Mañueco respalda su labor frente a los incendios ante las críticas y demandas de renuncia de parte de la oposición y los bomberos | España


Los incendios que han consumido decenas de miles de hectáreas en Castilla y León no son responsabilidad de la Junta de Castilla y León, según su presidente, Alfonso Fernández Mañueco. Este viernes, en la asamblea autonómica, atribuyó los reproches a su gestión a “las condiciones meteorológicas y los incendiarios”. En respuesta a las críticas por la insuficiencia de recursos destinados a la prevención y extinción, una competencia autonómica, el presidente apuntó a la meteorología.

Estos argumentos se suman a las contradicciones en las que el dirigente del PP ha caído durante la crisis. Mañueco afirmó el 14 de agosto que contaba con los recursos necesarios, pero al día siguiente, en una estrategia conjunta con las comunidades de Galicia y Extremadura, también gobernadas por los populares, solicitó un despliegue sin precedentes de efectivos al Gobierno central, que incluía 30 helicópteros, mil soldados, 25 bulldozers y 15 puestos de mando. Horas más tarde, expresó su descontento por la falta de esos medios.

Esta estrategia no evitó que se viera obligado a rendir cuentas ante las Cortes autonómicas en un pleno extraordinario impulsado por la oposición, incluido Vox. Mañueco pidió no hacer “cálculo electoral” con la emergencia, considerando que los comicios autonómicos están previstos para marzo, y exhortó al Gobierno central —a quien, en un giro de su discurso, agradeció su ayuda— a considerar la prevención y extinción “como una cuestión de Estado y sacarlo de la confrontación política”. “Lo que está ocurriendo es demasiado importante y real para hacer cálculos políticos; el fuego no entiende de fronteras territoriales ni colores políticos”, afirmó durante su intervención. El líder popular nuevamente solicitó al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que convoque una Conferencia de presidentes específica. “Quien crea que esto es un problema local o autonómico se equivoca”, insistió, apelando a la “altura de miras” del Parlamento.

Concentración de bomberos forestales frente a las Cortes de Castilla y León, donde el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, comparecerá para informar sobre los incendios forestales en la comunidad.
Foto: Claudio Álvarez | Vídeo: EPV

Cerca de 500 personas, entre bomberos y colectivos sociales, se han congregado frente al Parlamento para exigir la dimisión del presidente y del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Otros partidos también han solicitado su cese y la destitución de Quiñones, como destacó Patricia Gómez Urbán (PSOE): “Hoy sale de aquí políticamente sentenciado. Castilla y León necesita un proyecto a futuro, pero usted no puede ofrecérselo porque ya es pasado”.

La sesión comenzó con un minuto de silencio en memoria de las víctimas mortales y afectados. Mañueco se solidarizó con ellos y centró su intervención en las afirmaciones de las últimas semanas, alegando que contaban con suficientes medios, pero que la ola de calor, la sequía y los vientos sobrepasaron sus capacidades: “Si las condiciones meteorológicas son favorables, el operativo de extinción logra controlar los incendios”. El presidente autonómico citó a la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien había destacado que se trataban de “incendios de gran voracidad, muy difíciles de extinguir, si no imposibles”, para justificar que los fuegos estaban “fuera de capacidad de extinción”. Robles también criticó que las comunidades del PP solicitaran “medios en abstracto”, y el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, indicó que Castilla y León, Galicia y Extremadura no participaron en las reuniones de coordinación sobre el inventario de medios.

“Contamos con un buen operativo, no caben demagogias aquí”, reivindicó Mañueco al intentar justificar el colapso de sus recursos, mientras los profesionales criticaban la falta de efectivos, la descoordinación y la precariedad de sus condiciones laborales. El presidente aseguró, a pesar de las quejas, que sus brigadas han mejorado en comparación a los fuegos de 2022 en la sierra de la Culebra (Zamora). “Los incendios forestales nos competen a todos y requieren la colaboración de todos”, afirmó. Mañueco también informó que en las últimas semanas se han quemado alrededor de 141.000 hectáreas y se comprometió a distribuir ayudas y compensaciones a los afectados, con unos 20.000 evacuados en este agosto.

La oposición ha compartido, con matices, los mismos argumentos en su crítica hacia la gestión de una comunidad donde el PP ha gobernado sin interrupción desde 1987. La portavoz socialista consideró “una vergüenza” que Quiñones siga en el cargo “cuando en junio afirmó que el operativo estaba 100% preparado”. “¿Cree que los castellanos y los leoneses se lo perdonarán todo?”, le reprochó Urbán, indignada con “la soberbia de seguir de vacaciones y su consejero disfrutando de vinos en Gijón con ‘la mala costumbre de comer’”, comentario que le valió críticas del operativo, habitualmente escaso de suministros. También mencionó a Carlos Mazón, presidente de la Comunidad Valenciana, por su actuación tras la dana, de la que se cumplen 10 meses. “Solo le queda una salida: dimitir. Está usted inhabilitado, asuma su responsabilidad”, insistió la portavoz, mirando hacia las elecciones inminentes.

Dos asistentes muestran sendos carteles en protesta por la gestión de los incendios, durante la sesión de este viernes en las Cortes de Castilla y León.

La postura del resto de las formaciones también se ha alineado, aunque con sus respectivos matices ideológicos. David Hierro, de Vox y exsocio del PP, incluyó a José Luis Ábalos, sindicatos, Cataluña o “el tirano de La Moncloa” en sus críticas. Luis Mariano Santos, de la Unión del Pueblo Leonés, fue contundente: “¿Usted [Mañueco] cree que el dinero puede compensar algo?”. “Poco nos pasa con ustedes al frente”, resumió Ángel Ceña, de Soria ¡YA!. Francisco Igea, que comenzó en 2019 gobernando en coalición con el PP tras una orden generalizada de Albert Rivera a Ciudadanos, no se ha desviado de la línea crítica del resto del hemiciclo: “La ola de calor ha sido reemplazada por una ola de bochorno. Quiñones está aquí no por lo que dice, sino por lo que omite”. “Quienes les voten serán cómplices”, resumió Pablo Fernández, de Unidas Podemos, quien lucía una camiseta con el lema “Dimisión” y la foto de Mañueco. “Es mejor prevenir que curar”, concluyó Pedro Pascual, de Por Ávila.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, este viernes al inicio de su comparecencia en las Cortes, en Valladolid.

Mañueco ha respondido admitiendo posibles errores y reconociendo que “hay margen de mejora”. “Ningún error fue cometido por buscar un voto o por un cálculo electoral; esa frontera moral nos separa y convierte la emergencia en una batalla política”, añadió. El presidente de la Junta también criticó que se mencionaran sus vacaciones —compareció de madrugada el 11 de agosto en Zamora, tras el incendio en Las Médulas (León), y ya con incendios graves en varios puntos de la comunidad—, y contraatacó señalando las vacaciones de Sánchez en el complejo de La Mareta en Lanzarote, que interrumpió el 17 de agosto para visitar el puesto de coordinación en Ourense junto al presidente gallego, Alfonso Rueda, antes de recorrer la zona afectada en Villablino (León). “La culpa recae en las condiciones meteorológicas y en los incendiarios”, concluyó, justificándose por haber solicitado la ayuda que ofreció el Gobierno y reafirmando su defensa del dispositivo: “Seguimos trabajando, alejándonos del ruido político”, remató. Mientras tanto, en la televisión autonómica, se emitía un programa de toros y una sección de teletienda.

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