La renovación de la calle Alcalá comienza este lunes con el cierre de dos carriles.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, comunicó el viernes pasado que el Ayuntamiento planea comenzar este lunes las obras de reforma de la calle Alcalá, en el tramo que abarca entre la plaza de Cibeles y la plaza de la Independencia, siempre que las condiciones climáticas sean favorables durante el fin de semana.
Sanz realizó estas afirmaciones durante una visita al campo de fútbol García de la Mata, en el distrito de Ciudad Lineal, donde junto a la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, explicó que los trabajos implicarán afecciones al tráfico, con el cierre de un carril en cada sentido en la zona afectada.
La vicealcaldesa especificó que la disminución de carriles es necesaria para ampliar las aceras, construir una mediana central y recuperar espacio para los peatones, una configuración que se mantendrá una vez que finalicen las obras. “Se reduce un carril en cada sentido para facilitar la ampliación de aceras y la creación de la mediana”, indicó.
Con este inicio se respeta el calendario establecido para la actuación, programada desde principios de febrero. Las obras se extenderán hasta el primer trimestre de 2027, cuentan con una inversión de 6,1 millones de euros y tienen la aprobación de la Unesco, la Comisión Local de Patrimonio Histórico y el Consejo Cívico y Social del Paisaje de la Luz.
El proyecto prevé la creación de un paseo central que mejorará la perspectiva de la Puerta de Alcalá y la recuperación de la doble alineación original de árboles de la calle, que fue eliminada a finales de la década de 1960 con la ampliación de la calzada.
La nueva disposición también permitirá el tránsito peatonal en torno al monumento, que recuperará parcialmente su función histórica como puerta de acceso a la ciudad. La sección final de la vía contará con dos carriles y un carril bus por sentido, un paseo central de 3,8 metros de ancho y un carril bici segregado en el lado sur.



