A Coruña sale a las calles tras meses de ausencia del sol: «Lo necesitábamos»
Los habitantes de A Coruña somos como los caracoles: al primer rayo de sol, todos nos aventuramos a las calles. Tras un largo invierno de lluvias y borrascas, por fin el sol ha brillado en A Coruña y, para mayor celebración, ha sido un sábado.
Desde primeras horas, muchos aprovecharon el día para salir a caminar, pero fue hacia la una del mediodía cuando realmente comenzó a notarse el bullicio en las calles. A esa hora ya no quedaba ni una sola mesa libre en las terrazas de La Marina. Personas esperando por un sitio para sentarse, como en pleno agosto.
Mientras caminaba por La Marina, se podían escuchar risas que resaltaban entre el murmullo. Era un grupo de amigos que decidió salir a disfrutar de este día. «Después de tantos meses necesitábamos un poco de vitamina D«, comentaban entre carcajadas.
Junto a ellos había un par de ponferradinos y una valenciana. «En Ponferrada estábamos igual, sin ver la luz del sol. Venimos aquí y mira», decían. Por su parte, a la valenciana le sorprendía que en A Coruña fuera noticia un día soleado: «Nosotros ya estamos a unos 22 grados», señalaba.
A pesar del sol presente todo el día, la sombra traía un frío notable. Si te adentrabas en las calles más interiores del centro, era difícil encontrar gente con manga corta. Sin embargo, el grupo de amigos decidió disfrutar a fondo de este sábado. No dejaron escapar ninguna mesa libre y pasaron toda la mañana y el mediodía ahí: «Lo necesitábamos».

David y Micaela
Cerca de ellos, también disfrutaba del sol una pareja. Aunque protegidos con gafas, ninguno de los dos estaba de espaldas al cielo. «Hay que aprovechar», decían. «Después de tanto tiempo con lluvia, la verdad es que se agradece», comentaba David, quien junto a su pareja se tomaba un vermú «en el único lugar que encontramos libre».
Tanto David como Micaela salieron a caminar desde temprano y decidieron descansar con una bebida. «Lo que hemos visto no va a durar mucho, así que hay que aprovechar», insistía ella.

Grupo de amigos en La Marina
Carlos Xiri y su grupo de amigos pensaban lo mismo. «Con el día que hace, merece la pena salir, llevamos meses muy oscuros», afirmaba. Ellos decidieron comenzar pronto la previa. Con el Dépor jugando en casa contra el Eibar a las 16:15, muchos aprovecharon para salir y comer fuera. Lo bueno es que, al finalizar, aún podían seguir disfrutando del buen clima.
Una tuna universitaria y una boda
Los verdaderos protagonistas de este mediodía fueron unos músicos que no dudaron en comenzar a cantar en plena terraza de La Marina. Con caña o vino en mano, sacaron sus instrumentos y deleitaron a todos los presentes. Se trataba de la Tuna Universitaria de Medicina de Salamanca. Desde su ciudad, habían viajado a A Coruña y también disfrutaban del agradable clima que presentaba la ciudad.
No tardaron en acercarse los transeúntes a disfrutar del espectáculo. Algunos incluso pidieron fotos. No eran pocos: alrededor de medio centenar ocupaban la terraza del Obdulia. Pero en días así, hay sitio para todos.
En María Pita también se vivió un momento digno de recordar. Una boda que se celebraba en el Ayuntamiento se unió al grupo de la tuna que pasaba por allí. Personajes sentados en la terraza se unieron al canto nupcial y disfrutaron de la celebración como si fueran los propios invitados.
Está claro que el sol debería salir más a menudo. Se notaba en las expresiones de la gente. Entre risas, este sábado fue de esos que dejan historias entre amigos para contar durante mucho tiempo.



