«Mourinho terminó con la supremacía del Barça y cultivó un Real Madrid victorioso»
Los tres años intensos de Mourinho como entrenador del Madrid también lo fueron para su equipo de colaboradores. Uno de ellos, José Morais (60 años, Angola), estuvo junto al de Setúbal desde 2009 hasta 2014, formando parte de su cuerpo técnico durante su última temporada … con el Inter, sus tres años en blanco y la primera temporada de su regreso al Chelsea. Luego comenzó su carrera en solitario, y actualmente dirige al Sharjah FC, un equipo de los Emiratos Árabes Unidos.
—¿Cómo le va?
—Muy bien, llevo dos meses en mi actual club y hay buenas perspectivas. Ya conocía esta liga de mi paso anterior por el Al-Wahda.
—Le ha dado tiempo a recorrer el mundo. Más de quince países y casi una veintena de equipos en estos años como primer entrenador.
—Mourinho me ayudó mucho y siempre le estaré agradecido, pero en 2014 decidí tomar otro camino y estoy contento.
—Hablemos de aquellos tres años de Mourinho en el Madrid. ¿Cómo los recuerda?
—Fue un ciclo muy bonito. Recuerdo especialmente a Florentino, un presidente que dejó una gran huella. También a Butragueño, que fue una persona muy especial. Y, por supuesto, a los jugadores. Tuvimos un grupo maravilloso con el que disputamos partidos memorables, como aquellos clásicos contra el Barcelona en los que ganamos una Copa y una Liga, además de los derbis contra el Atlético. Partidos inolvidables.
—¿Se logró todo lo que pensaban que se conseguiría?
—El objetivo era claro. Teníamos que romper la hegemonía del Barça y cultivar una mentalidad ganadora, y eso lo conseguimos gracias a Mourinho. Transformamos a un grupo de jugadores que no eran ganadores en un equipo que podía competir en cualquier campo, ante cualquier rival y en todas las competiciones.
—Entiendo su análisis, y es cierto que ganaron una Liga, una Copa y una Supercopa de España, pero no la Champions.
—Mire, hay momentos clave en el fútbol que a veces juegan a tu favor, y otras, no. Sin el camino que trazamos durante la era de Mourinho, lo que vino después no habría sido posible. Mourinho sembró la semilla para que el Madrid ganara todo lo que logró después. Consiguió que este grupo de jugadores llegara y se dijera: «Este es el Madrid, cuidado».
José Morais entrena actualmente al Sharjah árabe.
—La semana pasada, Mourinho comentó que esos tres años fueron intensos, duros y casi violentos. ¿Se cruzaron algunas líneas que no debieron cruzarse?
—Cuando Mourinho llega al Madrid, encuentra un club que no era ganador, pero que tenía la exigencia y la crítica más altas del mundo. Seguramente, por eso, mencionó lo de violento, debido a la enorme presión generada por una frustración acumulada durante años, y esa presión no disminuiría hasta que se ganaran títulos. Se ganó la Copa y la presión bajó. Se ganó la Liga y la presión bajó aún más. Quedaba por ganar la Champions, y ese era el siguiente paso. En el tercer año lo pudimos haber logrado, pero no fue así, y se logró en el cuarto, con Ancelotti. Esto es algo normal. Transformamos la mentalidad, devolvimos al Madrid su respeto y temor, como siempre ha sido. Alcanzamos tres semifinales, algo no habitual en ese entonces, y estuvimos muy cerca. El clic se dio en el cuarto año, después de Mourinho, y se mantuvo durante varias temporadas. Ese clic fue posible gracias al trabajo realizado por Mourinho, y por supuesto, por Florentino y José Ángel. Mourinho demostró un liderazgo esencial en el Madrid, como se ha evidenciado a lo largo de los años. No es fácil gestionar a futbolistas del Madrid. Son los mejores del mundo, con personalidades e influencias poderosas. Solo un líder, como fue y sigue siendo Mourinho, pudo gestionar todo eso.
