Sentenciado a cárcel por provocar en A Coruña el siniestro en el que falleció una pareja en Nochebuena de 2020.
El individuo acusado de provocar un accidente que resultó en la muerte de un matrimonio en A Coruña durante la Nochebuena de 2020 ha sido sentenciado a cuatro años y dos meses de prisión. Además, se le prohíbe conducir durante seis años y dos meses, según la sentencia. Esta decisión no es definitiva, ya que se puede presentar un recurso de apelación ante el TSXG.
La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado al conductor que colisionó en Nochebuena 2020 contra un automóvil en el que viajaba el matrimonio. El tribunal lo declara responsable de dos delitos de homicidio por imprudencia grave y de un delito de lesiones por imprudencia grave, así como de delitos contra la seguridad vial, y le impone la prohibición de conducir durante seis años y dos meses.
La sala detalla que el acusado, al conducir a una velocidad superior a 120 km/h en una vía urbana con un límite de 50 km/h, chocó contra otro vehículo, provocando la muerte de dos personas y causando lesiones a otra. El tribunal considera que la acción del acusado, que no frenó al acercarse al cruce, representa una imprudencia grave, dada la obvia peligrosidad de su velocidad inapropiada.
«El riesgo de que se produjera un accidente con consecuencias graves -como así sucedió- era alto y evidente, sin que el acusado tomara ninguna medida para mitigarlo, ya que no utilizó el sistema de frenado al ver al vehículo entrar en su trayectoria», enfatizaron los magistrados.
El tribunal opina que actuó «con una total falta de previsión y cuidado, en una intolerable violación del deber de cuidado, desestimando las normas más básicas de precaución, lo que generó un riesgo físico que causó el resultado dañoso, constituyendo así una imprudencia grave, la causa principal del fatídico desenlace».
El Ministerio Público en su documento explicó que el vehículo en el que se encontraba el matrimonio, que salía de la ciudad, intentó realizar un cambio de sentido y fue atropellado por el coche del procesado, que llevaba como pasajeros a su pareja y su hijo menor. Como resultado de la «violenta colisión», el conductor, de 68 años, falleció horas después del incidente, y su esposa, de 67 años, murió en el acto.
En el día del accidente, el conductor presuntamente circulaba a 125 kilómetros por hora en un tramo con un límite de 50 kilómetros por hora. Durante el juicio realizado en junio de 2025, el varón negó haber viajado a una velocidad excesiva: «No tenía prisa».
«Lo vi como una sombra y choqué con ella», declaró el ahora condenado, quien indicó en su testimonio que «estaba lloviendo mucho». Además, señaló que «estaba en estado de shock» antes de explicar que no se acercó a ayudar al matrimonio porque, como conductor profesional, aprendió que se debe contactar a los servicios de emergencia.
Sin marcas de frenado
El acusado también negó haber insultado al hijo del matrimonio, que estaba en otro vehículo detrás del accidentado. Sin embargo, la testigo del accidente afirmó que sí lo hizo, escuchando sus palabras hacia el hijo de los fallecidos, quien estaba «desesperado».
Además de la testigo, durante el juicio testificaron policías locales que llegaron al lugar del accidente. Los agentes indicaron que había poco tráfico en la zona, a diferencia de lo que afirmaron los familiares del acusado, quien dio negativo en alcohol y drogas.
Los agentes estimaron que la velocidad a la que iba el coche del hombre era de aproximadamente 125 kilómetros por hora, frente a la escasa velocidad del vehículo de los fallecidos. «Fue un impacto muy violento», resumieron, y señalaron que dicho tramo tiene un límite de 50 kilómetros por hora. También mencionaron que no se observaron huellas de frenado.
Un perito, sin embargo, contradijo este informe respecto a la velocidad del imputado, atribuyendo el accidente a dos «causas directas»: el «exceso de velocidad» de este y la falta de respeto del conductor fallecido a la preferencia de paso en la intersección.
Un homenaje a los fallecidos
A Coruña conmemoró al matrimonio con un acto el pasado mes de diciembre. El ayuntamiento colocó una placa en su memoria en el lugar del accidente, entre la calle Gutenberg y la avenida de Finisterre, en un evento con la participación del hijo de Pilar y Toño.
«Es un día triste porque ya han pasado casi 5 años desde que mis padres fallecieron en ese trágico accidente. Aún seguimos buscando la forma de sobrellevarlo y vivir, pero no hemos logrado mucho. Es un camino muy difícil ante dos personas tan excepcionales como eran mis padres«, manifestó el joven.
El acto, que contó con la asistencia de Jeanne Picard, presidenta de Stop Accidentes, también incluyó una intervención de la alcaldesa, Inés Rey, quien recordó una carta de Alberto: «Quedoume grabada na memoria porque dicía que, cando deixas de ver aos teus seres queridos, paradóxicamente, é cando máis lembras todos eses valores e sentimentos que transmitían«.
Stop Accidentes pide la creación de un juzgado de Tráfico: «La justicia lenta no es justicia»
Luego de conocer la sentencia, la asociación Stop Accidentes criticó que el fallo resulta tardío. «La justicia lenta no es justicia», expresa su presidenta, Jeanne Piccard.
«No es justo. Ya han pasado muchos años – lamenta sobre una sentencia emitida más de cinco años después del accidente. «No es justicia ni para el culpable ni para las víctimas», comentó, detallando que esta situación se repite sistemáticamente en juicios por accidentes de tráfico mortales.
Piccard aboga por una justicia «reeducativa, preventiva e inmediata». Aunque agradece las obras realizadas en ese tramo de la avenida de Finisterre, con la creación de una nueva rotonda, sostiene que, a nivel judicial, las víctimas de accidentes de tráfico son «las últimas en los juzgados», lo que les genera una «impotencia total«.
Además de denunciar esta situación, el colectivo solicita la creación de juzgados especializados en Tráfico, de la misma forma que existen juzgados por violencia de género.



