¿Cómo puede la UEFA castigar a Prestanni por silenciarse? Mbappé tiene la solución.


La UEFA tiene unas semanas por delante para investigar si sanciona a Gianluca Prestianni por el presunto insulto racista hacia Vinícius. El asunto no es claro, considerando que el argentino se tapó la boca, lo que complica la lectura de labios a partir de las imágenes; además, él niega haber dicho “mono”, como sostiene Vinícius, y afirma que fue el jugador del Real Madrid quien “malinterpretó sus palabras”, remarcando que él dijo “maricón”. ¿Cómo puede un organismo como la UEFA analizar y decidir en un caso tan contradictorio y sin pruebas concluyentes?

El precedente del partido entre el Glasgow Rangers y el Slavia de Praga en 2021 en la Europa League es claro. Ondřej Kúdela fue sancionado con diez partidos (se perdió la Eurocopa, nunca volvió a Escocia y generó un conflicto diplomático con la embajada de su país) tras llamarle “puto mono” a Glen Kamara, quien lo agredió violentamente en el túnel de vestuarios después del insulto. Según fuentes de aquel momento del club escocés, contactadas por La Vanguardia, estos fueron los argumentos que utilizó la UEFA, tardando 19 días en castigar al jugador con un partido de suspensión provisional y 27 en emitir la sanción definitiva de diez partidos.

La UEFA fundamentó su decisión en dos puntos. El primero fueron los testimonios de los testigos. Se comunicaron con ellos para determinar qué escucharon y que aportaran detalles. En este sentido, como ocurre en el caso de Vinícius, puede existir la misma clase de contradicciones dependiendo del color de la camiseta. Mbappé afirmó haber escuchado la palabra “mono” hasta cinco veces, mientras que Mourinho, alejado de la jugada, resumió que se trataba de la palabra de uno contra la de otro y que no iba a tomar una posición. Benfica, en cambio, apoyó abiertamente a su futbolista. Sus compañeros se unieron en su defensa. El Real Madrid, por su parte, envió toda la documentación a la UEFA.

El segundo aspecto es el más crucial y el que determinó la sanción al futbolista checo en 2021, y que podría servir para implicar o exculpar a Prestianni. La UEFA se fijó en las reacciones inmediatas tras el insulto. Durante el partido en Escocia, hubo dos jugadores del Rangers, además de Kamara, que reaccionaron de manera similar, “fuera de sí” y “en estado de shock”, justo en el momento del insulto.

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Para la UEFA, este hecho fue determinante y motivo para dar mayor peso a la versión del futbolista del Rangers. Este aspecto será objeto de análisis. Cerca de Vinícius estaba Camavinga, mientras que Mbappé observaba desde una distancia prudencial, aunque admitió que escuchó que se le decía “mono” hasta en cinco ocasiones. La reacción inmediata fue de Vinícius, quien se dirigió al árbitro. Poco después, sus compañeros cambiaron su tono, tras el gesto del extremo brasileño y la activación del protocolo contra el racismo.

Entre los dos encuentros hay diferencias contextuales, según indican las mismas fuentes. El Slavia ya lideraba 0-2 contra un Rangers que contaba con nueve jugadores en el campo. Fue un partido muy intenso. “Otros jugadores a su alrededor lo escucharon, así que me enfrentaré a Kamara y lo manejaré como él quiera. Solo espero que no se ignoren estos hechos”, declaró Steven Gerrard, quien era el técnico del Rangers en ese entonces.

La agresión verbal del jugador checo ocurrió casi al final del encuentro, lo que dejó a Kamara “devastado” mientras seguía jugando. Gerrard, en un argumento que podría aplicarse al caso de Vinícius, comentó que “no tiene sentido que alguien acuse a otro de eso si no es cierto. No tiene sentido acercarse y decir algo cuando estás ganando 0-2 y es todo un hecho consumado. Espero que la gente actúe con sentido común”.

En Lisboa, en cambio, el partido aún estaba abierto con 0-1, gol que acababa de anotar Vinícius, quien lo celebró efusivamente con algunos gestos hacia el público, provocando así el primer altercado con Prestianni. Las palabras de Mbappé, en las que afirma que lo escuchó y que en el camino le llamó “puto racista”, podrían ser un argumento a favor considerando el caso de 2021. En esos momentos se centrará la atención, ya que por ahora es la palabra de uno contra la de otro.

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