—¿Cree que Mourinho estuvo a la altura del comportamiento que exigía el Madrid?
—Mourinho ya hizo autocrítica la semana pasada sobre lo positivo y lo negativo de su etapa en el Madrid. Así que no soy quien para juzgar su comportamiento. Como seres humanos, todos entendemos que podemos errar y probablemente no tuvimos siempre razón en todo. Lo que hicimos entonces fue porque creímos que era lo mejor para el Madrid. Mourinho tuvo que actuar como lo hizo y sus ayudantes, incluyendo yo, seguimos el camino que él marcaba. Un ayudante no se queda al margen; sigue el camino del jefe. Y yo creía en ese camino, pero además, la identidad del equipo era la que Mourinho definía. No había más.
—Hoy no ha dado la rueda de prensa en el Bernabéu, pero sí ha entrenado al equipo. ¿Cree que podrá mantenerse al margen esta noche en el estadio?
—Por lo que conozco a Mourinho, no creo que se mantenga lejos del equipo. Estará lo más cerca posible de sus jugadores.
—En el banquillo no puede estar, lo que condiciona su regreso. Aunque no lo verá desde el césped, ¿cómo cree que lo recibirá el Bernabéu?
—Tengo un enorme respeto por la afición del Bernabéu. Es una afición crítica en cuanto a la calidad del juego que observa, pero también es inteligente y espectacular. Estoy convencido de que la afición del Bernabéu sabe reconocer la relevancia que tuvo Mourinho como entrenador del Madrid. Estoy seguro de que será bien recibido y recibirá una ovación.
—El madridismo está algo molesto con él por insinuar que Vinicius provocó en Da Luz al celebrar su gol con un baile en el córner.
—Esa reflexión nace del momento, de las emociones vividas durante el partido. Mourinho protege a sus jugadores, algo comprensible, pero estoy convencido de que si hubo algún tipo de discriminación, Mourinho estará del lado que la condena. Eso es lo mismo que yo pienso. No se puede tolerar ningún tipo de discriminación.
Los otros ayudantes de Mourinho
Además de José Morais, Mourinho se rodeó de Aitor Karanka (segundo entrenador), Rui Faria (ayudante), Silvano Louro (entrenador de porteros) y Eladio Paramés (jefe de comunicación), un equipo técnico que también dejó una huella imborrable en la historia del club blanco.
Aitor Karanka (52 años). Tras la salida de Mourinho del Madrid, inició su carrera en solitario, dirigiendo al Middlesbrough, Nottingham, Birmingham, Granada y Maccabi de Tel-Aviv. En la actualidad, es director de fútbol de la selección española.
Rui Faria (50 años) estuvo con Mourinho hasta su etapa en el Manchester United, luego fue primer entrenador en el Al-Duhail de Qatar durante un par de años, y desde 2020 no ha ejercido. Decidió quedarse en Londres, donde sus hijas estudian, para pasar más tiempo con ellas.
Silvino Louro (66 años) también dejó a Mourinho tras su etapa en el United y vive en Portugal, ya alejado del fútbol profesional.
Eladio Paramés (77 años). Vive en el norte de Portugal, cerca de Braga, y mantiene una gran amistad con José Mourinho, aunque ya está jubilado.
—¿Cree que es posible que Mourinho regrese algún día al Madrid?
—No hay imposibles en la vida. Tampoco este.
—¿Y cómo ve la carrera de Arbeloa en el banquillo blanco?
—Álvaro es un gran hombre, un tipo fantástico y un jugador de equipo. Si el club y los jugadores le apoyan, lo veo como un gran entrenador del Madrid. Siempre recuerdo que la palabra «retrasado» la aprendí con Arbeloa. Cuando algo no le gustaba durante entrenamientos o partidos, decía «este es retrasado», en tono de broma. Era muy gracioso.


