Griezmann aspira a despedirse del Atlético como campeón.

El delantero francés mantiene su posición ante el ofrecimiento de la franquicia estadounidense, que cerraba su ventana el 26 de marzo, buscando alzar un trofeo con Simeone antes de su marcha
Antoine Griezmann decide quedarse. El Orlando City había marcado un plazo: 26 de marzo, cierre del periodo de transferencias en la MLS, o el trato se cancelaba. El atacante francés ha decidido ignorar esa fecha y continuar en el Atlético de Madrid hasta el final de la temporada.
El motivo es claro: la Copa del Rey. La llegada a la final del 18 de abril en Sevilla contra la Real Sociedad ha cambiado todo. Griezmann es el máximo goleador histórico del Atleti con 210 goles, pero le falta la frutilla del postre: ganar un gran título con Simeone en el mando. No quiere irse a Florida con esa espina.
El ultimátum fallido
La franquicia norteamericana había advertido que la oferta era solo válida para este mercado. Para el verano, cuando la ventana americana se reabra el 13 de julio, el Orlando quizás explore otras opciones. El mensaje era claro: ahora o nunca.
Griezmann optó por nunca. O al menos, no por ahora.
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El apoyo del club y de Simeone
En el Metropolitano, nunca quisieron que se fuera antes de tiempo. Mateu Alemany fue claro hace poco: «Antoine tiene esta temporada y dos años más de contrato, está completamente concentrado en lo que se viene.» Simeone también comentó: «Está en un lugar donde merece decidir lo que quiere hacer. No necesito recordar lo importante que es Antoine para nosotros, eso ya lo sabemos.»
Más allá de la Copa, el Atlético se prepara para los octavos de Champions contra el Tottenham, con el partido de ida en marzo en casa y la vuelta el 18 de abril en Londres. Hay demasiado en juego como para abandonar ahora.
El sueño americano puede esperar. La final de Sevilla, no.


