Fabien Causeur: “Me llena de emoción ser considerado una leyenda”


La resolución se tomó hace unos meses, pero Fabien Causeur (Brest, Francia, 1987) no hizo oficial su retirada hasta el 13 de enero. Tres días después, durante el Clásico de la Euroliga en el Palacio, la afición del Real Madrid le brindó un emotivo homenaje, uno de esos que permanecen en el recuerdo por su simplicidad y calidez. Un jugador muy querido, parte fundamental en sus últimas temporadas de la vieja guardia vikinga, que incluía a Llull, Chacho y Rudy, logrando alzar la Undécima en Kaunas en 2023, su segunda Euroliga tras la de 2018, donde su contribución ofensiva y su sobresaliente defensa a Sloukas lo llevaron a disputar el MVP de la Final Four con Doncic. Siete temporadas de ensueño como merengue (2017-24) y 14 títulos, uno de los protagonistas de la tercera edad de oro del baloncesto blanco con Pablo Laso y más tarde Chus Mateo.

Hoy en día es un madrileño más; pero también alguien que vivió cuatro años en Vitoria (2012-16), en un Baskonia que alcanzó una Final Four en 2016 y donde esa continuidad no es algo común. En el Buesa, llegó desde su Francia natal (creció en Brest, Le Havre y se destacó en Chalon como MVP de la Liga). Once temporadas en España y entre ellas, una en el Bamberg alemán (MVP de la final de liga). El año pasado, durante su despedida, jugó en el Olimpia Milán.

En AS queríamos rendir homenaje a su trayectoria y compartir un momento entrañable con él. Fabien tuvo la amabilidad de visitar nuestra redacción. “Después de 20 años, me despido de las canchas en paz”, comentó en el comunicado de su adiós. El Real Madrid respondió con otro en el que expresaba su “gratitud, cariño y admiración” a una de sus “leyendas”. “Lo que más me impactó fue que el club me tratara como una leyenda”, nos cuenta, y explica: “Nunca me he considerado así, pero que te lo digan es muy especial, me emocionó. No tengo muchos premios individuales, pero lo de leyenda del Madrid es el mejor de todos”.

José Félix Díaz, director editorial de AS, le entrega a Fabien Causeur una portada conmemorativa.PEPE ANDRES

En total, 486 partidos de blanco (entre los extranjeros solo le superan Carroll, Tavares y ahora Campazzo) y los mencionados 14 trofeos (dos Euroligas, cuatro Ligas, dos Copas y seis Supercopas). Una trayectoria impresionante, a pesar de los obstáculos: lesiones inesperadas, un susto con el riñón y la constante lucha por destacar entre los mejores.

Causeur admite que ya sentía atracción por el Madrid años antes de su fichaje, cuando era joven: “En Francia no era fan de un solo equipo, me gustaba seguir a Limoges, Pau-Orthez, Asvel… en baloncesto. En fútbol, no, a pesar de que había un club en Brest (su ciudad natal, en Bretaña). Luego llegué a ver a los Galácticos en el Real Madrid, todos los mejores juntos, algo así como el Dream Team de Barcelona 92, casi no importaba si ganaban o perdían. Lo veía como algo extraordinario, la Casa Blanca”.

Los Galácticos del Madrid eran como el Dream Team de Barcelona 92 para mí”

Causeur

Al llegar a la ACB, en Vitoria, enfrentó momentos difíciles debido a dos lesiones significativas, una de espalda durante la temporada de la Final Four y, dos años antes, con Scariolo como entrenador baskonista, un problema renal: “Incluso pensé que tendría que dejarlo, pero busqué varias opiniones médicas. Ahora estoy mejor que hace 15 años. Tras lo de la espalda, me mudé a Alemania, me dediqué a trabajar intensamente y comencé a obsesionarme con mi cuerpo y la alimentación”.

Y de Bamberg, al Madrid, donde le esperaba Pablo Laso: “El mejor entrenador que he tenido, por su modo de manejar al equipo. Hablaba poco a nivel individual, pero recuerdo una conversación crucial, después de mi primer partido en la Supercopa que perdimos en 2017. Jugué muy mal, sin mirar al aro, y Pablo me dijo que Llull había sido lesionado y que me habían fichado para ser yo mismo, eso me dio una confianza brutal. Al siguiente partido, todo cambió y me integré plenamente en el equipo”.

