El «Caso DRO», Flick y la Administración del Talento y la Sucursal.


“Dro” no es el primer canterano que elige salir ni será el último. Cada situación tiene sus particularidades, pero podemos hacer comparaciones razonables con casos como Mboula o, más recientemente, Marc Guiu, entre otros. Por supuesto, ha habido más jugadores jóvenes que han salido, pero no todos han tenido la misma relevancia, dado que no eran los más destacados de su generación o temporada.

Cuando esto sucede, es común leer la frase de Johan Cruyff: “El que dude de jugar en el Barça, ya no nos sirve”. Y eso parece haber ocurrido en este caso. El jugador ha dudado, probablemente debido a la falta de minutos (más adelante abordaremos si merecía tenerlos) y a la competencia que se avizoraba con el regreso de Gavi, junto a otros jóvenes talentos. Más allá de eso, es importante resaltar que se dio una situación contractual que permitía su salida por una cantidad “asequible” (6 millones de euros) para casi cualquier club de primer nivel europeo. Con este contexto, se fue gestando su salida, aunque finalmente se llegó a un acuerdo entre clubes que permitía al PSG evitar que encareciera el fichaje con el pago de impuestos, mientras que el Barcelona recibiría una cantidad mayor.



Flick se mostró especialmente dolido y decepcionado, ya que había confiado en el jugador, incluyéndolo en la pretemporada sin apenas haber pasado por el filial y haciéndolo parte del primer equipo por delante de otros compañeros.

“Dro” fue titular frente a la Real Sociedad a finales de septiembre y también ante el Olympiakos en Champions, además de jugar algunos minutos en otros partidos, destacando los 20 minutos finales contra el Atlético de Madrid tras la lesión de Pedri a principios de diciembre.

Se comenta que el jugador esperaba tener minutos en el partido de Copa del Rey contra el Guadalajara, y al no recibirlos comenzó a considerar una salida. Esto puede ser comprensible y estar de acuerdo, pero en mi opinión, las formas no fueron las correctas. Aún deseando salir para tener más protagonismo, podría haber optado por una cesión y ampliar su contrato con la intención de triunfar o, al menos, tener una carrera más sólida en el Barcelona (como el caso de Fermín, que jugó una temporada cedido en el Linares).

Es crucial también considerar dos hechos en esta situación: la notable mejora salarial que recibirá en el PSG (1.2 millones) comparado con el Barcelona (250.000 euros), aunque también se le había prometido una renovación que implicaría un aumento. El otro aspecto a tener en cuenta es la buena relación entre su representante, Iván de la Peña, y el técnico del PSG, Luis Enrique, lo que pudo influir en esta decisión.

Esto plantea, de manera indirecta, la dificultad de gestionar a los jóvenes talentos y cómo se les puede hacer un hueco en la primera plantilla sin que estos deseen buscar minutos en otros lados. “Que no tengan prisa”, mencionaba Pacheta en una rueda de prensa, y esto es aplicable a este caso y muchos otros. Sin embargo, los jugadores (a veces alentados por su entorno) no aceptan tener pocos minutos o estar entre el filial y el primer equipo, y en lugar de luchar por su oportunidad, prefieren marcharse a otro equipo.

En este caso, no se puede dudar de Flick, quien hasta el momento ha demostrado que no le tiembla el pulso a la hora de confiar en jugadores jóvenes, como lo hizo con los casos de Marc Bernal y Casadó la temporada pasada. No se debe olvidar que, con un Barcelona aún luchando por la Liga, Dani Rodríguez fue titular en Valladolid, pero sufrió una luxación en el hombro.

Es un duro golpe para Flick, que tenía grandes esperanzas en el jugador, pero también lo es para el Barcelona, que pierde a una de sus mayores promesas, dejando apenas 8 millones de euros, ya que el jugador tenía una cláusula de 6 millones en una situación similar a la de Marc Guiu. A raíz de este caso, el Barcelona comenzó a establecer cláusulas más altas para sus canteranos, aunque “Dro” contaba con un contrato anterior a esta nueva política. Esto ha sido una de las preocupaciones de Deco y la dirección deportiva, quienes han implementado cláusulas ascendentes según el protagonismo del jugador. Así, si el jugador ya juega en la Youth League, su cláusula sube a ocho o nueve millones. Al pasar a formar parte del filial, asciende a 15, y al llegar al primer equipo, a 50. Deco ha trabajado en esto, lo que tiene aún más sentido dada la precocidad y protagonismo actual de los jóvenes en Barcelona. Por ejemplo, Cubarsi, que ya tiene continuidad, tenía una cláusula de 10 millones cuando su valor era de 30. Ahora, tanto él como Marc Bernal tienen cláusulas de 500 millones. La de Gerard Martín y Casadó es de 100 millones tras sus más recientes renovaciones.

Otro canterano azulgrana que ha acaparado la atención en las últimas semanas es David Moreno y su renovación. Con tan solo 14 años, es un centrocampista zurdo (video pinchado aquí) que muchos consideran, si no la mayor, una de las grandes promesas, aunque no podrá firmar un contrato profesional hasta los 16 años. Hace unos días, ambas partes anunciaron un acuerdo para garantizar su continuidad. A raíz del “caso Dro”, se ha vuelto a mencionar que, desde hace algún tiempo, las cláusulas de los jugadores son más elevadas que los 6 millones que tenía el ya jugador del PSG.

En medio de toda esta polémica, llamó la atención que en la convocatoria frente al Elche no hubiera ningún canterano que había sido habitual, como Jofre Torrents, Toni Fernández o Tommy Marques. Desde el club se aseguró que esto no tenía relación con la situación, argumentando que se debió a la apuesta por el filial y que Belleti pudiera contar con estos jugadores al 100%. Los tres fueron titulares en la victoria por 0-2 frente al Terrasa. Habrá que observar en los próximos partidos si esta estrategia se mantiene o si alguno de ellos es incluido en la convocatoria para enfrentar al Albacete.

No es un tema fácil de gestionar, y considero que es crucial la comunicación entre todos los involucrados, no solo en la etapa en la que están en el filial, sino mucho antes. Es fundamental que tengan las cosas claras y sean conscientes de que, aunque están en la dinámica del primer equipo, siguen perteneciendo al filial, o que muchas veces viajarán sin recibir minutos. Creo que estos aspectos deben ser discutidos para evitar malentendidos o desgaste.

Quizás el caso “Dro” haya tenido un impacto, pero ha sido interesante observar cómo, en las últimas horas, la salida del central Andrés Cuenca ha sufrido un giro; aunque ya se encuentra entrenando en el Sporting de Gijón, se comenta que continuará perteneciendo al Barcelona tras renovar.

Como mencioné al principio, cada caso es único, ya que intervienen distintos factores como la competencia en la posición (Cucurella y Miranda) o la edad del jugador. Sin embargo, tanto el Barcelona debe encontrar la manera de retener a sus talentos más prometedores, como los jugadores deben tener la paciencia necesaria para comprender que es fundamental esperar su oportunidad si desean triunfar en el primer equipo o al menos lograr debutar y demostrar su nivel.

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