Abierto de Australia 2026: John McEnroe afirma: «Alcaraz tiene claro quiénes son las personas que necesita a su lado» | Tenis | Deportes
John McEnroe (Wiesbaden, Alemania; 66 años) tiene una debilidad. Y así es él, no puede contenerse: “Todo el mundo sabe que el estilo de Alcaraz me entusiasma”. El estadounidense, un tenista icónico, también rompió en su momento reglas y moldes, y ahora disfruta del talento vertiginoso del actual número uno, quien finalmente no se enfrentará en la final de este domingo (9.30) a Jannik Sinner, sino al legendario Novak Djokovic. De todas maneras, se rinde ante el nuevo binomio: “Van muy rápido”. Estos días, ejerce como comentarista en Eurosport y HBO Max, que transmiten en exclusiva el Open de Australia, y aprovecha para responder amablemente al cuestionario de EL PAÍS.
Pregunta. ¿Hasta qué punto considera más o menos arriesgada la decisión de Alcaraz de prescindir de Juan Carlos Ferrero?
Respuesta. Hay mucha gente comentando al respecto. Ferrero estuvo muy involucrado durante muchos años, pero Carlos ha elegido el cambio y seguramente hay una razón de peso detrás de esa decisión. A jugadores de su calibre, la mayoría de las cosas que se les dice ya las conocen; a medida que avanzan los partidos, están procesando constantemente en su mente. La información que reciben desde el banquillo es principalmente para mantenerlos en el estado mental adecuado: concentrados, intensos y listos para cualquier situación.
P. ¿Se imagina entrenándole algún día?
¿Entrenarle algún día? Simplemente le daría una palmada en la espalda antes de que saltara a la pista.
P. ¿Cree que la fórmula con Samuel López es acertada? ¿O sería necesario complementarla con una figura de perfil más elevado, con experiencia previa como jugador de primera línea?
R. Carlos es un gran jugador y sabe perfectamente quién necesita tener a su alrededor para maximizar sus cualidades. Si ha decidido trabajar solo con Samuel es porque está convencido de que eso es lo que más necesita ahora. La carrera de un deportista tiene muchas etapas, y quizás en este momento él simplemente necesite un cambio en su forma de trabajar. No sabemos qué traerá el futuro, pero creo que ha hecho un buen análisis de su nivel actual y sabe qué quiere reforzar, o lo que necesita ahora.
P. Si le dieran a elegir, ¿a quién le gustaría entrenar más, a él o a Sinner?
R. Tengo un gran respeto por ambos. Darren Cahill [entrenador del italiano] y su equipo han hecho un trabajo fantástico, y ambos están rodeados de cuerpos técnicos muy sólidos. Quienes me escuchan comentar los partidos saben que Carlos es probablemente mi jugador favorito; es increíble lo que puede hacer en la pista, y eso que ni siquiera es un jugador particularmente alto; quizás mida medio centímetro más que yo… Sinceramente, disfrutaría entrenando a cualquiera de los dos, lo único que haría sería darles una palmada en la espalda y desearles suerte antes de que saltaran a la pista. No sé cuán útil podría ser realmente.
P. Desde el punto de vista técnico, estratégico y mental, ¿cuál de los dos ha evolucionado más desde que llegaron a la élite?
R. Sinceramente, creo que tanto Sinner como Alcaraz han evolucionado muy rápidamente en todos los aspectos del juego. Observamos cómo en los grandes torneos son capaces de aplicar variaciones técnicas significativas en su estilo, y eso influye directamente en los resultados. Ambos mantienen su esencia y su valentía, pero también saben adaptarse mental y técnicamente a las circunstancias, compitiendo de una manera muy inteligente. Representan el tenis moderno: una nueva generación que combina emoción y perfección técnica. En mi tiempo, todo esto era impensable… Somos muy afortunados de poder disfrutar de ambos.
P. En su máximo nivel, ¿cuál es más poderoso, más difícil de detener?
R. No puedo elegir. Creo que cuando están en su mejor momento, ambos son casi imbatibles para cualquiera. Es como comparar las mejores versiones de Pete Sampras, Rafa Nadal, Roger Federer, Novak Djokovic, Andre Agassi… O la mía propia. Lo único que puedo hacer es disfrutar y emocionarme al verlos competir, especialmente en grandes torneos como este.
¿Cómo alguien puede conservar, a su edad, ese deseo y durante tanto tiempo como lo ha hecho Djokovic?
P. ¿Le preocupa que, en esta búsqueda progresiva de eficiencia, Alcaraz pueda acabar perdiendo espectacularidad?
R. No, en absoluto. Si algo ha demostrado Carlos desde que llegó es su madurez inusual para su edad. Conoce muy bien sus fortalezas y está tratando de corregir aquellos aspectos de su juego que no le satisfacen del todo. Quiere mejorar sin perder de vista sus grandes cualidades, además de tener una mentalidad ganadora. Es cierto que constantemente se le compara con Nadal, y coincido en que hay similitudes evidentes. Vivir bajo esa presión no es fácil, y creo que lo está manejando de la mejor manera posible. Mantener ese nivel siempre en la cima es muy complicado. Lo mismo pasa con Sinner: es imposible estar siempre en tu mejor versión y ganar cada partido.
P. ¿Le sorprendió la hazaña de Djokovic en las semifinales?
R. Probablemente dimos por sentado que el alumno era un poco mejor que el maestro, y mucho más joven, y presumiblemente más ambicioso… Pero al final fue el maestro quien enseñó al alumno. Y ese es un punto clave: ¿Cómo puede alguien mantener, a su edad, ese deseo y durante tanto tiempo para llegar tan lejos? Novak ha tenido que esforzarse muchísimo.

P. ¿Cree que, por fin, el serbio —cumplirá 39 en mayo— ha ido ganando mayor reconocimiento estos dos últimos años?
R. Es absolutamente increíble que haya llegado a la final. Pero, más allá de los números, lo asombroso es cómo Novak elevó su nivel tras el partido con Lorenzo Musetti [en cuartos] y después de no haber jugado mucho [no jugó en los octavos debido a la renuncia de Jakub Mensik por lesión] antes de hacerlo contra Jannik. Elevar ese nivel y luego ganar es sencillamente asombroso.
P. ¿Y qué espera de la final?
R. Se va a hacer historia, gane quien gane. Ambos persiguen un récord [los 25 Grand Slams para el balcánico y completar el círculo de los cuatro grandes para El Palmar]. Carlos es el número uno del mundo. Que Novak venza al número dos y luego al número uno consecutivamente es algo que solo ha ocurrido siete u ocho veces en la Era Abierta [desde 1968]. Eso es increíblemente difícil de lograr.



