Siete arrestados y 800 plantas confiscadas.
Un nuevo golpe al tráfico de drogas en la capital. Agentes de la Policía Municipal de Madrid, junto con la Policía Nacional, han desmantelado cuatro narcopisos en diversas operaciones realizadas en los distritos de Puente de Vallecas y Centro. El resultado: siete arrestos ( … cuatro mujeres y tres hombres) y un importante decomiso de droga, armas y materiales para la preparación y venta de estupefacientes.
La intervención más significativa se llevó a cabo el pasado 10 de febrero en Puente de Vallecas, específicamente en el barrio de Palomeras Bajas y la zona de Portazgo, donde los investigadores finalizaron semanas de indagaciones sobre varias viviendas utilizadas como puntos de venta. Todas estaban habitadas por miembros de un mismo clan familiar que, conforme al comunicado policial, operaba como un grupo organizado con funciones bien definidas y continuidad en el tiempo.
Durante la entrada y el registro de tres inmuebles, los agentes incautaron 800 plantas de marihuana en distintas fases de crecimiento, tres armas cortas con munición de varios calibres, siete armas blancas prohibidas y diversos objetos considerados peligrosos. La infraestructura evidenciaba una actividad sostenida y profesionalizada, con espacios acondicionados para el cultivo intensivo y la distribución de la sustancia.
Como resultado de esta operación, fueron detenidas cuatro personas: dos hombres, nacidos en 1972 y 1995, y dos mujeres, una de 1974 y otra de 1993, todas ellas miembros del mencionado clan, enfrentando acusaciones de presunto delito contra la salud pública y tenencia ilícita de armas. Todos tenían antecedentes policiales, excepto la mujer más joven. Tras pasar a disposición judicial, se establecieron las medidas cautelares pertinentes.
La segunda intervención se llevó a cabo el 12 de febrero en el distrito Centro, en una vivienda identificada por los vecinos como un foco de constante conflictividad. Allí se preparaban y distribuían drogas a pequeña escala. En el registro, los agentes intervinieron 18 dosis de cocaína base, una dosis de heroína y diversos materiales para su preparación y consumo. En este caso, fueron arrestadas tres personas: una mujer y dos hombres, quienes también fueron puestos a disposición judicial por delitos contra la salud pública.
Ambas operaciones resultaron en siete detenidos y la clausura de cuatro puntos de venta de drogas que generaban inseguridad y degradación en sus respectivas áreas. La colaboración entre ambos cuerpos policiales ha permitido asestar un nuevo golpe a las redes de distribución minorista que operan en barrios especialmente afectados por el tráfico de estupefacientes.


