Marruecos y el Polisario consienten la propuesta de EE.UU. discutida en Madrid para el futuro del Sáhara.


Este lunes, Estados Unidos ha desvelado el secreto del diálogo multilateral que ha estado organizando sobre el futuro del Sáhara Occidental desde el fin de semana en Madrid. La misión de EE.UU. ante la ONU ha confirmado a través de la red social X que se han llevado a cabo, en colaboración con Naciones Unidas, conversaciones entre Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania en la capital española para implementar una resolución del Consejo de Seguridad aprobada en octubre sobre lo que fue, hasta hace medio siglo, la provincia número 53 de España.

Aparte de esta escueta declaración final, tras la primera ronda directa de negociaciones sobre el Sáhara desde 2019, han trascendido, por medio de medios marroquíes y saharauis, que Marruecos y el Polisario han aceptado la hoja de ruta de procedimiento presentada por EE.UU. para intentar firmar un acuerdo marco político en mayo en Washington.

Después de más de medio siglo de conflicto, que se había estancado en los últimos años sin negociaciones ni contactos, los adversarios en el frente militar y diplomático se han vuelto a reunir en busca de una salida negociada. Esta vez, el escenario ha sido la sede de la Embajada de EE.UU. en Madrid, bajo una estricta ley del silencio impuesta por el anfitrión a las partes. Masad Boulos, enviado para asuntos africanos y del mundo árabe del presidente Donald Trump, junto al representante de su país en la ONU, Michael Waltz, han coordinado la reunión en presencia de Staffan de Mistura, enviado de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental.

El encuentro con los jefes de la diplomacia de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario, inicialmente previsto para el domingo, se extendió hasta primera hora de la tarde de este lunes para consensuar las bases de lo que se ha denominado la Hoja de Ruta de Madrid 2026.

Marruecos se ha mantenido firme en su propuesta de un estatuto de autonomía bajo su soberanía para la excolonia española, la cual sigue siendo considerada por la ONU como “territorio no autónomo” o pendiente de descolonización. En los últimos meses, ha elaborado un nuevo texto legal de 40 páginas, en contraste con las apenas tres del plan autonómico que presentó originalmente en 2007, donde detalla un modelo institucional de autogobierno, así como aspectos de fiscalidad, sistema judicial independiente y fuerzas de seguridad propias. Marruecos lo considera un documento técnico previo a la fase de negociaciones políticas. Su ministro de Exteriores, Naser Burita, se reunió este lunes con su homólogo español, José Manuel Albares.

Por su parte, el Frente Polisario defiende la autodeterminación mediante un referéndum que incluya la opción de independencia. Argelia, su principal aliado, alberga en Tinduf (suroeste de su territorio) a las fuerzas del Polisario y su dirección política, así como a miles de civiles exiliados. Mauritania, que controló la región sur del Sáhara Occidental apenas durante tres años tras la retirada de las tropas coloniales españolas en 1976, participa regularmente en las negociaciones sobre el Sáhara.

No obstante, las conversaciones en Madrid se han estancado respecto a las funciones del comité técnico permanente de expertos (juristas y politólogos de las partes) que debe evaluar el plan de autonomía de Marruecos, bajo la supervisión de EE.UU. y la ONU. El Polisario afirma que su misión debe expandirse para incluir todas las posibles vías de solución al conflicto, y no solo la oferta autonómica de Rabat. Según revela el portal digital marroquí Le Desk, las partes volverán a reunirse en un lugar no determinado durante el mes de Ramadán (entre mediados de febrero y mediados de marzo) con el objetivo de llegar a un consenso sobre el comité de expertos.

La iniciativa de diálogo en Madrid auspiciada por EE.UU. surge de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el pasado 31 de octubre sin votos en contra, que propone “una verdadera autonomía” como el objetivo “más viable” para una solución política del contencioso sobre el Sáhara Occidental.

El pasado 29 de enero, la UE también respaldó que el plan de autonomía propuesto por Marruecos sea la base para una salida política al Sáhara “a fin de lograr una solución justa, duradera y mutuamente aceptada del conflicto”.

Desde el bando del Polisario, se considera que el comité técnico debe examinar los aspectos prácticos de cualquier acuerdo marco político que se pueda alcanzar, según el digital EC Saharaui. Esta misma fuente confirma el consenso procedimental sobre la hoja de ruta de Madrid para firmar en mayo en Washington un compromiso político que permita abrir la puerta a una fase de negociaciones directas.

Misión de la ONU

Por el momento no se menciona el futuro de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso), que está desplegada desde el alto el fuego de 1991 entre Marruecos y el Polisario, que puso fin a más de 15 años de guerra abierta. Con la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, se abre la posibilidad de una revisión semestral de sus funciones. La Minurso enfrenta a partir de abril la amenaza de su desmantelamiento, como propone Marruecos, o de ver reducidas aún más sus competencias a consecuencia de los recortes presupuestarios en la ONU.

Esta misión ya ha visto limitadas sus funciones a las de un mero observador sobre el terreno, en un territorio controlado en un 80% por Marruecos y un 20% en manos del Polisario, tras la reanudación de hostilidades entre ambos bandos en 2020.

Start typing and press Enter to search