La otra perspectiva | OneFootball


Han pasado menos de tres días desde la espectacular exhibición de La Cartuja, donde todos nos preguntábamos si eso había sido un punto de inflexión o solo un espejismo. Si tomamos como referencia el partido de ayer, fue un espejismo. El Betis, humillado el jueves, llegó al encuentro ligero, con la lección bien aprendida; Pellegrini no es tan malo como muchos quisieron hacer ver tras la debacle de la Copa, y el Atleti, quién sabe si se confió en exceso o si pensó en el jueves, o si, simplemente, no le dio para más. El caso es que perdió, cero a uno, la primera derrota de la temporada en el Metropolitano.

El conjunto sevillano se atrincheró en lo que ahora eufemísticamente se llama bloque bajo. Redobló su intensidad y su espíritu defensivo. Esperó al Atleti y multiplicó sus ayudas, y así, poco a poco, los de Simeone se convirtieron en prisioneros de su propia espesura. Sin el jugador más diferencial en la actualidad, Barrios, el único capaz de superar líneas por sí mismo, el Atleti se vio atrapado en una posesión aburrida y horizontal, en la que el Betis se sentía muy cómodo, lanzando de vez en cuando a Bakambú. El Betis tuvo un par de contras peligrosas, y en una de ellas, la menos clara, Antony disparó con fuerza desde la frontal, poniendo a su equipo en ventaja con la colaboración de Oblak, que pudo hacer más. Era el golpe que faltaba para rematar la situación, porque desde entonces, el Atleti se volvió aún más inoperante.

MADRID, SPAIN – FEBRUARY 08: Antoine Griezmann de Atletico de Madrid anota un gol que luego es anulado por offside por el VAR durante el partido de LaLiga EA Sports entre Atletico de Madrid y Real Betis Balompié en el Riyadh Air Metropolitano el 08 de febrero de 2026 en Madrid, España. (Foto por Angel Martinez/Getty Images)

Tras el descanso, Simeone hizo un triple cambio: sacó del campo a Julián, cuyo rendimiento ya empieza a ser preocupante, a Almada, cuyo juego fue inexistente, y también a Ruggeri, que estaba condicionado por una tarjeta amarilla muy temprana. Entraron Baena, Sorloth y Le Normand para mover a Hancko al lateral. El Betis continuó con su plan y el Atleti no mejoró; hubo algún arreón esporádico, pero sin continuidad. Pudo cambiar la historia del partido con un gol en propia puerta de Llorente (el verdiblanco), a falta de veinte minutos para el final, pero en otra de esas acciones que quedarán para la vergüenza del VAR, fue anulado por un presunto fuera de juego de Griezmann que nadie podría creerse. Aparte de eso, nada más; Rodrigo Mendoza, que tuvo su oportunidad, no logró atravesar líneas, Lookman se mostró ahogado sin espacios, y Baena no llevó el revulsivo que se esperaba. Al final, derrota, y la ilusión del jueves se esfumó, al menos hasta que llegue el próximo partido.

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