitario de la PAC –que podría reducirse entre un 15% y un 22%–, la excesiva burocracia para la gestión de explotaciones, los problemas de sanidad animal y la falta de relevo generacional en el campo.

Start typing and press Enter to search