El Tottenham enfrenta al Atlético de Madrid mientras el descenso se acerca.
Londres, 27 feb (EFE).- El Tottenham Hotspur será el contrincante del Atlético de Madrid en los octavos de final de la Liga de Campeones, en un contexto que muestra la amenaza del descenso para el club inglés y el reciente cambio en su banquillo.
Esta eliminatoria representa el reencuentro de Conor Gallagher con su antiguo equipo tras su salida del Atlético de Madrid en el mercado invernal, así como el previo interés del club rojiblanco en el argentino Cristian ‘Cuti’ Romero, cuyo fichaje no se concretó debido a la falta de acuerdo entre los clubes.
Los ‘Spurs’, que lograron su clasificación para la Liga de Campeones al ganar la Liga Europa, están atravesando una crisis deportiva marcada por malos resultados y numerosas lesiones.
El equipo aún no ha conseguido una victoria en la Premier League en 2026, con un balance de cuatro empates y cinco derrotas, y solo ha ganado tres de sus últimos quince encuentros oficiales.
Decimosextos en la Premier League y a solo cuatro puntos de la zona de descenso, la directiva decidió recientemente reemplazar a Thomas Frank y apostar por Igor Tudor hasta el final de la temporada, una etapa que comenzó con una dura derrota de 1-4 ante el Arsenal.
Esta situación ha reavivado el temor a un descenso a Championship, algo que el club no ha experimentado en 47 años, cuando estuvo solo una temporada en la parte baja antes de ascender nuevamente.
El cambio en el banquillo refleja la urgencia del momento y la presión sobre Tudor, contratado a contrarreloj, quien asumirá el reto de asegurar la permanencia y competir en Europa.
Dudas en la Premier y solidez en Champions
El contraste entre competiciones explica la paradoja del Tottenham, que no logra resultados en la liga doméstica y es el tercer peor local de la competición, habiendo acumulado apenas 10 puntos de 42 posibles.
En las últimas diez jornadas solo ha conseguido siete puntos, un dato que contrasta con su actuación en la Liga de Campeones, donde logró posicionarse en cuarto lugar con 17 puntos, gracias a cinco victorias, un empate y una derrota que le permitió avanzar a los octavos de final.
Además, el equipo del norte de Londres mantiene su invicto como local en el torneo continental, un factor que puede ser crucial en el partido de vuelta de la eliminatoria.
Una plantilla castigada por las lesiones
Las constantes bajas han afectado la temporada y las convocatorias, que en muchos casos han tenido que completarse con jugadores del filial.
La situación ha sido tan grave que, durante el empate ante el Manchester City el 1 de febrero, solo pudieron contar con once futbolistas del primer equipo.
El club logró recuperar recientemente a Pedro Porro y Kevin Danso, pero todavía no puede contar con jugadores clave como Rodrigo Bentancur o James Maddison, quienes están fuera incluso de la lista europea debido a sus lesiones prolongadas.
Asimismo, se añaden ausencias como las de Wilson Odobert, Destiny Udogie, Mohammed Kudus, Dejan Kulusevski y Ben Davies, que completa la extensa lista de jugadores no disponibles.
Para mitigar esta situación, el Tottenham se reforzó en invierno con la llegada de Gallagher, procedente del Atlético de Madrid, quien se ha adaptado rápidamente al once inicial tanto con Frank como en el primer partido de Tudor.
La entidad ya había realizado una inversión considerable durante el verano, superior a 260 millones de euros, destacando fichajes como Xavi Simons y Kudus, por los que pagaron más de 60 millones, además de incorporaciones como Mathys Tel y la cesión de Randal Kolo Muani.
La maldición de octavos
El Tottenham regresa a unos octavos de final que no logró superar en sus últimas participaciones en la competición (2022-23, 2019-20 y 2017-18).
En la más reciente fueron eliminados por el Milán, mientras que en las dos anteriores fueron apartados de la competición por Leipzig y Juventus, respectivamente.
Su mejor actuación sigue siendo la final de 2019, que perdieron 2-0 ante el Liverpool en el Metropolitano, con Mauricio Pochettino como entrenador.
Un solo precedente entre ambos
El único precedente entre el Atlético de Madrid y el Tottenham se remonta a hace 65 años, cuando se enfrentaron en la final de la Recopa de Europa de 1962-63, resultando en una victoria inglesa por 5-1 en Rotterdam.
En aquel equipo rojiblanco jugaban Edgardo Madinabeytia, Jorge Griffa, Feliciano Rivilla, Adelardo Rodríguez, Jones y Enrique Collar, quien marcó el único gol del club rojiblanco.
Javier Peña Atienza
Redacción deportes, 27 feb (EFE).- El Atlético de Madrid competirá contra el Tottenham inglés en los octavos de final de la Liga de Campeones, de acuerdo con el sorteo realizado este viernes en la sede de la UEFA en Nyon (Suiza).
El partido de ida se llevará a cabo el 10/11 de marzo en el Riyadh Air Metropolitano y el de vuelta el 17/18 en el estadio del Tottenham.