Necesitas un poco de ego para jugar en un equipo con Doncic, Carroll, Llull, Rudy… ¿Qué hago si son todos mejores que yo?»

Causeur

Su primera temporada en blanco fue magnífica, aunque en la segunda, ya con Llull de vuelta, su rol cambió un poco: “Estaba por terminar contrato (2019) y empecé a dudar, asumí un papel más defensivo, me aplicaba como un loco en la defensa. Era el comodín y así me lo hicieron saber, también Chus Mateo años después. Ellos sabían que estaba presente en los momentos clave y aunque a veces me sentía frustrado, nunca lo mencioné en el vestuario, pero en casa… Mi esposa (Lucía Aycart) lo podría contar porque tengo carácter y soy un poco cascarrabias. Me ha ayudado mucho”.

En la élite siempre existe un delicado equilibrio entre lo colectivo y el ego: “Se necesita un poco de ego para jugar en un equipo con Doncic, Carroll, Llull, Rudy¿Qué hago si son todos mejores que yo? Debía estar preparado. Me gusta mirar a largo plazo. No puedes permitirte tomar una decisión precipitada que tire por tierra tu sueño solo porque dos o cinco partidos te frustren. No soy de ir a los entrenadores con asuntos individuales, y a ellos tampoco les gusta. A Laso, sin embargo, le notabas que había sido jugador y tenía ese feeling por el juego, algo contigo…”.

Fabien Causeur: “Me emociona que me llamen leyenda”
Fabien observa el ejemplar de AS del día de su nacimiento, 16 de junio de 1987, con Juan Gutíerrez (subdirector) y Juanma Rubio (redactor jefe).PEPE ANDRES

En 2019 renovó por tres años y aunque dejó el Madrid en 2024, pudo haberlo hecho antes, al finalizar ese segundo contrato en 2022, cuando Musa había llegado. La final de Liga ante el Barça, donde fue pieza clave, cambió las cosas: “Jugué bien, hice el gesto de la guillotina y la afición se volvió loca. Quizás esa fue una renovación del público”.

Una de las claves del éxito en la Casa Blanca, como él menciona, fue que el equipo se sentía unido: “Ahora tengo compañeros y amigos. Thompkins es mi vecino, Randolph está a un minuto, y Yabusele y Poirier, que ahora no están. En verano hacemos barbacoas con los niños. A veces los americanos no logran adaptarse a Europa, entender lo que es un gran club, pero con los que compartí, eso no ocurrió. Please fuimos una piña y vi algo similar en la Selección española”.

Sin embargo, su equipo nacional le generó cierta frustración, a pesar de que representaba “mucho” para él y su familia: “En Francia hay grandes jugadores y el seleccionador continuó con el grupo; para mí, la puerta estaba solo medio abierta”.

Sergi Llull personifica el sueño hecho realidad de cualquier niño, y respeto mucho que no deseara ir a la NBA”

Causeur

Durante dos décadas ha competido con grandes rivales y ha coincidido con compañeros excepcionales. El que más le ha impresionado ha sido Sergi Llull. “Representa el sueño hecho realidad de todos los niños, esos que simulan partidos igualados y cuentan atrás: cinco, cuatro, tres… Todos lo hicimos y Sergi lo ha repetido como profesional por 20 años. Su carrera ha sido mágica y respeto mucho que no quisiera ir a la NBA porque estaba feliz en el Madrid y quería ser la gran leyenda del club; todavía tiene nivel para contribuir, porque ese liderazgo se tiene o no y el Madrid lo requiere, también en el vestuario”.

En el vestuario, observó la forma de actuar de Rudy y el Chacho, pero cuando llegó el líder era Felipe Reyes: “Llull estaba listo, pero respetaba mucho a Felipe, que cuando hablaba lo hacía en el momento adecuado, y con gran efectividad. Recuerdo la serie ante el Panathinaikos en 2018, donde remontamos tras perder casi por 30 en el primer partido (95-67) después de empezar 20-0. Felipe habló y nos ayudó a levantarnos. Lo escuchaba y pensaba que a su edad (tenía 38 años) quisiera ser como él”.

