La comunidad iraní en Madrid: entre el temor y la celebración – “Jamenei, presta atención, no ganarás esta batalla” | España


El bombardeo que ha arrasado la residencia del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, también ha impactado en el hogar de la familia de Sara Ardebili. Esta mujer iraní de 45 años, residente en Madrid, recibió a las 8:45 de la mañana una llamada de su hermana, que reside en el centro de Teherán, donde se ubica el complejo presidencial. Quería tranquilizarla: estaban a salvo y salían a verificar el estado de su madre. Desde las 10 de la mañana, sin embargo, no ha tenido noticias de ellos. El régimen ha cortado las comunicaciones y lo único que sabe es que los ataques en la zona siguen. “Ahora mismo, me siento como si fuera un volcán”, expresa Ardebili con lágrimas en los ojos, “es una mezcla de sentimientos entre la preocupación por mi familia y la felicidad por la esperanza de que el régimen caiga”. Ella forma parte de los más de 100 iraníes que este sábado se han reunido en la Puerta del Sol de Madrid para hacer sonar su voz contra la República Islámica.

A su lado, está su amiga Marjan Golzari. Ambas mujeres relatan que, tras la primera oleada de bombardeos de EEUU e Israel sobre la capital iraní, sus familiares que trabajan en el Gran Bazar de Teherán han cerrado sus negocios y la gente salió corriendo a buscar a sus hijos del colegio. Golzari, de 44 años, defiende con firmeza su oposición al régimen, aunque la preocupación por su familia hace temblar su voz. La angustia la consume, pero tiene claro: “Ver el humo y la guerra impresiona, pero sé que es por una buena causa”. La iraní de 44 años sueña con una transición liderada por el hijo del sha de Persia, Reza Pahlavi, y expresa su confianza en que él los llevará a las urnas para que los iraníes decidan su futuro político.

“Nunca he sentido algo así en los más de 40 años que hemos vivido bajo esta dictadura, estoy convencida de que estamos al borde de una victoria”, afirma Golzari. El rostro de Reza Pahlavi, el más conocido de los opositores a la teocracia iraní, adorna las banderas de los iraníes congregados en la Puerta del Sol. Arezoo Mojaverian, portavoz de la asociación La Voz de Irán, toma el micrófono y se dirige a los presentes: “Muchos se preguntarán por qué apoyamos el bombardeo a Irán si están atacando nuestro país, puede parecer absurdo, pero el pueblo iraní necesita concluir su revolución”, grita la portavoz.

“Jamenei ha dado la orden directa de aplicar el máximo nivel de opresión contra el pueblo del país, nosotros exigimos un cambio total del régimen”, sostiene Mojaverian en alusión a la brutal represión contra los manifestantes de 31 provincias iraníes que retaron al régimen hace unas semanas. Uno de los manifestantes en la puerta del sol levanta la bandera de Israel y todos gritan “viva”, al unísono corean: “Jamenei escucha, no ganarás esta lucha”. Los cánticos en español se repiten en persa y resuenan con fuerza.

Nilufar Saberi, sentada junto al altavoz, confiesa sentirse “desquiciada” y que tiene dos grandes temores. El primero es que “después de todo lo que han sufrido en estas casi cinco décadas, el gobierno siga en pie”. “Que por intereses de la comunidad internacional se realice un cambio de fachada, pero que los mismos de antes sigan gobernando de manera similar a como lo hacen ahora”, argumenta. Su segundo miedo, aún más grande que el que tiene “hacia Israel y Estados Unidos juntos, lo cual ya es bastante”, agrega Saberi, es el temor hacia el gobierno teocrático iraní, “porque en ocasiones anteriores ya ha perpetrado atentados contra su propio pueblo para culpar a otros países”.

A diferencia de sus compañeros de protesta, Saberi se define como republicana, pero asegura que “las vidas de sus compatriotas le importan más que su ideología política” y actualmente “muchos iraníes apoyan que el hijo del sha lidere una transición hacia elecciones libres”. “Casi toda la oposición está de acuerdo en el contenido, aunque no en el sistema. Pero, ahora mismo, yo, aunque sea republicana, firmaría para que mi pueblo tuviera una vida como la de España, porque lo que importa no es tanto el sistema, sino el contenido”, explica.

Lo que se vive este sábado en la Puerta del Sol tiene un aire de celebración: suena por los altavoces una canción de tecno iraní dedicada a los ayatolás, cuyo estribillo afirma que, mientras ellos permanezcan, Irán no podrá ser Irán. Mehdi, un estudiante de 25 años, ha decidido manifestarse porque “gente como nosotros no tiene ejército. No podemos ayudar de ninguna otra manera que no sea con esta protesta”. El joven sostiene que por fin se han “liberado de este régimen”. “Son terribles. No teníamos libertad, nada… La economía está en crisis. El pueblo iraní está muy feliz”, dice. Otra manifestante muestra un vídeo que se ha vuelto viral en las redes sociales en el que una mujer baila en las calles de Teherán tras los bombardeos. “Es difícil prever el futuro”, dice Mehdi, “pero queremos que el hijo del sha forme parte de él, tiene un plan para Irán”, concluye.

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