Bruselas solicita a Estados Unidos que respete el pacto comercial firmado por Trump con la UE | Internacional
Este domingo, la Comisión Europea ha solicitado a Estados Unidos que respete el acuerdo comercial establecido en verano de 2025 entre el presidente Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Este pacto incluía un arancel del 15% para los productos europeos, a cambio de una reducción de impuestos sobre algunos productos estadounidenses. Ahora, tras la decisión del Tribunal Supremo de EE UU que ha anulado gran parte de la política arancelaria del mandatario republicano, y dada la respuesta contundente de Trump al anunciar un nuevo impuesto general del 15%, la Unión Europea busca prevenir una nueva crisis.
“Un acuerdo es un acuerdo”, destaca la Comisión Europea en un comunicado difundido este domingo, un día después de la conversación entre su comisario de Comercio, Maros Sefcovic, y su colega estadounidense, Howard Lutnick. La Administración Trump ha afirmado que “honrará” el acuerdo, aunque esta promesa parece cada vez más lejana.
Bruselas exige a Washington “plena claridad” sobre las medidas que Estados Unidos planea implementar después del fallo del Tribunal Supremo estadounidense del viernes, que ha llevado a Trump a imponer un nuevo arancel del 15% para todos los países. Este impuesto, advierte Bruselas, podría sumarse a otra tasa ya existente, la llamada MFN (Most Favored Nation, en inglés); un arancel estándar que los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) aplican a las importaciones de países con los que no tienen acuerdos comerciales bilaterales.
La combinación de ambos aranceles podría superar el 15% acordado entre la Comisión y Washington el verano pasado. Además, el nuevo impuesto general, al aplicarse por igual a todos los países del mundo, eliminaría la teórica ventaja competitiva proporcionada por el acuerdo comercial a la UE, según señala Bruselas. Este pacto fue firmado por Von der Leyen en Escocia, en un campo de golf de Trump, y ha generado mucha controversia.
La Comisión Europea ha afirmado que ese acuerdo era lo mejor que se podía lograr para evitar el arancel del 30% con el que Trump había amenazado inicialmente a Europa. Sin embargo, muchas voces consideran que el acuerdo favorece a Washington: la UE redujo impuestos sobre diversos productos estadounidenses y se comprometió a adquirir productos energéticos del gigante del norte, como petróleo y gas, por aproximadamente 750.000 millones de dólares.
Para la UE, el acuerdo incluye elementos de voluntad política (las compras de gas, armas e inversiones) y aspectos legales. Esta última parte, que implica la suspensión de todos los aranceles para productos industriales estadounidenses y un sistema que favorece la compra de productos agrícolas, aún requiere la aprobación del Parlamento Europeo y del Consejo de la UE. La Eurocámara debería votarlo la próxima semana, pero tras el fallo del Tribunal Supremo estadounidense, que ha reavivado la incertidumbre en el comercio transatlántico, crece el clamor por no solo suspender esa votación, sino todo el pacto.
“La situación actual no es favorable para alcanzar un comercio y una inversión transatlántica ‘justa, equilibrada y mutuamente beneficiosa’, como acordaron ambas partes”, advierte el Ejecutivo comunitario en su comunicado. “Los productos de la UE deben seguir disfrutando del trato más competitivo, sin aumentos de aranceles más allá del límite claro e inclusivo previamente acordado”, continúa la Comisión, que tiene la competencia comercial de los 27 países del bloque (alrededor de 450 millones de ciudadanos).
“Cuando los aranceles se aplican de manera impredecible, resultan inherentemente disruptivos, socavan la confianza y la estabilidad en los mercados globales, y generan más incertidumbre en las cadenas de suministro internacionales”, advierte el Ejecutivo comunitario.



