Rodrygo parece tener un futuro asegurado en el Madrid, sin posibilidad de traspaso.
En el Real Madrid, luciendo en blanco. Así es como se presenta Rodrygo Goes esta temporada, dejando muy poco margen (algunos afirman que «ninguno») a una posible salida del club. El jugador se mantiene fiel a sus palabras y seguirá luchando por triunfar en el equipo que ama (68 goles en 267 partidos durante seis temporadas).
Faltan tres días para cerrar el mercado (noche del lunes 1 de septiembre), y, aunque el fútbol es impredecible, en MARCA podemos asegurar que, bajo circunstancias normales, Rodry no tiene intención de dejar el Madrid, descartando un último movimiento del Manchester City con el que ha sido asociado (aunque es cierto que Pep lo admira).
El brasileño ha sido vinculado a salir del club. En varias ocasiones. El que no participara (poco en el Mundial de Clubes y nada en el primer partido de Liga) hizo que algunas informaciones intentaran situarlo en otro equipo. Sin embargo, Rodrygo (RG) se ha mantenido fiel a sus convicciones y ve su futuro con el Madrid… al menos por ahora.
Por ahora, hasta enero, al menos. Aunque, si Xabi no contara con él; si el Madrid le diera la espalda hasta invierno… la situación cambiaría en enero. Es importante recordar que el jugador tiene el Mundial 2026 en mente y necesita jugar para ganarse (lo cual ya tiene) la confianza de Carlo Ancelotti, a pesar de no haberlo convocado para los partidos mundialistas de septiembre por otras razones. Por esto, muchos opinaron que era apresurado situarlo fuera del club. No, Rodry está más cerca que nunca de continuar un año más (tiene contrato hasta 2018).
Nadie sabe si el City (que aún no ha dejado ir a Savinho) habría tenido la capacidad real (100 millones más el sueldo del jugador) para fichar a Rodrygo, pero lo cierto es que RG se siente importante con Xabi o, al menos, tiene la oportunidad de pelear por un puesto que actualmente disputa con Vinicius por la banda izquierda, con Mbappé fijo y Brahim Díaz y Franco Mastantuono pujando por la derecha.
Así que esperemos estos tres días que restan, pero Rodrygo se ve muy de blanco.


