Estados Unidos elimina a 11 individuos en tres recientes operaciones contra supuestas embarcaciones de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.
Las fuerzas estadounidenses han hundido tres presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, provocando la muerte de 11 personas, según anunció este martes el Comando Sur, encargado de las operaciones militares de Estados Unidos en América Latina. Estos ataques se realizaron tras la salida del portaaviones Gerald Ford del Caribe, enviado en octubre a esas aguas como parte de la misión Lanza del Sur contra el narcotráfico, con la que la Administración de Donald Trump ejerció presión sobre Venezuela antes de la operación que capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas el 3 de enero pasado.
Los tres ataques, según informó el Comando Sur en un comunicado, se llevaron a cabo a última hora del lunes contra supuestos “narcoterroristas”, en palabras de la Administración Trump. Dos de los ataques se efectuaron en aguas del Pacífico oriental y resultaron en la muerte de cuatro hombres, mientras que en el tercer ataque, en el Caribe, se ejecutó a tres personas. “Ningún soldado estadounidense resultó herido”, manifestó el mando militar.
“Bajo la dirección del comandante del Comando Sur, el general Francis Donovan, la misión conjunta Lanza del Sur completó tres ataques letales contra embarcaciones operadas por Organizaciones Designadas como Terroristas”, indicó la institución en el comunicado, que fue acompañado —como es habitual en este tipo de notificaciones— por un vídeo que muestra cómo las lanchas estallan tras ser impactadas por un misil. “Los servicios de inteligencia han confirmado que las embarcaciones transitaban por rutas conocidas del narcotráfico y participaban en operaciones de narcotráfico”, añadió.
Estos nuevos ataques se producen después de otro ocurrido el pasado viernes, cuando las Fuerzas Armadas de Estados Unidos destruyeron con un misil otra presunta narcolancha y mataron a los tres tripulantes a bordo. Desde el 2 de septiembre, cuando Trump anunció el primer ataque contra una embarcación supuestamente dedicada al narcotráfico, Washington ha reconocido más de 40 ataques, que han dejado alrededor de 150 muertos.
El Gobierno estadounidense afirma que este tipo de ataques son completamente legales y constituyen una respuesta adecuada a los carteles que aparecen en su lista de organizaciones terroristas internacionales. Sin embargo, numerosos expertos y varios legisladores —la mayoría de la oposición demócrata— consideran que se trata de ejecuciones extrajudiciales que violan tanto el derecho internacional como las leyes estadounidenses.
Dos familias en Trinidad y Tobago interpusieron en enero la primera demanda en los tribunales estadounidenses contra el Gobierno en Washington por la muerte de dos de sus miembros en uno de los ataques de Estados Unidos contra supuestas narcolanchas en el Caribe, ocurrido el 14 de octubre.



