El Refugio del Retiro podrá ser visitado por primera vez.
Este verano, Madrid incorporará un nuevo espacio histórico que se podrá visitar: el refugio antiaéreo del parque del Retiro, erigido en 1938 y que nunca llegó a ser utilizado para su propósito original. El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado su conversión en museo, lo que permitirá realizar visitas guiadas a este espacio subterráneo, ubicado junto a la Puerta de la Reina Mercedes, a pocos metros del Florida Park.
Este refugio estaba diseñado para albergar a 275 personas durante los bombardeos de la Guerra Civil. Sin embargo, una vez finalizada su excavación a ocho metros de profundidad, los ataques aéreos sobre la ciudad ya habían cesado. En lugar de cumplir su función de protección, se utilizó su interior para cultivar champiñones debido a su humedad y oscuridad, y posteriormente como almacén de herramientas para los jardineros municipales.
Más de 150 metros de galerías subterráneas
Antonio Morcillo, subdirector de Parques y Viveros, ha indicado que este refugio consiste en galerías abovedadas que suman más de 150 metros y cuentan con tres accesos: dos desde el interior del Retiro y uno en la calle Menéndez Pelayo, donde solía haber un bulevar ajardinado, según ha informado Europa Press. A pesar del paso del tiempo, se conserva en buen estado, con pozos de ventilación originales, ladrillos colocados a tizón, solera de hormigón, y huellas visibles de bancos de madera que ofrecieron asientos.
Morcillo ha mencionado que este refugio carece de las características del famoso búnker del Capricho, que albergó al Estado Mayor del general Miaja. Mientras que el primero fue construido con hormigón y mayores medidas de seguridad, el del Retiro fue concebido como un espacio provisional para estancias breves, de alrededor de 20 minutos durante los vuelos de los aviones.
Un lugar desconocido que millones pisan sin saberlo
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha descrito el refugio como “uno de los tesoros ocultos” de la ciudad, y ha enfatizado que su apertura contribuirá a difundir esta parte de la historia de Madrid. “A ocho metros de profundidad encontramos un entramado de galerías diseñado para salvar vidas”, ha resaltado.
Son muchos los transeúntes que caminan sin saber que están sobre él. Se encuentra justo debajo de la calle Menéndez Pelayo, indicado por cinco planchas metálicas alineadas que marcan el acceso al subsuelo.
Este anuncio coincide con el 89º aniversario del primer bombardeo en Madrid, ocurrido la noche del 27 al 28 de agosto de 1936, cuando un avión alemán lanzó bombas sobre la plaza de Cibeles —entonces conocida como plaza de Castelar—, donde se encontraba el Ministerio de Guerra de la República. El refugio del Retiro fue excavado como respuesta directa a estos ataques, aunque quedó operado cuando la situación en el frente de guerra había cambiado de táctica.