Cuando llegué, el líder era Felipe Reyes. Funcionaban como el poli bueno y el poli malo, alternando roles”

Causeur

Continúa relatando aquella noche en Atenas: “Dormimos poco. Regresamos al hotel a medianoche, cenamos y solo se oía el ruido del tenedor y el cuchillo; luego Laso convocó una reunión y volvimos a ver el partido, era realmente vergonzoso. No era solo ver y comentar, sino que Pablo decía, ‘espera, espera’, y paraba el vídeo para retroceder. Estuvimos cuatro horas y al finalizar, Felipe dijo: ‘Ahora, reunión de jugadores’. Estaba en un tono positivo, no era de grandes broncas, salvo en algunos partidos si Pablo no decía nada. Era un buen contrapeso, el poli bueno y el poli malo alternaban roles. Sabían cómo gestionarlo y eso ayudaba mucho. Al día siguiente, Laso organizó un entrenamiento de hora y media con presión en toda la cancha. Nunca había entrenado así en el Madrid, y menos el día antes de un partido. Era su electroshock particular porque Laso comprende la psicología del jugador como pocos”.

Fabien Causeur: “Me emociona que me llamen leyenda”
El exjugador, con José Félix Díaz, Juan Gutiérrez, Ricardo González y Tomás Roncero.PEPE ANDRES

Entre los rivales, “Kendrick Nunn es muy complicado de detener”, pero dejó una mayor huella Navarro y Spanoulis en sus inicios: “No lograba ni verlos, y ahí fue cuando me dije: ‘Tengo que aprender a defender’. No quería molestar a un entrenador, pero lo hice: ‘Necesito ayuda, no sé cómo defenderles’. Podría describir hoy cada jugada de Spanoulis, las conocía todas y aún así me sorprendía. Con Navarro, a veces, ni siquiera miraba el juego, solo a él a la cara”.

Causeur no se ve ahora en el banquillo como técnico, aunque cree que puede “ayudar mucho a los jóvenes a prepararse”. “Ser entrenador está cambiando mucho en Europa, nos acercamos a la NBA. Siempre me encantaron los equipos de Obradovic o los de Jasikevicius, con tácticas que parecen una partida de ajedrez. Saras es el mejor en ese sentido. Hoy en día es complicado encontrar jugadores que escuchen mucho, aunque sean técnicamente superiores”.

Me gustaría seguir colaborando con el club de alguna manera en algo donde realmente pueda ser útil”

Causeur

En la 2017-18 compartió habitación con un Doncic de 18 años y vivió una experiencia inolvidable: “Me impresionaba, porque lo veía muy joven fuera de la cancha y dentro parecía tener 30. Laso era perfecto para él, le dejaba expresarse. Bueno, y para mí también, mi mejor baloncesto lo jugué con él y con Chus Mateo. No te encasillan en un solo rol”.

¿Y ahora? “No he tocado un balón desde junio, pero juego al pádel porque necesito competir. Echo un poco de menos la vida del equipo, pero estoy muy pendiente de los niños y mi mujer está feliz. Podemos hacer actividades familiares, viajar, esquiar… Ella siempre me apoyó, pero si le hicieran una entrevista… La vida de nuestras mujeres no es sencilla, siempre en la sombra esperando a ver si viajas o juegas. Ahora me toca a mí cuidar más de la familia”.

Laso era ideal para Doncic. Con él y con Chus Mateo, hice mi mejor baloncesto”

Causeur

¿Lo veremos vinculado al Real Madrid? “El Madrid nos ha dado mucho a los jugadores y nosotros se lo hemos devuelto. Años gloriosos, pero eso no significa que debamos tener un lugar en el club, porque a lo mejor no eres bueno haciendo lo que te ofrecen. No hay que entrar solo por hacerlo, a mí me gustaría seguir ayudando al club de alguna manera en algo en lo que de verdad sea útil”.

¿NBA Europa o Euroliga? “Es vital mantener la historia”

“He discutido esto con otros jugadores, pero nos falta información. El producto Euroliga me fascina, no veo un gran torneo sin la presencia de Belgrado, por ejemplo. El negocio es esencial, pero hay que preservar la historia. Me gustaría que ambos lados se unieran, ya que la Euroliga es una competición increíble y la NBA puede aportar su perspectiva económica. La actual Euroliga es fantástica, antes la observaba y la estudiaba, porque era jugador, ahora la sigo disfrutando con una cerveza. ¿Veré al Madrid en la Champions FIBA el próximo año? La verdad es que no”.

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