«El agua se filtró en mis botas y mis pies se empaparon»
Las labores como repartidor de comida a domicilio son conocidas por ser especialmente exigentes, con largas horas de trabajo en la calle, horarios variables y un salario que, a menudo, no justifica el esfuerzo. Pero, más allá de los clichés, ¿cuánto se puede realmente ganar en un día de trabajo en una ciudad como Madrid?
… Sobre este tema ha compartido su experiencia Emiliana, una joven colombiana que reside en la capital y narra su día a día en redes sociales. En uno de los vídeos más recientes de su cuenta de TikTok, ilustra cómo es una jornada completa trabajando como repartidora para Uber Eats en un día lluvioso.
Según comenta, apenas se conecta a la aplicación, recibe su primer encargo significativo: «me cayó el primero, un doble de 21 euros». Después de completar esas dos entregas, la dinámica cambia a pedidos más pequeños, lo que le obliga a decidir cuáles acepta y cuáles no.
¿Cuánto gana un repartidor?
Emiliana menciona que rechaza ciertos pedidos que considera poco lucrativos, como uno de siete euros o un doble «por un euro», que desechó sin pensarlo: «obvio no lo hice, me pareció súper poco». Aun así, continúa aceptando pedidos de montos más modestos: «otro de 3 euros, uno de 4, otro de 6, luego 5, 5 y 7», aprovechando al máximo su jornada.
«El agua me entró por las botas y me mojé los pies», explica, antes de tomar un último pedido de ocho euros y desconectarse. El balance final de la jornada fue el siguiente: «en total hice 78 euros», asegura.
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