El inicio más complicado de Simeone al frente del equipo.


Diego Simeone solicita serenidad y tranquilidad, aunque crece la inquietud en el Atlético, que registra el inicio más desafortunado en liga desde que el entrenador argentino asumió el mando hace trece años. Para hallar un panorama similar, hay que retroceder a la temporada 2011-12, durante los últimos meses de Gregorio Manzano como técnico. Un dato revelador: con tres puntos por victoria, ningún equipo ha ganado la Liga habiendo cosechado únicamente dos puntos en las tres primeras jornadas.

Si buscamos un comienzo liguero aún peor, hay que ir más lejos, a la temporada 2009-10, con Abel Resino en el banquillo. En esa ocasión, ante el Barcelona en la tercera jornada, el Atlético solo logró un punto.

Los fichajes

Siete nuevos jugadores

A diferencia de otros entrenadores, Simeone no puede quejarse de no haber formado una plantilla de su gusto. Este verano, el club colchonero ha realizado una inversión de 153 millones de euros, incorporando siete nuevos futbolistas: Álex Baena, Johnny Cardoso, Thiago Almada, Matteo Ruggeri, Marc Pubill, Raspadori y Nico González, este último fichado ayer lunes, último día del mercado. Esta inversión es la más elevada de La Liga, solo superada por el Real Madrid (167 millones).

De hecho, en una de sus pocas intervenciones públicas durante este verano, Miguel Ángel Gil Marín, máximo accionista y CEO del club, se mostró orgulloso de “haber realizado una inversión neta de 890 millones en ocho años, un esfuerzo monumental que busca transformar al club para competir en todos los frentes”. Este es un Atlético sin complejos. Con Simeone, ya ha ganado dos Ligas y su mayor ambición es la Champions.

La clave

Colapso de la fortaleza defensiva

La razón de este mal inicio de los colchoneros radica en la pérdida de su habitual solidez defensiva. El equipo ha encajado cuatro goles con apenas veinte llegadas en contra, y Oblak ha sido fundamental para evitar daños mayores en casi todos los encuentros. “Nos están causando mucho daño con muy poco. Cuatro goles en tres partidos son difíciles de entender”, admitió Simeone tras el empate en Vitoria.

Desde el club, el mensaje que se busca transmitir a la afición es que la confianza en Simeone se mantiene intacta, ya que el argentino ha sido consagrado en la historia del Atlético, junto a Luis Aragonés y Fernando Torres.

En el Atlético recalcan que esto son rachas y que la situación hubiera sido distinta si Julián Álvarez no hubiera estrellado un claro gol al poste en el debut contra el Espanyol. Ese podría haber sido el 0-2 y creen que hubieran ganado un partido que finalmente se perdió.

El gafe

Comenzó contra el Espanyol

Desde ese momento, parece que el equipo ha caído en una mala racha y todo lo que podía salir mal ha salido mal. En el encuentro contra el Elche, en el segundo partido, Sorloth falló un mano a mano con el marcador 1-0 y tras un córner a favor, el Elche logró empatar en una contra. En Vitoria, el Atlético consideró que mereció ganar en la segunda parte, pero nuevamente Griezmann golpeó el palo. También preocupa la falta de contundencia en la ofensiva.

La mala suerte del Atlético se ha manifestado también en la lesión de Álex Baena en la primera jornada, quien se había perfilado como el fichaje más destacado. Cardoso y Almada han sido titulares en los tres partidos, pero el rendimiento de Cardoso deja mucho que desear. Raspadori no ha fungido como el revulsivo esperado y Marc Pubill aún no ha debutado. En cuanto a los que llevan el peso del equipo, nadie como el veterano Griezmann.

Un calendario exigente

Recibe al Villarreal y visita Anfield y Son Moix

El Atlético necesita recuperarse pronto para no agravar sus problemas y el calendario no parece favorecerle. Tras el parón, recibe al Villarreal, uno de los equipos fuertes de la Liga, luego debuta en la Champions nada menos que en Anfield ante el Liverpool, para posteriormente viajar a Palma a enfrentarse al Mallorca, uno de los equipos más difíciles y rocosos en su estadio.

Start typing and press Enter to search