Récord histórico de delitos violentos en Madrid frente a la inacción del Ministerio del Interior.
El número de delitos graves y menos graves relacionados con lesiones y riñas tumultuarias en Madrid ha alcanzado su máximo histórico en la última década. Esta información se extrae de los datos oficiales de criminalidad correspondientes al primer semestre de 2025.
Tal es la situación que el número de infracciones penales registradas entre enero y junio de este año está cerca del millar, con 985 delitos violentos de este tipo. Estas cifras representan una «pésima noticia» y evidencian que el Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, es «incapaz de abordar un fenómeno cronificado», según denuncian desde la Confederación Española de la Policía (CEP). Además, indican que estos incidentes impactan directamente en la seguridad de los agentes asignados en la capital, puesto que este tipo de delincuencia es la que comúnmente resulta en agresiones a los profesionales de la seguridad pública.
Los datos del primer semestre de 2025 ya superan más de la mitad de la cifra total de infracciones penales de este tipo ocurridas en 2024. De continuar esta tendencia, al final del año podría superarse el triste récord logrado en 2024, con más de 1.900 delitos violentos de este tipo. «Desde que el ministro del Interior asumió el cargo, los ciudadanos de Madrid han presenciado un deterioro en su seguridad», afirman. Asimismo, recuerdan que en estos seis años, con Marlaska al mando, los delitos de lesiones y riñas tumultuarias en las calles de la ciudad han aumentado un 33,44%.
Los datos oficiales indican que la delincuencia violenta en la capital es un 11,8% superior a la del mismo periodo del año anterior. Este incremento es tan significativo que duplica el aumento de estos delitos en el resto de la Comunidad de Madrid, que fue del 5,7% en el primer semestre, y supera ampliamente la media nacional. Un dato relevante: el 56% del total de delitos de este tipo registrados en la región se concentran en su capital.
La delincuencia crece en Alcorcón un 65,2%
No obstante, este deterioro de la seguridad afecta a toda la Comunidad y sus localidades. Así, en el primer semestre del año, también se ha registrado un aumento de lesiones y riñas tumultuarias en Alcalá de Henares (un 50%), Alcorcón (un 65,2%), Coslada (un 25%), Fuenlabrada ( un 26,7%) y Parla (un 8%).
Aunque los datos semestrales publicados por el Ministerio del Interior confirman que la delincuencia en la ciudad de Madrid, en términos generales, ha disminuido en el primer semestre -principalmente debido a una importante reducción en los delitos contra el patrimonio y las estafas informáticas- desde la CEP muestran su preocupación por el «innegable deterioro» en la delincuencia violenta.
Por ello, solicitan a la Delegación del Gobierno en Madrid que «se aleje de análisis triunfalistas y que, junto con el Ministerio del Interior, implemente un plan para abordar esta tipo de delincuencia violenta con urgencia». A su juicio, es necesario «evitar la impunidad de los violentos e impedir que determinadas zonas de la ciudad se conviertan en espacios inseguros para vivir o transitar«.
En este sentido, consideran esencial reforzar los efectivos de prevención de la delincuencia en las calles de la ciudad y en los municipios afectados por el aumento de lesiones y riñas tumultuarias. En otras palabras, reforzar las capacidades de los Grupos de Atención al Ciudadano y los Grupos Operativos de Respuesta, que actúan con uniforme y en vehículos patrulla.
Más agentes de la UPR
Sin embargo, también es urgente ampliar la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), dotándola de mayor capacidad operativa y cualificación para intervenir ante actividades de grupos violentos. «La UPR necesita más policías para actualizar su estructura -diseñada hace casi veinte años, en un contexto muy diferente al de las calles de Madrid- y la modernización de su jornada laboral, que el jefe superior de Madrid sigue bloqueando a pesar del clamor de la mayoría de los policías destinados allí, ignorando así la importancia crítica de este recurso policial frente a la delincuencia violenta», denuncian desde la Confederación Española de la Policía.
En definitiva, los agentes consideran que los madrileños merecen una ciudad más segura y los policías necesitan un mayor respaldo para enfrentar este desafío con las condiciones de seguridad necesarias. Esto incluye más inmovilizadores eléctricos, más cámaras de grabación unipersonales, más vehículos nuevos y más efectivos en la calle para que las intervenciones se puedan llevar a cabo con mayores garantías de autoprotección y eficacia.



